José Luis Hereyra Collante - rodelu.net
11 de setiembre de 2005

Grandes Mujeres de Sucre

Piedad Pérez de Escobar

José Luis Hereyra Collante
Fue un verdadero honor conocerla en esa mañana deslumbrante de sol en Coveñas, cuando –con palabras pausadas, claras y de verdad alejadas de cualquier protagonismo– entregaba en nombre del Sena y de su Director, Dr. Darío Montoya Mejía, las nuevas aulas para la formación de esa juventud que, anhelante de esperanzas de futuro, le agradecía con cálidos aplausos. Al fondo, el mar susurraba blanca espuma entre las palmeras y los enceguecedores destellos de un sol ajeno a la piedad de los eclipses. Era la mañana del viernes 12 de agosto de 2005. Piedad Pérez de Escobar, la doctora Piedad, había vuelto de Bogotá y estaba en su tierra amada, en la tierra que la vio nacer, en su Sabana mágica e insustituible, cumpliendo una doble cita con la nostalgia reincidente y sus más grandes amores: venía –en su condición de Secretaria General del Sena– a la graduación de jóvenes de Corozal, Tolú y Coveñas, y al anuncio de que era una realidad la adquisición, por parte del Sena, de la casa en Tolú para la soñada y anhelada Escuela Gastronómica; y venía, además, como jurado del Festival de Bandas de Sincelejo, porque su sensibilidad y su conocimiento musical como investigadora y coleccionista de música aseguraban su idoneidad de jurado de lujo.

Esta mujer sucreña –noctámbula e incandescente como una luciérnaga– nació en Corozal, estudió allí su bachillerato y se fue a estudiar Derecho en la Universidad de Cartagena. Desde el principio brilló tanto académicamente que durante los cinco años de su carrera fue exaltada con matrícula de honor y, además, su tesis de grado fue honrada como meritoria. Al graduarse, no siguió su camino indiferente a la universidad que la formó, sino que le colaboraría varios años –leal y agradecidamente– como docente y jefe de departamento. Luego, los estudios y el crecimiento intelectual y académico se sucederían vertiginosamente: se especializó en Derecho Comercial en el Externado; siguió Altos Estudios Jurídicos en la Pontificia Universidad Javeriana y en la Universidad de los Andes; asumió estudios extra-curriculares para fortalecer su formación ecléctica y ecuménica, en las ciudades de Bogotá y Barcelona; y, en la Universidad Nacional, siguió Alta Gerencia, acogiéndose a escenarios virtuales para lograr cumplir con todas sus tareas.

Lleva muchísimos años fuera de la tierra de embrujo y amor que es su Sabana, pero ella demuestra con creces aquello de que las almas superiores subliman en la distancia el amor y lo engrandecen, haciéndolo más puro, perfumándolo. A pesar de los altos cargos directivos que ha servido en su fructífera vida; de haber representado a la mujer colombiana internacionalmente como intelectual, como dirigente financiera; a pesar de un poder de gestión que ella, con una modestia sincera, soslaya; a pesar de tantos éxitos y realizaciones que exceden lo que alcanzan muchas vidas, Piedad Pérez de Escobar ama sobre todas las cosas de la vida ese lugar ilímite, infinito, labrado entre el silencio y la ternura, que son su hogar y su familia: su esposo Pedro, su hijo Carlos Marcel, su hija Piedad Cecilia, y, desde esta última, ese pedacito de sus ojos y de su corazón que es su nieta de dos años, la dulce y vivaracha Valentina.

31 de agosto de 2005

José Luis Hereyra Collante
Escritor colombiano
jlhereyra@hotmail.com

 
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