José Luis Hereyra Collante - rodelu.net |
30 de octubre de 2005
|
Omar Khayyam (I)
José
Luis Hereyra Collante
Omar Ibn Ibrahim Khayyam nació en Nichapur, Persia, hacia 1048 y murió hacia 1122. Conocido también como poeta, escribió un libro de álgebra, que fue el más notable de su tiempo, y preparó unas tablas astronómicas exactas. Su éxito más notable consistió en reformar el calendario musulmán. Pudo también manejar sin dificultad las ecuaciones cuadráticas, pero se estancó al tratar de encontrar solución para las cúbicas, pese a estar seguro de la existencia de estas soluciones. Libertino, sibarita, ácido, místico y profeta, estudió Matemáticas y Astronomía, cultivó el Derecho y las Ciencias Naturales, pero todo le resultó insuficiente a la hora de resolver el misterio del Universo, las pasiones humanas y la existencia misma. Se destacó en el plano de las letras por sus famosas «Rubaiyat», que constituyen una alabanza al brindis, una enorme plegaria fragmentada en estrofas que remiten a la celebración del vino y del goce del instante frente a la finitud de la vida. Gocemos, pues, con estos versos, delicia del alma, la inteligencia y los sentidos.
“Todo el mundo sabe que jamás murmuré la menor oración. Todo el mundo sabe que jamás traté de disimular mis defectos. Ignoro si existe una Justicia y una Misericordia. Si las hay, estoy tranquilo porque siempre fui sincero.
“¿Qué vale más? ¿Hacer examen de conciencia sentado en una taberna o posternarse en una mezquita con el alma ausente? No me preocupa saber si tenemos un Señor, ni el destino que me reserva.
“Sé indulgente con los bebedores. No olvides que tienes tú otros defectos. Si quieres lograr la paz y la serenidad, piensa en los desheredados de la vida y en los humildes que gimen en el infortunio y te hallarás feliz.
“Procede en forma tal que tú prójimo no sufra con tú sabiduría. Domínate siempre. Jamás te abandones a la cólera. Si quieres conquistar la paz definitiva, sonríe al Destino que te azota y nunca azotes a nadie.
“Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizás la luna te busque en vano.
“Confórmate en este mundo con pocos amigos. No busques prolongar la simpatía que alguien te inspiro. Antes de estrechar la mano de un hombre, piensa si ella no te golpeará algún día.
“¡Cuan mísero el corazón que no sabe amar, que no puede embriagarse de amor! Si no amas, ¿cómo podrás comprender la luz cegadora del sol y la suave claridad lunar?
“Sabes que careces de poder sobre tú destino. ¿Por qué la incertidumbre del mañana ha de causarte inquietud? Si eres sabio, goza del momento actual. ¿El porvenir? ¿Qué puede traerte el porvenir?
“Más allá de la Tierra, más allá del Infinito, buscaba yo el Cielo y el Infierno. Pero una voz grave me dijo: “El Cielo y el Infierno están en ti".
“Rápidos huyen nuestros días como el agua de los ríos y los vientos del desierto. Empero, dos días me dejan indiferente: el que pasó ayer y el que vendrá mañana.
“En los monasterios, sinagogas y mezquitas se refugian los débiles temerosos del Infierno. Pero el hombre que conoce la grandeza de Dios, no cultiva las malas semillas del terror y de la súplica.
“Admitamos que hayas resuelto el enigma de la creación. Pero, ¿cuál es tú destino? Admitamos que hayas despojado de todas sus vestes a la Verdad. Pero, ¿cuál es tú destino? Admitamos que hayas vivido feliz cien años y que te esperan otros cien. Pero, ¿cuál es tú destino?
“Convéncete bien de esto: un día tu alma abandonará el cuerpo y serás arrastrado tras el velo fluctuante entre el mundo y lo incognoscible. Mientras esperas, ¡sé feliz! No sabes de donde vienes ni sabes a donde vas.
“Los más ilustres sabios y filósofos caminaron por las tinieblas de la ignorancia. Con todo, eran las antorchas de su época. Pero, ¿qué hicieron? Pronunciar algunas frases y dormirse.
20 de octubre de 2005
José
Luis Hereyra Collante
Escritor colombiano
jlhereyra@hotmail.com
|
|