| IRENE
I
Mi madre fue obrera
En las mañanas se vestía del color
de los tejados
Y en las noches leía el corazón
a todos los muchachos
Jamás entregó sus sueños al
canto de los pájaros
Ni su vida a los árboles que morían
como el hombre
Con el humo de las fábricas
Un día
La lluvia no distinguió las letras de sus
manos
Y la dejó como una paloma acribillada
En las ventanas de la calle
V
Te has muerto
Buscando como el sol
Los rincones de la casa
Hablándole a las plantas
Y a los espejos miserables de la pena
Cuando Leonor -tu comadre-
Hecha bondad y amor en la cocina
Te miraba desde los escombros de los días
Y si bien
Ahora te hablo y te recuerdo
Y te lleno de palomas y ventanas en el cielo
No es para cerrar tus ojos en mi pecho
Ni para llenar de besos tu rostro anaranjado en
la
mañana
Sino para encender tu vida en los mensajes de
la calle
Como una flor creciendo
Entre los vagabundos desesperados de la calma
VI
Amé en ti madre
Tus recuerdos en el día
Especialmente cuando nos contabas
Historias de fantasmas
Perdiéndose como moscardones en el tiempo
O cuando bailando con tus parientes en el alma
nos
decías
(Las ollas de barro soñaban margaritas
en el fuego)
"El sol crece como una hostia en el monedero triste
de mi pecho"
O aquel día
Cuando después de vivir como los duendes
El último día de vacaciones de tu
vida
Te sentaste a esperar
Con tu pelo color primavera de los sauces
La muerte en los sillones / tarareando
Canciones que estaban a punto de extinguirse
en el techo derruído de tus
pasos
Y cuando alguien te preguntó
Por la luz irreparable de tus manos
Con toda la sabiduría de los árboles
le dijiste:
"La única forma de morir en este mundo
Es contar estrellas con los ojos"
VII
(a lo Ernesto Cardenal)
Nunca te pregunté quién fuiste
Te quise como eras
Jamás te hablé de la soledad de los
trigos
Simplemente constru+i mi vida
Con tus silencio0s y temores
Me grabé como un ramo de azucenas tu mirada
Que fue para mí
La única esperanza de mis bosques
Te fui franco tú también lo fuiste
Por eso jamás hubo entre nosotros
Mentiras o rencores
Ahora
sin embargo
Todo es más sencillo
Tu muerte me ha convertido
En el huérfano más triste de la
noche
(de: Poblando los silencios)
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