José Luis Hereyra Collante - rodelu.net
31 de julio de 2005
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Tú, sólo tú, Selena
José Luis Hereyra Collante
Orlando Gazabón Tous, uno de mis apreciados alumnos del Sena Sucre, me trajo el más grande de los regalos: el disco compacto con los más grandes éxitos de Selena, la única, la incomparable y por siempre reina del mex-tex o tex-mex. Desde las 4:30 a.m. de ayer, en la oscura y tibia madrugada, me invadió la belleza de su voz y su sentimiento que parecía profetizar su fin trágico: una textura de voz de terciopelo con una hondura humana, casi como un lamento en el abismo, que en nadie más he escuchado. Eso es lo que me estremece de su ser y de su voz: ese mensaje del dolor de nuestra especie y de los cielos que hemos buscado a través de nuestra historia pero que quizá nunca alcancemos.

Selena nació el 16 de abril de 1971 en Texas. Cuando tenía nueve años, su padre Abraham formó el grupo “Selena y los Dinos”. Ella era la cantante; su hermano A.B., el bajista; y su hermana Suzette, la baterista. Esto, muy a pesar de los tres, que detestaban practicar mientras sus amigos jugaban en la calle. Las quejas de sus hijos no lograron que Abraham desistiera de su sueño musical, por lo que dejó la fábrica en la que trabajaba e invirtió todos sus ahorros en el restaurante Papagayo's, donde “Selena y los Dinos” cantaban para los clientes. La débil economía del país obligó a la familia a cerrar el restaurante y se vieron forzados a mudarse con el hermano de Abraham a Corpus Christi, Texas. Cuando no había trabajo en una ciudad, viajaban en un autobús al que Selena bautizó “Big Bertha”, donde la cantante estudiaba en sus ratos libres, hasta lograr graduarse de secundaria a distancia.

Selena feminizó el hasta entonces machista mex-tex y se ganó el respeto de los jóvenes, que empezaron a admirar aquel género reservado para generaciones mayores. Para llegar a lo alto del mex-tex, la joven tejana y su familia pasaron por todo tipo de penurias económicas, que la enseñaron a desplegar la humildad y dedicación que su público adoraba de ella. Su primer álbum, “Alpha”, cantado íntegramente en español, arrasó con los Tejano Music Awards en 1987, donde la joven ganó el premio a la Revelación del Año. En 1988 grabó los álbumes “Precioso y dulce amor”, pero su vida cambió el día que una de estas presentaciones conoció a José Behar, presidente de EMI Latin. "Estaba en un festival donde cantaban varios grupos tex-mex. No encontré lo que buscaba y ya estaba saliendo, cuando escuché los gritos del público. Entré al teatro y allí estaba Selena; su interpretación me dejó perplejo", dijo Behar, que esperó a que terminara la actuación para ir a hablar con ella. "Cuando le dije que era de EMI Latin me dijo 'yeah, right' y siguió hablando con la gente allí presente. No me creyó hasta que hablé con su papá", añade el presidente de la disquera. La compañía firmó a “Selena y los Dinos” en 1990, año en el que salió al mercado “Ven Conmigo”, del que se extrajo el sencillo “Baila esta cumbia”. Entre gira y gira “Selena y los Dinos” grabaron “Entre a mi mundo”, un segundo álbum con EMI que salió al mercado en 1992, y cuyos temas “Como la flor” y “La Carcacha” convirtieron a Selena en la estrella indiscutible del tex-mex. En 1993 el grupo grabó un concierto en vivo que se convirtió en su tercer álbum para EMI, al que titularon muy apropiadamente “Live!” y con el que Selena ganó el Grammy al Mejor Álbum de música mexicano-americana del año. La estatuilla constituyó un amuleto para la carrera de la cantante, que al año siguiente alcanzó su mayor logro musical en español cuando salió al mercado su album “Amor Prohibido”, cuyos éxitos ocuparon los primeros lugares de Billboard, por encima de “Mi Tierra” de Gloria Estefan. El 27 de enero de 1994 Selena cumplió su sueño al inaugurar en Corpus Christi su primera boutique bajo el nombre Selena Etc, donde vendía creaciones diseñadas por ella. En febrero de 1995, Selena se presentó en el Astrodome de Houston, ante 60,000 mil personas, en el concierto más exitoso de su carrera, y la asistencia masiva fue noticia nacional en los Estados Unidos. Pero, éste sería su último concierto: un mes después, el 31 de marzo de 1995, Selena fallecía de un disparo que le propinara la presidente de su club de fans, Yolanda Saldívar. Miles de personas aparecieron frente a su féretro para dar un último adiós a “La Reina del Pueblo”, cuyo disco en inglés salió dos meses después, con el título “Dreaming of You”. El disco vendió más de dos millones de copias en dos meses y se postuló como el más exitoso de una carrera absurda y dolorosamente truncada.

29 de julio de 2005

José Luis Hereyra Collante
Escritor colombiano
jlhereyra@hotmail.com

 
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