Juan Cristóbal - rodelu.net |
24 de diciembre de 2006
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Sueños
Sueño 2
Cuando
sonó la puerta del garage, se asomó un león
inmenso. Me detuve. No supe en ese instante qué hacer.
La piel se me puso de gallina. Todo se me nubló, pero
al momento pensé cómo salvar la situación. Tres cosas
se me vinieron a la mente. Correr, quedarme detenido y
ver qué pasaba, o volverme invisible. Correr era
imposible, no hubiese podido ni siquiera avanzar media
cuadra. Quedarme detenido era entregarme literalmente
a la muerte. Sólo me quedaba hacerme invisible. Pero,
¿cómo? Nunca lo había hecho y tampoco sabía cómo
hacerlo. además nadie me lo había enseñado. Pero ante
la mirada enfurecida del león y viendo que su melena y
sus colmillos se encrespaban como diablos enfurecidos,
opté por hacerme invisible. Así que me desperté y ya
era el hombre invisible. Pero sucedió que el león
también se hizo invisible y me seguía mirando como siempre.
Juan
Cristóbal
juancristobal2001@yahoo.es
http://es.geocities.com/juancristobal2001
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