| LA
JORNADA de México - 15 de Febrero de 2003
La estación
de la estupidez
Molly
Ivins
"Cada
pistola que se fabrica, cada barco de guerra que se lanza al mar, cada
cohete que se dispara implica, en el sentido último, un robo hacia
aquellos que tienen hambre y no son alimentados; aquellos que padecen frío
y no son arropados".
Dwight David Eisenhower,
6 de abril de 1953.
Las noticias no son buenas. Osama
Bin Laden quiere que invadamos Irak. Estamos en código de alerta
naranja. La economía se está hundiendo. Gastamos mil 80 millones
de dólares al día en el ejército.
El presidente quiere una reducción
de impuestos por 674 mil millones de dólares. Durante el primer
año en que esta medida esté en vigor, 50 por ciento de dicho
recorte beneficiará al uno por ciento más rico de la población
estadunidense y tres cuartas partes irán al 5 por ciento más
rico. En los próximos años, esta concentración en
la cima empeorará, según la agrupación Ciudadanos
por la Justicia Fiscal.
Para pagar por estas exenciones fiscales,
el presidente quiere incrementar las rentas en los hogares subsidiados
destinados a los más pobres del país, así como descentralizar
programas de vivienda como Head Start, para que sean administrados por
los estados, cuyos gobiernos ya están haciendo desesperados recortes
donde pueden. El dinero destinado a pagar todo, desde labores de limpieza
y fondos para la niñez están siendo recortados para cubrir
estas obscenas exenciones fiscales.
Estamos a punto de ir a la guera
con un país que jamás ha disparado contra nosotros ni contra
nadie más. Nuestro plan de guerra requerirá que en el "shock
y sorpresa" a Irak, sean arrojados 800 misiles Crucero sobre Bagdad
en
las primeras 48 horas de guerra. Esto es, un misil cada cuatro minutos,
noche y día. Según Harlan Ullman, el "intelectual de defensa"
que promueve la táctica de "shock y sorpresa", esto debe
funcionar igual que la bomba atómica sobre Hiroshima. Eso sirvió
de mucho, desde luego.
Durante la pasada Guerra del Golfo,
matamos a 13 mil civiles de manera directa, mientras otros 70 mil murieron
a consecuencia de dicha guerra, por falta de agua, alimentos, electricidad,
atención médica, etcétera. A mí me gustaría
deshacerme de Saddam Hussein, ¿pero cuántas vidas costaría
eso? Y esas personas que morirían, ¿tendrían derecho
a votar sobre el tema?
Mientras tanto, los integrantes de
Al Qaeda, quienes de hecho nos atacaron, siguen corriendo por doquier y
preparándose para entregar "paquetes". Corea del Norte está
ocupada desarrollando su poderío nuclear. Todos nuestros aliados
creen que estamos equivocados, aun cuando sus gobiernos hayan sido forzados
a apoyarnos. Cuando todos tus amigos creen que estás a punto de
hacer algo estúpido, es muy sabio detenerse y escucharlos.
Lo que esta administración
nos hace creer que es diplomacia es apabullante. En el nombre del cielo,
¿qué estamos haciendo al permitir que gente como Richard
Perle hable en nuestro nombre? Según la agencia Upi, Perle -director
del buró de asesoría política del Pentágono-
dijo el pasado martes que "Francia ya no es un aliado de Estados Unidos
y la alianza de la OTAN debe desarrollar una estrategia para contener a
nuestro alguna vez aliado, pues de lo contrario no hablaremos más
de una alianza de la OTAN". ¿Es que estas personas nada saben de
cómo se conduce un diálogo entre naciones civilizadas? ¿No
podrían al menos leer el libro de superación personal Cómo
ganar amigos e influir en las personas?
Tengo noticias para Perle. Nuestros
aliados tienen gobiernos democráticamente electos. Sus pueblos se
oponen mayoritariamente a esta guerra. ¿Qué cabría
esperar de sus gobiernos entonces? El sentimiento antibélico en
Gran Bretaña es compartido por 47 por ciento de la población
y tiende a incrementarse, además de que 81 por ciento opina que
es esencial que la ONU apruebe una resolución antes de emprender
cualquier acción militar. Esto coloca a nuestro amigo Tony Blair
en riesgo electoral.
En Turquía, 88 por ciento
se opone a toda la idea de la guerra, pero su nuevo gobierno ha sido literalmente
sobornado para unirse a nosotros. ¿Se imagina alguien lo que nos
depara el futuro ante estos sondeos?
Si 88 por ciento de los estadunidenses
estuvieran opuestos a esta guerra, ¿creen realmente que nos lanzaríamos
a ella? ¿Querría alguien que lo hiciéramos? Perle
calificó a Gerhard Schroeder, de Alemania, de "canciller desprestigiado".
Y el siempre carente de tacto Donald Rumsfeld incluso logró echar
en el mismo costal a Alemania con Cuba y Libia. ¿Es que no tenemos
ya suficientes enemigos y por eso andamos por ahí insultando a nuestros
amigos?
Sonamos tan belicosos y arrogantes
como las facciones antiestadunidenses en Europa nos acusan de ser.
La audiencia que dio esta semana
el Comité de Relaciones Exteriores del Senado reveló que
prácticamente no existen planes para un Irak posterior a Saddam.
"¿Quién gobernará Irak y cómo?", preguntó
el senador Richard Lugar. "¿Quién se encargará de
la seguridad? ¿Cuanto tiempo podrían permanecer en el territorio
las tropas estadunidenses? ¿Qué papel jugará la ONU?
¿Quién administrará los recursos petroleros iraquíes?
A menos que la administración estadunidense pueda responder detalladamente
a estas preguntas, la preocupación que comparten gobiernos árabes
y europeos, así como buena parte del público estadunidense,
sobre nuestra 'capacidad de permanencia' sólo se incrementará".
El Departamento de Defensa ha estado moviendo tropas en la región
de Medio Oriente durante meses, pero abrió una oficina de planeación
de posguerra apenas hace tres semanas.
Y como última mala noticia
para cerrar el día: el movimiento antibélico ha hecho algo
vergonzoso al negarse a permitir que Michael Lerner, director de la inteligente
(y muy liberal) revista judía Tikkun, hable en una marcha
por la paz que habrá el domingo próximo en San Francisco.
Lerner fue colocado en la lista negra con el argumento de que es "pro israelí",
por algo que se llama ANSWER, y que es el más izquierdista de los
cuatro grupos pacifistas que auspician la marcha.
Estoy completamente asqueada. ¿Por
qué tendría que haber un examen ideológico que acredite
tu antibelicismo? ¿Y por qué el movimiento antibélico
no está buscando formar la coalición más amplia posible?
Todo indica que ésta es la estación de la estupidez.
Columnista cuyo
trabajo aparece en más de 300 periódicos, y autora de tres
libros best-seller sobre la política actual en Estados Unidos.
Traducción:
Gabriela Fonseca
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