José
Luis Hereyra Collante
Según
reciente estudio de la Escuela de Ciencias del Lenguaje de la Universidad del Valle, muchas veces se cree que la mejor manera de aprender una lengua extranjera es centrarse en ella, a veces sin reconocer el aporte valioso que la primera lengua brinda a este proceso. Sin embargo, un estudio realizado con alumnos de preescolar en dos colegios bilingües de la ciudad de Cali demostró la importancia de examinar cómo profesores y alumnos se enfrentan con el reto comunicativo de interactuar efectivamente en dos lenguas: su lengua materna y una lengua extranjera. La investigación se realizó durante un año lectivo con cincuenta niños cuyas edades oscilaban entre los 4 y 5 años, quienes estaban al inicio del proceso de ser bilingües en inglés y español. A través de encuestas, entrevistas, observación y grabaciones se analizó qué pasaba cuando un niño monolingüe entraba en un colegio bilingüe y cómo se llevaba a cabo el proceso de aprender otra lengua en esta edad.
El estudio se concentró particularmente en dos actividades de las prácticas pedagógicas características en el preescolar: contar cuentos y aprendizaje de vocabulario. En los cuentos, especialmente, las profesoras estaban conscientes de la necesidad de ayudar a los niños a entender lo que se narraba. Por lo tanto, utilizaban estrategias pedagógicas como la dramatización, la mímica, los gestos, la repetición de frases importantes, cambios de código o lengua. En el análisis lingüístico de los cambios de lengua se observó que, contrario a lo que se cree comúnmente, esto no se hace al azar, sino que existen motivaciones de tipo pedagógico, organizacional y de estilo para explicar este fenómeno. En general, el inglés se consideró como la lengua usada para funciones académicas, mientras que se utilizaba el español para resolver dificultades comunicativas a través de explicaciones. Así, los llamados de atención para asuntos de menor importancia se hacían en inglés a través de frases sencillas como "be quiet" (silencio), pero cuando la falta era grave el profesor hablaba en español y el cambio de código era muy claro para el alumno. En el proceso de enseñanza, las profesoras también asumían distintos roles: de instructoras de se convertían en actrices de los cuentos que narraban. En esos momentos, y para diferenciar los roles, cambiaban de código. "Al entrevistar a los profesores se determinó que estos cambios de código generalmente no eran conscientes, sino un fenómeno del subconsciente que refleja una manera de resolver la tensión entre su deseo de desarrollar la mayor parte de la clase en inglés y asegurarse de que el alumno entienda y participe", dice Anne Marie Truscott de Mejía, Ph.D. en Lingüística en el Área de Educación Bilingüe de la Universidad de Lancaster, Inglaterra, y directora de la investigación.
Aunque en Colombia se han realizado muy pocos estudios en esta área, en otros países se han realizado investigaciones en educación bilingüe, como en Canadá, donde se examinaron aspectos cuantitativos del aprendizaje inglés-francés; en Cataluña, España, se analizaron interacciones entre el catalán y castellano; y en Perú se investigaron comunidades indígenas que usaban el quechua y el español. Es latente la importancia y la necesidad que se le da al aprendizaje de otra lengua en el país, por lo cual la investigadora recomienda valorar la lengua primera, el español, y darle reconocimiento y estatus en el proceso de enseñanza, ya que esto fortalecería el aprendizaje. Además, concientizar a los profesores de colegios bilingües de que no se debe hacer tanto énfasis en la lengua de aprendizaje, en este caso el inglés. Para esto ella propone crear una política del lenguaje contextualizada para todos los colegios de Colombia en la cual se contengan normas para la formación. Y cuando el alumno tenga más edad hacerlo participe en la escogencia del proceso de aprendizaje, especialmente en bachillerato. La investigadora afirma que en la enseñanza de un idioma "no hay una lengua más difícil que otra, lo complicado está tal vez en la diferencia que hay entre sus raíces (…) y se debe concientizar tanto a profesores como a los administrativos de las instituciones que bilingüe quiere decir dos lenguas y no una". (AUPEC, Univalle)
23 de febrero de 2007