Kintto Lucas - rodelu.net |
29 de octubre de 2007
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Ecuador
La CONAIE y el Presidente
La movilización de 10.000 indígenas, el lunes 22 de
octubre en Quito, volvió a demostrar que la CONAIE
(Confederación de Nacionalidades Indígenas del
Ecuador) sigue siendo la organización social con mayor
poder de convocatoria y la única con capacidad de
movilización en Ecuador, y colocó en el debate la
necesidad de que la Asamblea Constituyente se
transforme en un espacio de participación y puente
entre el movimiento indígena, los diferentes
movimientos sociales y el gobierno nacional sin perder
ninguno su autonomía.
Kintto Lucas*
Para mantener su fortaleza y su coherencia, la CONAIE
y sus filiales, y particularmente el Ecuarunari (mayor
organización de la Confederación, que reúne a los
pueblos kichwas de la Sierra ecuatoriana) necesitan
marcar su independencia de toda estructura partidaria,
abriendo a que sus militantes tengan la libertad de
adherir a cualquier sector que coincida con sus
propuestas, comprometiéndose a defender esas
propuestas en donde estén, como ocurre con el
Movimiento Sin Tierra de Brasil, la central de
trabajadores de Uruguay o los piqueteros en Argentina.
Eso le implicaría separarse definitivamente de
Pachakutik, lo que sería saludable para este
movimiento y favorecería la propuesta de sus
dirigentes que han señalado la necesidad de
"desindigenizarse".
De esa forma la CONAIE, el Ecuarunari y las
organizaciones, nacionalidades y pueblos que la
componen, pueden consolidarse como movimiento social
que incide en lo político, con autonomía, con
independencia partidaria, con libertad para marcar los
errores o posibles desvíos gubernamentales, pero
comprometida con un proyecto de transformación, un
proyecto de ruptura que puede tener un momento
fundamental en la Asamblea Constituyente si va unida a
la movilización y a la organización.
La propuesta de Constitución elaborada por la CONAIE,
es el único proyecto integral de ruptura, no
revolucionario ni nada que se le parezca, pero sí de
ruptura. El que elaboró la comisión del CONESUP
(Consejo de Educación Superior) perdió ese sentido
cuando las propuestas de los comisionados más
progresistas fueron modificadas por comisionados/ as
que defienden el statu quo en el área económica como
pude observar a través de correos electrónicos que
llegaron por casualidad a mi casilla. Alguno /a de
esos comisionados, ahora será asambleísta por Alianza
País. Las otras propuestas de organizaciones y gremios
son parciales y sectoriales.
La Constitución de la CONAIE es un aporte importante
para la Asamblea. Durante la última década en Ecuador
y América Latina, las propuestas de resistencia
primero y de ruptura después han surgido en los
movimientos sociales y luego fueron asumidas por los
movimientos políticos. La defensa del agua y la lucha
contra el TLC son algunas. Para reinventar las
instituciones es necesario una relación más
horizontal, más abierta entre los movimientos sociales
y el gobierno. La Asamblea puede ser un puente para
eso. Sin los movimientos sociales, los gobiernos de
ruptura giran sobre si mismos, como señala Antonio
Negri, y sin la relación con los gobiernos de ruptura
los movimientos pueden aislarse.
Pero más allá de la Asamblea, es necesario dejar de
lado la desconfianza y el rencor de viejas dudas entre
la CONAIE y el presidente Rafael Correa. Con la
movilización del lunes 22 se dio el primer paso,
porque de forma indirecta la organización indígena dio
su respaldo a Alberto Acosta y a los asambleístas del
gobierno comprometidos con una transformación del
país, y claramente al propio Presidente, más allá de
cualquier palabra salida de contexto.
Sin embargo, el Mandatario, en su cadena radial del
sábado 27, volvió a enfilar sus criticas a la CONAIE
como si se tratara de un enemigo. Cuidado con que le
estén llenando la cabeza al presidente desde algunos
sectores que quieren lucrar con la destrucción de la
CONAIE, cosa que no va a ocurrir. Cuidado con que se
mantenga un rencor de diferencias pasadas.
La CONAIE ha tenido muchos errores, pero mientras
algún funcionario importante del gobierno ayudaba a
Jaime Nebot en su campaña, la CONAIE estaba
movilizada; y mientras otro funcionario importante del
gobierno asesoraba a León Febres Cordero, la CONAIE
luchaba contra la Ley Agraria de Sixto Durán Ballén
primero, y por la salida de Abdalá Bucaran después.
Los diferentes dirigentes de la CONAIE han cometido
muchas equivocaciones, pero mientras algún funcionario
importante del gobierno rendía pleitesía a Jamil
Mahuad, la CONAIE estaba en la calle movilizándose
contra el atraco bancario. La CONAIE ha tenido graves
errores como por ejemplo dejarse llevar por la presión
de Pachakutik y no haber ido con el gobierno en las
elecciones para asambleístas nacionales, pero mientras
alguna gente muy allegada al gobierno consideraba al
FMI como una entidad sensible y todavía confiaba en
Lucio Gutiérrez, algo que debe recordar el presidente,
la CONAIE mantenía su autonomía criticando el viaje de
Gutiérrez a Washington. La CONAIE se ha equivocado sin
dudas, pero mientras algún funcionario importante del
gobierno decía que no se debía movilizar contra el TLC
hasta que se terminen las negociaciones, la CONAIE
salía a las calles y carreteras a parar el TLC y
revertir el contrato de la OXY. La CONAIE se equivocó
feo tantas veces, pero mientras algunos muy allegados
al gobierno no decían esta boca es mía para protestar
por la privatización del agua en Quito, la CONAIE
estaba apoyando a la Coalición por la Defensa del Agua
desde un primer momento. Los dirigentes de la CONAIE
han sido etnocentristas muchas veces, pero al mismo
tiempo algunos funcionarios y allegados al gobierno
lucraban con proyectos en nombre de los indios, o
negociaban políticamente en nombre de ellos. La CONAIE
falló de muchas fallas, pero mientras algunas
funcionarios importantes del gobierno adherían, en
algunos casos más en otros menos, a la larga noche
neoliberal, la CONAIE mantenía la resistencia.
Así podríamos seguir, pero creo que no nos hace bien
recordar ciertas cosas del pasado que no
necesariamente servirán para construir el futuro. Lo
fundamental es construir puentes que logren unir, no
dinamitarlos.
El otro día, ante los indígenas que llenaban el Agora
de la Casa de la Cultura, Luis Macas entregó la
propuesta de Constitución de la CONAIE a los
asambleístas de Alianza País. Allí estaban incluso
asambleístas que algún día marcaron una distancia
larga con la CONAIE, pero nadie se reclamó por errores
generales del pasado. A eso hay que apostar. Los
errores, las discrepancias, las equivocaciones, fueron
de todos y es bueno tener la necesaria humildad para
reconocerlo, no solo echar las culpas a los otros.
Hace muchos años, Raúl Sendic, uno de los grandes
revolucionarios de esta América, me decía refiriéndose
a algunos compañeros "en el camino nos encontramos", y
así debe ser, incluso aunque se mantengan las
diferencias. Con los únicos que no es posible
encontrarse en el camino es con los traidores. Lo
único que no es posible superar, es la traición, y de
eso no se trata, de eso no estamos hablando.
El Presidente, que es un factor de cohesión
fundamental, debe transformarse en factor de unidad
con la CONAIE, que aunque a cierta gente no le guste,
es la mayor organización social del país (no es un
invento virtual de "ciudadanía") y la que podrá dar un
verdadero respaldo a las transformaciones en momentos
difíciles, aunque ahora sea todo bonito.
Luis Macas, que ha sido un dirigente fundamental en la
construcción de la CONAIE, debería también dejar de
lado cualquier diferencia, cualquier rencor personal y
extender la mano al Presidente, como de alguna manera
lo hizo el 22. Cuidado con que le llenen la cabeza a
Macas o a cualquier otro dirigente contra el
Presidente.
Es necesario entender que estamos viviendo un momento
histórico que no se puede desperdiciar. Es necesario
un gesto de grandeza de ambos lados, de todos lados. Y
tal vez hay que empezar por medir las palabras y no
dejarse llevar por rumores.
El otro día, al terminar el acto en el Ágora, mientras
conversaba con Alberto Acosta (candidato más votado y
futuro presidente de la Asamblea Constituyente) se le
acercaron algunos indígenas de base de algunas
comunidades y le dijeron "confiamos en usted Alberto,
ojalá siga defendiendo a los pobres como cuando estaba
con nosotros". Acosta, luego de saludarlos respondió:
"sigo estando con ustedes compañeros, no estoy en
Pachakutik pero sigo estando con ustedes compañeros".
Se notó un gesto de satisfacción por parte de aquellos
mashis. Fue un gesto de grandeza de ambos lados.
Necesitamos muchos gestos de grandeza, y es necesario
dejar muchas cosas a un lado para encontrase en el
camino.
29 de octubre de 2007
*Kintto Lucas es autor del libro Rafael Correa. Un
extraño en Carondelet, entre otros.
Kintto Lucas
Escritor y periodista uruguayo radicado en Ecuador
Tintají Informa
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