José Luis Hereyra Collante José Luis Hereyra Collante - rodelu.net
5 de julio de 2006

Competencias versus educación tradicional

José Luis Hereyra Collante

En el mundo actual, cabalgadores de un nuevo milenio, redefinidores del orden mundial, la educación evidentemente tiene que crecer, mutarse, ser capaz, ser idónea, ser proporcional a los tiempos y a sus exigencias inherentes, ya que lo que se nos exige hoy a partir de la educación no es “correspondiente” con la educación que conocemos. Desde la transformación o evolución de la educación tradicional o clásica –la educación de los saberes, la que resolvía la demanda de la sociedad enseñando "cosas"– a la educación que forme en competencias –lo cual es mucho más complejo que los saberes– hemos tenido que abordar, en primera instancia, interrogantes que no se sospechaban en el modelo de educación anterior. “¿Qué son las competencias?”, sería el primer atisbo de autorreflexión. Nos acercamos, así, en pocas palabras, al concepto básico de que la competencia es un saber hacer, con saber y con conciencia. Es decir, incluye saberes, pero incluye conciencia de lo que estoy haciendo. Hace referencia a un conjunto de propiedades de cada uno de nosotros que se están modificando permanentemente.

Investigando sobre el tema, encontré algunos ensayos de la socióloga argentina Inés Aguerrondo, cuyo trabajo, lúcido y serio, vale la pena dar a conocer, en mi concepto, por su profundidad, claridad y sobriedad. Veamos. “Es otra escuela la que necesitamos porque ya no se trata del saber que el maestro entrega y el alumno recibe, sino de un proceso en permanente modificación y que tiene que someterse a la prueba de resolución de problemas concretos. Es otra escuela que no es más la escuela en la que se resuelve todo con el lápiz y el papel –tampoco con la computadora–, sino una escuela en la que se pueda poner a prueba la resolución de problemas concretos, ya sea de la vida diaria o en situaciones de trabajo que encierran cierta incertidumbre y cierta complejidad técnica”. La gran diferencia de este planteamiento con respecto a la escuela tradicional es que la competencia no proviene solamente de la aprobación de un currículum, sino de la aplicación de conocimientos en circunstancias prácticas. Los conocimientos necesarios para poder resolver problemas no se pueden transmitir fría y mecánicamente. Son una mezcla de conocimientos tecnológicos previos y de la experiencia que se consigue con la práctica, muchas veces conseguida en los lugares de trabajo, y, me pregunto, por qué no conseguida en la experiencia de la escuela. ¿Por qué no una escuela cuyo sentido fundamental sea ser una escuela que permita hacer, que permita generar estas competencias en el modelo mismo de propuesta educativa? Necesitamos una nueva alfabetización. Alfabetizar hoy para la sociedad del futuro no sería solamente enseñar a leer y escribir. Es la alfabetización de lo que podríamos denominar el saber tecnológico. No nos tenemos que asustar de esta palabra, y no tenemos que caer en las dificultades de “entonces, ¿dónde dejamos el humanismo?” (Inés Aguerrondo en el Primer Coloquio Universidad Torcuato Di Tella - The University of New Mexico: "El rol del docente en la escuela del nuevo milenio", realizado en la UTDT en Octubre de 1999).

30 de junio de 2006

José Luis Hereyra Collante

Escritor colombiano
jlhereyra@hotmail.com
 
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