José
Luis Hereyra Collante
EL
Centro de Pensamiento y Aplicaciones de la Teoría del Caos, en alianza con otras instituciones, celebrará, entre julio de 2006 y julio de 2007, el “Año del Caos y la Complejidad”, como homenaje a los Cien Años de Publicación de la obra del físico francés Henri Poincaré (1854-1912), quien se considera el profeta de las Ciencias del Caos. Poincaré publicó en 1906 “El valor de la ciencia”, obra enmarcada entre dos de sus producciones esenciales: “La ciencia y la hipótesis” (1902) y “Ciencia y método” (1909). Se llevarán a cabo actividades de divulgación de la Teoría del Caos y se celebrarán diferentes actos académicos orientados a conocer y aplicar este nuevo enfoque de la ciencia contemporánea. La convocatoria ha sido lanzada en julio de 2006 y se encuentra en su primera etapa (actividades de preparación); entre agosto de 2006 y abril de 2007 se llevará a cabo la segunda etapa (actividades de divulgación), para confluir en junio de 2007 en la etapa de celebración propiamente dicha. Para tal fecha se tiene previsto el “Simposio Internacional Caos y Complejidad”, con participación de investigadores, consultores y expertos nacionales e internacionales.
Pero, ¿qué es la Teoría del Caos? Y, ¿quién dirige este portentoso esfuerzo internacional en Colombia? La Nueva Ciencia del Caos y la Totalidad, constituye la más importante frontera del pensamiento científico y filosófico contemporáneo: Sus fuentes provienen de recientes y significativos descubrimientos de la física cuántica, la química, la nueva biología, la nueva filosofía de la ciencia, la neurofisiología y la epistemología. Sus principales aplicaciones abarcan desde las propias ciencias “duras” hasta las ciencias administrativas, empresariales, sociales y humanas. Conocer esta nueva tendencia del pensamiento contemporáneo resulta útil para entender los nuevos rumbos de la ciencia, el arte, la cultura y las religiones. El Caos y sus aplicaciones en todas las esferas del pensamiento de hoy, constituyen referente obligado de quienes tenemos la fortuna de vivir en el siglo XXI, pues su importancia es tal que no sería exagerado afirmar que somos testigos de la formación de un nuevo mundo, pues una nueva ciencia y una nueva filosofía están desarrollándose ante nuestros ojos. La certeza que los filósofos positivistas preconizaron como paradigma de una lógica irreductible, hoy no existe. La previsibilidad ha sido superada por el azar. El azar y la intuición son invitados insustituibles en los debates del día. A pesar de todos los logros alcanzados por la física matemática clásica, por mucho tiempo permanecieron sin tocar áreas completas del mundo natural. Esta matemática, por ejemplo, llegó a calcular el movimiento de un planeta de Júpiter, pero se declaró incapaz de hacer lo propio con un copo de nieve en medio de una ventisca. Asimismo, podía describir el crecimiento de una burbuja de jabón, pero no el de un árbol. Y si un hombre saltara desde lo alto de un edificio, la ciencia podría decirnos cuánto tardaría en tocar al suelo, pero no por qué decidió saltar.
El Centro de Pensamiento y Aplicaciones de la Teoria del Caos (http://centrodelcaos.blogspot.com) dirigido por Manuel Guzmán Hennessey
(http://manuelguzmanhennessey.blogspot.com)
–escritor, poeta, pintor, ingeniero químico; asesor, consultor y conferencista internacional; columnista de opinión de El Tiempo y el Colombiano– es un esfuerzo colectivo orientado a poner al alcance de públicos no especializados estas nuevas tendencias, de aproximar y exponer las bases científicas, históricas y filosóficas que marcan el rumbo de las nuevas investigaciones a partir del reconocimiento de cuatro ciclos desencadenantes de la ciencia del caos: el ciclo de una “naturaleza caprichosa”, el ciclo de una “naturaleza basada en leyes exactas”, el ciclo de una “naturaleza basada en esquemas probabilísticos” y el ciclo en formación de una “naturaleza de perfiles caóticos”. Con base en la exposición de estos cuatro ciclos se muestran los conceptos básicos de la ciencia del caos y sus más importantes aplicaciones.
21 de julio de 2006