Eduardo Galeano Eduardo Galeano - rodelu.net
9 de febrero de 2006

La Nación de Chile - 8 de febrero de 2006

Envenado:

La comedia de los cinco siglos

Eduardo Galeano
Hoy función: Portugal celebró a lo grande los quinientos años del desembarco de Bartalomé Dias en las costas del sur de África. Convertido en un gran teatro de la nostalgia imperial, el país puso en escena el osado navegante que había llegado al Cabo de Buena Esperanza en 1487, en una época de alta gloria, cuando Dios había regalado a Portugal la mitad del mundo.

Actores vestidos al modo de los tiempos, sedas y terciopelos, finas espadas, sombreros de mucho plumaje, poblaron una copia exacta del navío de Bartolomé Dias, que se hizo a la mar y puso proa al África.

En la playa sudamericana, estaba previsto, habría una multitud de negros, saltando de alegría y de gratitud ante los navegantes que habían venido, cinco siglos antes, para hacerles el favor de descubrirlos. Pero esa playa era, en 1987, exclusiva para blancos. Los negros tenían prohibida la entrada, por esas cosas del apartheid.


ONAS EN PARÍS

En 1889, París festejó, con una gran exposición internacional, los cien años de la revolución francesa. Argentina envió una variada muestra de frutos del país. Entre otros, mandó una familia de indios de la Tierra del Fuego. Eran once indios onas, ejemplares raros, una especie de extinción: los últimos onas estaban siendo aniquilados, en esos años, a tiros de Winchester.

De los once onas enviados, dos murieron en el viaje. Los sobrevivientes fueron exhibidos en una jaula de hierro. Antropófagos sudamericanos, advertía un cartel. Durante los primeros días, no les dieron nada de comer. Los indios aullaban de hambre. Entonces, empezaron a arrojarles algunos pedacitos de carne cruda. Era carne de vaca, pero nadie quería perderse aquel espectáculo horripilante. El público, que había pagado entrada, se agolpaba en torno a la jaula donde los salvajes caníbales disputaban a zarpazos la comida.

Así fueron celebrados los primeros cien años de la Declaración de los Derechos del Hombre.


LA GEOGRAFÍA

En Chicago, no hay nadie que no sea negro. En pleno invierno, en New York, el sol fríe las piedras. En Brooklyn, la gente que llega viva los treinta años merecería una estatua. Las mejores casas de Miami están hechas de basura. Perseguido por las ratas, Mickey huye de Hollywood.


Estos textos se publican con la autorización del autor y se encuentran en el libro “Bocas del tiempo” (Ediciones del Chanchito, año 2004)

 
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