Angel Guerra Cabrera - rodelu.net |
18 de octubre de 2007
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Che y las revoluciones y rebeldías de hoy
Entre las muchas y sentidas recordaciones tributadas al Che
Guevara en este año probablemente la última visita de Hugo Chávez a Cuba
sea la que ha promovido una valoración más certera de la impronta del
Guerrillero Heroico en el mundo actual. Fecunda jornada de
trabajo plena de connotaciones bolivarianas, martianas y guevarianas, los
acuerdos firmados amplían y profundizan la ya entrañable solidaridad y
unión cubano-venezolanas en el contexto de la Alternativa Boliviariana
para las Américas (Alba) y fortalecen el mecanismo en todos los países
miembros. Pasos previos, propuso Chávez, para llegar en plazo no lejano a
una confederación de las dos Repúblicas.
Angel Guerra Cabrera
La parte pública de los diálogos entre Chávez y Fidel Castro,
transmitida a Cuba y Venezuela a través del programa radiotelevisivo
Aló, presidente, y otros pronunciamientos del visitante y sus
anfitriones son una importante contribución pedagógica a la comprensión y
transformación revolucionaria del mundo de hoy. En la primera sección de
esta nota intento resumirlos en versión libre, añadiendo interpretaciones
propias, y en la segunda comento los instrumentos firmados por ambas
partes.
1) Las ideas y la revolución por las que cayó combatiendo Che
Guevara han encarnado en las múltiples luchas populares y procesos
revolucionarios que están cambiando hoy la orientación política de América
Latina. Esa revolución e ideas están sembradas en la conciencia de los
pueblos y las circunstancias no pueden ser más propicias para que broten.
Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y las diversas luchas populares de
nuestra América –ahora por vías distintas a la armada–, así como las de
otros lugares del planeta –pienso en Irak, el pueblo palestino, Irán, la
resistencia patriótica libanesa, Afganistán– dan cuerpo en la actualidad
al concepto de “muchos Vietnam” que llamaba a crear el Che: una
multiplicación de la resistencia al imperialismo de tal magnitud que éste
no pueda sofocar.
Que Cuba mantuviera viva la llama de su rumbo socialista frente al
imperialismo, incluso en la durísima situación posterior a la desaparición
de la Unión Soviética, cuando todo se veía oscuro, fue un gran estímulo a
la reavivación del fuego revolucionario en nuestra región. El socialismo,
con las particularidades de cada pueblo y cultura, es la única opción para
salvar a la humanidad de la explotación y el genocidio ecológico y militar
capitalista. Las revoluciones actuales de América Latina tienen sus
propios ritmos y características, pero están interconectadas.
La unipolaridad fue desplazada por la pluripolaridad en virtud de la
derrota de Estados Unidos en Irak, su ocaso económico y desprestigio
político y moral, así como el surgimiento de nuevos actores y regiones
económicas mundiales, que como América Latina, Irán, Rusia y China lo
enfrentan o desafían su hegemonía. En este contexto, el Banco del Sur es
un avance decisivo.
El imperialismo está listo para usar las armas nucleares –además de la
subversión y la guerra mediática– contra la rebeldía de los pueblos, hecho
confirmado por la propia Doctrina de Seguridad Nacional de Estados Unidos,
y frente a esas amenazas no hay otro camino hacia la victoria que la
resistencia: no debe concedérsele “ni un tantito así”.
2) Los acuerdos y proyecciones derivados de la visita de Chávez a Cuba
consolidan las relaciones de hermandad entre las dos naciones. Están en
marcha 352 proyectos en común en los que la inversión y el comercio no son
fines, sino instrumentos para el desarrollo económico y social de ambos y
de los demás miembros del Alba, tomando en cuenta las asimetrías y los
aspectos en los que cada uno puede aportar fortaleza al otro sin que medie
el interés de la ganancia. No se trata de una suma, sino de una
potenciación de las energías de los dos pueblos. El desarrollo conjunto,
mediante empresas binacionales existentes o en proceso de creación con los
nuevos acuerdos, de programas alimentarios, energéticos, de
telecomunicaciones y el impulso a la tecnología cimentarán la unión de los
dos países.
La solidaridad latinoamericana es un objetivo principal de este
esfuerzo, que no sólo persigue robustecer la soberanía y el bienestar
social de Cuba y Venezuela. Aplica planes como la Operación Milagro, que
ha devuelto la vista a 862 mil latinoamericanos y caribeños, y la
Revolución Energética, que beneficia a 14 estados, y extiende las misiones
sociales a otros sin importar que sean miembros del Alba.
Publicado en
La Jornada el 18 de octubre de 2007
Angel
Guerra Cabrera
Columnista
de La Jornada de México
aguerra_123@yahoo.com.mx
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