osé Miguel Corchado tiene el cuerpo lleno de preguntas. Hace
años que ha perdido la cuenta de la cantidad de preguntas que lo
acosan sin tregua; pero recuerda la tarde en que la primera pregunta
entró.
Fue en la ciudad de Sevilla, una tarde de sol y aroma de
azahares, según manda la costumbre: una tarde como cualquier otra,
al cabo de una jornada de trabajo como cualquier otra. Él iba
caminando hacia su casa, a través del gentío, solo de una soledad
como cualquier otra soledad, cuando la primera pregunta llegó,
volando como mosca. Él quiso espantarla, pero la pregunta se quedó
dando vueltas a su alrededor, hasta que se le metió adentro y ya no
salió.
Y no lo dejó dormir en toda la noche.
Al día siguiente, José Miguel se sentó en una silla y anunció:
-Yo de aquí no me levanto, hasta que no sepa quién soy.
LA DIFUNTA MILAGROSA
Vivir es una costumbre mortal, contra eso no hay quien pueda, y
también doña Asunción Gutiérrez murió, al cabo de un largo siglo de
vida.
Parientes y vecinos la velaron en su casa, en Managua. Ya hacía
rato que habían pasado del llanto a la fiesta, ya las lágrimas
habían abierto paso a los tragos y a las risas, cuando en lo mejor
de la noche, doña Asunción se alzó en el ataúd.
-Sáquenme de aquí, babosos -mandó.
Y se sentó a comer un tamalito, sin hacer el menor caso de nadie.
En silencio, los deudos se fueron retirando. Ya los cuentos no
tenían quién los contara, ni los naipes quién los jugara, y los
tragos habían perdido su pretexto. Velorio sin muerto, no tiene
gracia. La gente se perdió por las calles de tierra, sin saber qué
hacer con lo que quedaba de la noche.
Uno de los bisnietos comentó, indignado:
-Es la tercera vez que la vieja nos hace esto.
LA GUERRA INFINITA
Como era su costumbre, el presidente del planeta razonó.
Razonó así:
Para acabar con los incendios forestales, hay que talar los
bosques;
para acabar con el dolor de cabeza, hay que decapitar al
sufriente;
para liberar a los iraquíes, vamos a bombardearlos hasta hacerlos
puré.
Y así, después de Afganistán, fue el turno de Irak.
Otra vez Irak.
La palabra petróleo no fue
mencionada.