Esta entrevista
fue realizada a tres médicos. Carlos Vivanco (geriatra), Edmundo
Gonzáles (medicina general) y Oscar Martínez (pediatra).
He aquí sus valiosas opiniones.
I: EL MÉDICO:UN DIOS DE
MERCADERES
Juan Cristóbal (JC).
¿Por qué el médico se considera algo sagrado?
Oscar Martínez (OM).
Por la ideología dominante que nos dice "después de Dios
el médico". Y alli hay aspectos de sacerdocio. La población,
por otro lado, cree que el
médico es el que mejor conoce
al ser humano. De esta suerte el médico aparece como un monopolio
del conocimiento.
Edmundo González (EG).
Pero esto es la percepción del urbano. ¿Cuál será
la del urbano marginal o de los marginales selváticos?
OM. En mi experiencia yo
no he encontrado diferencias al respecto, es la misma percepción,
el de ser sacerdote de la humanidad. Es que la ideología dominante
penetra por todos los poros de la sociedad.
Carlos Vivanco CV). Esta
es una sociedad que deifica al médico a partir de la idea mágica
que se tiene de él al relaciónarlo con el poder de administrar
salud y vida. De otro lado, el médico se siente confortable con
este sitial donde aparece como sacerdote de la verdad. Frente a sus pacientes,
con esa vestimenta blanca, impecable, parece un sumo pontifice hablando
con un lenguaje dificil de comprender. Sus aciertos
consolidan y refuerzan su poder,
sin embargo sus errores se suelen silenciar. En todo esto hay un carácter
mercantil del cual está impregnado el ejercicio de la prtofesion
médica en el capitalismo, independiente de la vocación apostólica
de algunos médicos que cada día es más dificil de
encontrar. Es en este carácter mercantil donde se generan todas
las circunstancias que sacralizan al médico y lo alejan de sus pacientes.
EG. Pero hay algo preocupante.
¿Por qué ninguno de los médicos, y esto es una autocrítica,
no hacemos algo para borrar esta relación del médico-dios?
Nosotros lo
declaramos, lo conversamos, pero
en la práctica ¿qué hacemos para que la población
no siga engañada de esa forma? Quizá hacemos algo en el plano
individual, pero en concreto no.
II: LA SALUD TAMBIÉN SE
VENDE
JC. Se ha dicho que hay una
ideología detrás de todo esto. Sería conveniente que
se diga cuáles son las manifestaciones concretas de esa ideología.
OM. Uno se encuentra con
dos concepciones en la práctica. La biomédica, donde el origen
de las enfermedades y de la salud están cicunscritas a factores
biológicos y sicogenéticos, es decir, a relaciones del ser
humano con ambientes físicos y esto
lleva a prácticas individualistas:
en una casa, en un local, en un centro de salud, en un hospital donde creen
nacen y se resuelven los problemas. De este modo el médico se propone
como el sumo sacerdote. El otro enfoque es el que ve el problema de la
salud a través de los problemas sociales de la enfermedad mencionando
que son las sociedades mismas las que generan las propias enfermedades.
Cuando se señala esto tiene que
cambiar el lugar donde se realizan
las prácticas.
Tendrá que irse a las comunidades
nativas o selváticas, por ejemplo. Ya no se conocerán sólo
los aspectos anatómicos o biológicos del ser humano, sino
también su relación con el ambiente social. Aqu ya no es
el médico quien tomará las decisiones, sino un equipo multidisciplinario,
más la propia comunidad.
Porque el ser humano es, en última
instancia, el dueño de su salud. De este modo habra una relación
más estrecha entre el médico y el paciente. Y en esta relación,
la mercancía se ofrecerá de acuerdo a las posibilidades económicas
del paciente.
EG. También el tiempo
es importante. El tiempo entre el médico y el paciente. Al paciente
de recursos altos el médico le dará más tiempo, y
al que tiene menos, menos tiempo. Es un factor que uno lo ve en la actividad
cotidiana. Al paciente de dinero le ofrecerá mayores explicaciones
sobre su enfermedad y los medicamentos, al pobre nunca se le explica nada
o se hace de mala manera.
JC. ¿Y este aspecto
mercantilista del médico desde cuando se está construyendo?
OM. Desde los primeros momentos
de la profesión.
CV. Desde una concepción
asistencialista, mercantilista, el médico resulta siendo el único
administrador de la salud, lo cual refuerza su poder en la venta de la
mercancía salud. Pero la salud es el resultado de un conjunto de
factores ligados al desarrollo social y a la construcción de una
sociedad más justa que posibilite el bienestar de todos sus
miembros sin excepción. La
salud es el resultado de la lucha de los pueblos por desterrar la miseria,
el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, las guerras, la violencia,
el vicio, la delincuencia.
JC. ¿Y este comercio
cómo se concretiza con el paciente?
CV. En la medicina asistencial,
aun en los hospitales del estado, la solución de la enfermedad tiene
un precio que lo paga el paciente. Y aquí viene la diferenciación.
Los que tienen dinero tendrán acceso a una clínica, a una
atención médica de alta calidad, de alta tecnología,
a profesionales mejor capacitados.
Para los de la periferia, el curandero
y los métodos primitivos son a veces eficaces. Para los pobres de
la ciudad, la posta médica con sus indigente sistema de asistencia.
El consultorio privado es una especie de pequeña empresa que se
defiende con las reglas de juego de las grandes empresas. La relación
médico-paciente, mejor, médico-cliente deviene en una relación
de dominación-sometimiento. Esto es lo que determina la estructura
de la sociedad. Primero, la producción de conocimiento en el aspecto
de la salud para los que tienen algunos privilegios o investigar para los
que tienen ciertos recursos económicos. Es con este tipo de conocimiento
que se va a preparar al
personal. Y algo más. Estos
conocimientos vienen producidos desde fuera, como coloniaje médico.
Y esta formación del prtofesional la hacemos también en cómo
se distribuyen los problemas. No formamos más médicos para
aquellos que más problemas tienen, sino para los que tienen mayores
ventajas en la sociedad. La cantidad de recursos está en función
directa de quién tiene más. Y luego viene el consultorio,
desde donde amarramos definitivamente al paciente, porque el médico
podrá sobrevivir si es que vive de la enfermedad. Y esto es lo que
hace perder la visión de la salud. O por lo menos mantiene una visión
dicotómica del proceso salud-enfermedad. Ya que el médico
ve la salud aislada de la enfermedad, pues define la salud como ausencia
de enfermedad, perdiendo de vista el aspecto global de la salud. Pero hay
otro problema más serio. Cuando la salud la separa de la persona
que le aporta, y quien la posee es el médico y
no la persona paciente. Aquí
el médico pretende distribuirla como quiere, lo que nos lleva a
una imagen distorsionada: a vincular salud con médico, con hospital,
con conjunto de conocimientos.
JC Pero la población
pide médicos.
OM. Es decir, a sus verdugos.
La población pide salud o médico cuando se muere de hambre.
Es decir, recursos que nada tienen que hacer con sus problemas. Y esto
es
lo que ha hecho deslizar la clase
dominante: imponer la salud como forma de la enfermedad, que la salud aparezca
como un bien enajenado al ser humano y que se
confunda con medicamentos, hospitales,
policlínicos, clínicas, consultorios, enfermeras, tecnología
(extranjera). Ante esta confusión los que salen beneficiados son
los productores de esa tecnología extranjera.