Juan Cristóbal Juan Cristóbal - rodelu.net
11 de diciembre de 2005

Del libro inédito “El llanto / el fuego”

Poemas
Juan Cristóbal

Cuestión de fe

Vivo en un país
Donde la vida se parece a la casa de los pobres
Y la felicidad a los ojos de los muertos

Donde las golondrinas desaparecen
En los alcantarillados de la noche
Mientras los musgos del invierno
Agonizan en los anhelos imperceptibles de los niños

Algún día / sin embargo –pienso
Viviré en un país
Donde las monedas oxidadas de los ciegos
Se parecerán a los árboles nacidos tras la lluvia del otoño
Para no lanzar mensajes a la tierra
Ni botellas de salvación a los náufragos del tiempo


Fraternidad

No soy ajeno a los tiempos
Pero envejezco cuando el sol no llega a los ojos
O cuando el último exiliado escribiera
“El último que salga / que apague la luz a los muertos”

Por eso
Cuando el mar me señala la soledad de mis pasos
O se refugia como un loco en las neblinas de invierno
Trato de saludar al cartero
          Dar los buenos días al viento
                    Jugar con las mariposas del huerto
Y en las noches
Como quien enciende la sonrisa de un antiguo recuerdo
Le envío un cesto de frutas a la Bella Durmiente
Para que siga soñando con esa flor escondida en su pecho

Pero cuando descubro
Que los ancianos acaban
Como una golondrina en los techos
Dibujo la fraternidad
Como un eucalipto en el cielo


No es verdad / lo que sucede

                                       El Perú es un burdel (PABLO MACERA)
No es verdad
Que en mi país
Las palomas no conozcan
Los últimos afiches desesperados del invierno

Ni que sus calles
Tan parecidas a los aullidos entristecidos del olvido
Se hayan extraviado
En las pequeñas charcas abandonadas del recuerdo

Lo que sucede
Es que su alma se asemeja
A los boxeadores ebrios de la noche
Cuando se amanecían en los parques
Después de haber sido derribados
Por la realidad inexorable de sus sueños


Identidad nacional

                        Mi patria es aquel lugar que conserva mis huellas (JC)

Nací en Lima
Cuando los árboles morían en las calles
Y los carteros entregaban
Una cartaq de amor a las muchachas

Cuando la soledad de los domingos
Y los caminos abandonados de la tierra
Era el único amuleto
En el corazón desfalleciente de mi madre

Mi vida
        como las huellas de los grillos
Era la misma sombra abandonada de los días:
Extraviándose en las voces indiferentes de los trigos
O en el último brindis desmemoriado de los vinos

Pero ahora
Que las noches se llenan de espantos y vacíos
Y la desesperación se sumerge como un río
En las auroras desvencijadas de los fríos
Enciendo como un cardo
La luz de mi vida comunista
Desde el retrato del viejo Marx bebiendo en las tabernas
Hasta el último disparo del Che en Las Higueras


Juan Cristóbal
juancristobal2001@yahoo.es
http://es.geocities.com/juancristobal2001

 
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