Juan Cristóbal - rodelu.net
15 de Noviembre de 2003
-
 
¿Son apóstoles los médicos? (I)
Juan Cristóbal
Esta entrevista fue realizada a tres médicos. Carlos Vivanco (geriatra), Edmundo Gonzáles (medicina general) y Oscar Martínez (pediatra). He aquí sus valiosas opiniones.

I: EL MÉDICO:UN DIOS DE MERCADERES

Juan Cristóbal (JC). ¿Por qué el médico se considera algo sagrado?
Oscar Martínez (OM). Por la ideología dominante que nos dice "después de Dios el médico". Y alli hay aspectos de sacerdocio. La población, por otro lado, cree que el
médico es el que mejor conoce al ser humano. De esta suerte el médico aparece como un monopolio del conocimiento.
Edmundo González (EG). Pero esto es la percepción del urbano. ¿Cuál será la del urbano marginal o de los marginales selváticos?
OM. En mi experiencia yo no he encontrado diferencias al respecto, es la misma percepción, el de ser sacerdote de la humanidad. Es que la ideología dominante penetra por todos los poros de la sociedad.
Carlos Vivanco CV). Esta es una sociedad que deifica al médico a partir de la idea mágica que se tiene de él al relaciónarlo con el poder de administrar salud y vida. De otro lado, el médico se siente confortable con este sitial donde aparece como sacerdote de la verdad. Frente a sus pacientes, con esa vestimenta blanca, impecable, parece un sumo pontifice hablando con un lenguaje dificil de comprender. Sus aciertos
consolidan y refuerzan su poder, sin embargo sus errores se suelen silenciar. En todo esto hay un carácter mercantil del cual está impregnado el ejercicio de la prtofesion médica en el capitalismo, independiente de la vocación apostólica de algunos médicos que cada día es más dificil de encontrar. Es en este carácter mercantil donde se generan todas las circunstancias que sacralizan al médico y lo alejan de sus pacientes.
EG. Pero hay algo preocupante. ¿Por qué ninguno de los médicos, y esto es una autocrítica, no hacemos algo para borrar esta relación del médico-dios? Nosotros lo
declaramos, lo conversamos, pero en la práctica ¿qué hacemos para que la población no siga engañada de esa forma? Quizá hacemos algo en el plano individual, pero en concreto no.

II: LA SALUD TAMBIÉN SE VENDE

JC. Se ha dicho que hay una ideología detrás de todo esto. Sería conveniente que se diga cuáles son las manifestaciones concretas de esa ideología.
OM. Uno se encuentra con dos concepciones en la práctica. La biomédica, donde el origen de las enfermedades y de la salud están cicunscritas a factores biológicos y sicogenéticos, es decir, a relaciones del ser humano con ambientes físicos y esto
lleva a prácticas individualistas: en una casa, en un local, en un centro de salud, en un hospital donde creen nacen y se resuelven los problemas. De este modo el médico se propone como el sumo sacerdote. El otro enfoque es el que ve el problema de la salud a través de los problemas sociales de la enfermedad mencionando que son las sociedades mismas las que generan las propias enfermedades. Cuando se señala esto tiene que
cambiar el lugar donde se realizan las prácticas.
Tendrá que irse a las comunidades nativas o selváticas, por ejemplo. Ya no se conocerán sólo los aspectos anatómicos o biológicos del ser humano, sino también su relación con el ambiente social. Aqu ya no es el médico quien tomará las decisiones, sino un equipo multidisciplinario, más la propia comunidad.
Porque el ser humano es, en última instancia, el dueño de su salud. De este modo habra una relación más estrecha entre el médico y el paciente. Y en esta relación, la mercancía se ofrecerá de acuerdo a las posibilidades económicas del paciente.
EG. También el tiempo es importante. El tiempo entre el médico y el paciente. Al paciente de recursos altos el médico le dará más tiempo, y al que tiene menos, menos tiempo. Es un factor que uno lo ve en la actividad cotidiana. Al paciente de dinero le ofrecerá mayores explicaciones sobre su enfermedad y los medicamentos, al pobre nunca se le explica nada o se hace de mala manera.

JC. ¿Y este aspecto mercantilista del médico desde cuando se está construyendo?
OM. Desde los primeros momentos de la profesión.
CV. Desde una concepción asistencialista, mercantilista, el médico resulta siendo el único administrador de la salud, lo cual refuerza su poder en la venta de la mercancía salud. Pero la salud es el resultado de un conjunto de factores ligados al desarrollo social y a la construcción de una sociedad más justa que posibilite el bienestar de todos sus
miembros sin excepción. La salud es el resultado de la lucha de los pueblos por desterrar la miseria, el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, las guerras, la violencia, el vicio, la delincuencia.

JC. ¿Y este comercio cómo se concretiza con el paciente?
CV. En la medicina asistencial, aun en los hospitales del estado, la solución de la enfermedad tiene un precio que lo paga el paciente. Y aquí viene la diferenciación. Los que tienen dinero tendrán acceso a una clínica, a una atención médica de alta calidad, de alta tecnología, a profesionales mejor capacitados.
Para los de la periferia, el curandero y los métodos primitivos son a veces eficaces. Para los pobres de la ciudad, la posta médica con sus indigente sistema de asistencia. El consultorio privado es una especie de pequeña empresa que se defiende con las reglas de juego de las grandes empresas. La relación médico-paciente, mejor, médico-cliente deviene en una relación de dominación-sometimiento. Esto es lo que determina la estructura de la sociedad. Primero, la producción de conocimiento en el aspecto de la salud para los que tienen algunos privilegios o investigar para los que tienen ciertos recursos económicos. Es con este tipo de conocimiento que se va a preparar al
personal. Y algo más. Estos conocimientos vienen producidos desde fuera, como coloniaje médico. Y esta formación del prtofesional la hacemos también en cómo se distribuyen los problemas. No formamos más médicos para aquellos que más problemas tienen, sino para los que tienen mayores ventajas en la sociedad. La cantidad de recursos está en función directa de quién tiene más. Y luego viene el consultorio, desde donde amarramos definitivamente al paciente, porque el médico podrá sobrevivir si es que vive de la enfermedad. Y esto es lo que hace perder la visión de la salud. O por lo menos mantiene una visión dicotómica del proceso salud-enfermedad. Ya que el médico ve la salud aislada de la enfermedad, pues define la salud como ausencia de enfermedad, perdiendo de vista el aspecto global de la salud. Pero hay otro problema más serio. Cuando la salud la separa de la persona que le aporta, y quien la posee es el médico y
no la persona paciente. Aquí el médico pretende distribuirla como quiere, lo que nos lleva a una imagen distorsionada: a vincular salud con médico, con hospital, con conjunto de conocimientos.

JC Pero la población pide médicos.
OM. Es decir, a sus verdugos. La población pide salud o médico cuando se muere de hambre. Es decir, recursos que nada tienen que hacer con sus problemas. Y esto es
lo que ha hecho deslizar la clase dominante: imponer la salud como forma de la enfermedad, que la salud aparezca como un bien enajenado al ser humano y que se
confunda con medicamentos, hospitales, policlínicos, clínicas, consultorios, enfermeras, tecnología (extranjera). Ante esta confusión los que salen beneficiados son los productores de esa tecnología extranjera.
 

Juan Cristóbal
juancristobal2001@yahoo.es
http://es.geocities.com/juancristobal2001
 
PORTADA JUAN CRISTOBAL