Esta entrevista
fue realizada a tres médicos. Carlos Vivanco (geriatra), Edmundo
Gonzáles (medicina general) y Oscar Martínez (pediatra).
He aquí sus valiosas opiniones.
V - LOS LABORATORIOS: UN CASO
PARA SUPERMAN
Juan Cristóbal (JC):
¿Los médicos tienen algún juego o alianza con los
laboratorios?
Oscar Martínez (OM):
No existe una conexión formal, pero sí hay un despliegue
de permanentes mecanismos por los cuales las transnacionales de los medicamentos
condicionan la receta del médico, valiéndose de la propaganda
insistente y de todo tipo de sutilezas con las que trata de comprar la
voluntad del médico, desde las muestras médicas hasta los
regalitos personales como lapiceros, calendarios, adornos, etc., todos
ellos con las inscripciones de los nombres de los fármacos que no
debemos olvidar. También las revistas científicas, generalmente
auspiciadas por los laboratorios, traen páginas con el recordatorio
persistente de sus fármacos.
Edmundo González (EG):
Y también los almuerzos que dan con cierta periodicidad cubren el
apetito del médico. Después los congresos, los simposios
o cursos que dictan. Objetos dentro de la presentación de los productos.
Y lo curioso es ver cómo el médico, al entrar en contacto
con nuevas formas de poder, se envanece.
Carlos Vivanco CV): Los laboratorios
también están detrás de las escuelas científicas,
donde se supone se debaten los progresos de la ciencia médica y
las posibilidades de aplicación en los seres humanos. Y también
están detrás, como ya se dijo, de las revistas científicas.
Por ejemplo, cuando se habla de la enfermedad en una de sus páginas,
te encuentras, en la otra, con una propaganda de un medicamento de un determinado
laboratorios que hace bien a esa enfermedad. De esta manera, todos los
caminos conducen al domesticamiento del médico.
VI - EL COLEGIO Y LA FEDERACION
MEDICA
JC: Y en este juego con los
laboratorios ¿qué papel cumplen instituciones médicas
como el Colegio y la Federación?
OM: Pasivo. No he sabido
que el Colegio Médico haya entrado a enfrentar decididamente este
problema, sobre todo con esos medicamentos que son dañinos para
la salud.
CV: En la medida en que las
instituciones están comprometidas con el poder es más difícil
señalar los errores. El dr. Uriel García ha tenido que dejar
de ser Ministro de Salud (en el tiempo del segundo período de Belaúnde:,
1980-85:JC) para señalar una lista negra de medicamentos que envenenan
al pueblo. Cuando estuvo en el gobierno no lo hizo.
EG: Hay gente que habla de
la ética médica pero hay que ver qué clase de médicos
son con los pacientes. ¡Y la forma en que los tratan!
OM: La Federación
Médica (FM). Como se sabe, es de tipo gremial, para mejorar condiciones
de trabajo, pero en realidad sólo cumple el rol de mejorar los ingresos
de sus afiliados. Me da la impresión que la FM vive alejada de la
realidad, parece que hay una diferencia entre los objetivos de la FM y
los de la población.
JC: ¿Y la FM y el Colegio
siempre han estado en manos de cierta clase social o ha habido momentos
que han sido dirigidos por médicos más concientes?
CV: Siempre han estado ligados,
en términos generales, a médicos que tienen que ver con las
clínicas privadas.
OM: Yo no creo que la procedencia
de clase del médico sea determinante en su comportamiento. Creo
que la medicina es un trampolín para saltar de una clase a otra.
Los que pertenecen a las clases explotadas, curiosamente, tienen más
tendencia al arribismo. Esta apreciación es válida para nuestras
promociones, pues últimamente hay un proceso de pauperización
en los médicos. Los médicos actuales no tienen posibilidades
de establecer un consultorio, no disponen del trampolín para el
salto. En estas promociones hay una toma de conciencia de los problemas
que estamos tratando. Esta pauperización hace que el médico
mire a la FM como un ente de poder, para satisfacer sus expectativas. Entonces
hay una gremialización que varía de las satisfacciones gremiales
a los intereses particulares, perdiendo de vista los objetivos centrales
del Colegio o la FM. Y es que es más fácil colocar gente
en los mejores lugares, garantizar buenos sueldos, que ofrecer alternativas
a la salud del pueblo.
CV: Pero hay un contingente
de médicos que ni siquiera tienen la posibilidad de la agremiación,
porque para ser miembro del Colegio hay que cotizar y hay gente que no
dispone de medios ni siquiera para pagar sus cuotas. Y una buena prueba
son las dos últimas elecciones en que un buen contingente de médicos
jóvenes se han visto impedidos de votar por no estar al día
en sus cotizaciones.
JC:¿Significaría
esto que en las últimas generaciones hay un mayor compromiso social?
OM: Es el cambio social,
la presencia de las grandes masas populares que luchan por su salud, lo
que hace posible esto. Es la dinámica de los sectores pauperizados
la que presiona sobre la conciencia de los médicos.
VI - ¿QUÉ HACER?
JC: El dr. Gonzáles
hablaba al comienzo de cuánto se hace individualmente para cambiar.
Dr. Martínez, le pregunto, cuánto ha hecho Ud. y qué?
OM: Todo esto tiene que ver
con lo último que hemos dicho, con el cambio que hay en la sociedad.
En primer lugar, he dejado de vivir de la enfermedad. No a la consulta
particular, no a vivir de enfermos, en todo caso vivir de un sueldo universitario
o de un ministerio, pero no relaciones monetarias con el paciente. Renunciar
a trabajar en los hospitales, porque creo que los problemas de salud tienen
que partir de las propias comunidades poblacionales. Qué hacer,
cómo hacer, eso es largo de explicar. Pero hay cambios en el pueblo
que dan esperanzas, lamentablemente no en la amplitud que quisiéramos.
JC: Uds. están de acuerdo
en que el consultorio es una forma de explotación mercantil con
el paciente. ¿Pero no creen que sería positivo si se instala
a favor de una causa popular?
EG: El desacuerdo con el
consultorio popular o privado es total. El compromiso con la causa popular
deberá ser la entrega del servicio de atención al paciente
sin ningún intercambio monetario, y más bien, por el contrario,
tratar de lograr que el aporte de los fármacos sea igualmente gratuito
para el paciente. La sobrevivencia del médico deberá ser
cubierta por el ingreso estatal de dicho profesional.
CV: No creo que se trate
sólo de cambiar al administrador del negocio. Esto exculparía
al médico militante el cual transferiría al partido el derecho
que el sistema le da de ejercer el meretricio de la medicina. La alternativa
del médico militante es la de ofrecer el servicio a las clases populares
como una forma de identificación y de apoyo a ellas.
Tercera parte de tres.
Notas anteriores:
¿Son
apóstoles los médicos? (I)
¿Son
apóstoles los médicos? (II)