| MASIOSARE/LA
JORNADA de México - 28 de Marzo de 2004
Los ataques terroristas
fortalecen a las fuerzas de ocupación
Irak,
los retazos del miedo
Naomi
Klein *
La resistencia iraquí ha ampliado
en las últimas semanas los blancos de sus ataques: ya no sólo
atenta contra las fuerzas de ocupación y las policías locales.
Ahora se lanza contra civiles nacionales y extranjeros. Las acciones terroristas
han favorecido los planes de Estados Unidos de poner un gobierno títere
al frente de ese país y han echado a la resistencia pacífica
iraquí al terreno del miedo. De ahí los rumores que la autora
recogió en Bagdad sobre la autoría de los ataques: el Pentágono,
la CIA, los ingleses... La conspiración es una teoría, cierto.
Pero el hecho es que las fuerzas de ocupación han usado las muertes
de civiles para afianzar sus planes de vender Irak a retazos. Y, como pregunta
la autora, "con el pueblo iraquí viviendo en medio de tanto caos
y peligro, ¿quién se los va a impedir?"
BAGDAD.-
En Londres desplegaron una manta de protesta en el Big Ben, en Roma un
millón de manifestantes llenaron las calles. Pero aquí en
Irak no hubo ningún acto espectacular parecido para conmemorar el
primer aniversario de la invasión. Una muestra de que, especuló
la BBC, los iraquíes están en lo general "contentos" con
el progreso de su liberación.
Sin embargo, al dar una vuelta en
coche el 20 de marzo, la estremecedora quietud se sentía como signo
de otra cosa: que los aniversarios simbólicos son un lujo que no
está al alcance de los iraquíes cuando la guerra que se supone
conmemoran todavía se está librando. En Bagdad, varias manifestaciones
estaban planeadas para el día 20, pero fueron canceladas a última
hora como respuesta a los ataques que los civiles iraquíes y extranjeros
sufrieron durante tres días.
El 19 de marzo, una marcha contra
la ocupación diseñada como una demostración de unidad
entre los musulmanes sunitas y chiítas fue mucho más reducida
de lo que esperaban los organizadores, y no es para sorprenderse: hace
menos de tres semanas, 70 personas murieron en el horroroso ataque a la
misma mezquita chiíta donde los manifestantes se congregarían.
Para recalcar la amenaza, el jefe de la ocupación estadunidense,
Paul Bremer, escogió el día de las planeadas protestas para
predecir que era probable que hubiera más "ataques serios" parecidos
"cuando tienes a muchedumbres chiítas juntas". Aquellos que, a pesar
de las amenazas, se atrevieron a llegar miraban a su alrededor con nerviosismo,
mientras hombres armados con AK-47 se alineaban en las calles y los techos,
en busca de indicios de problemas.
Vale la pena recordar que hace apenas
dos meses en el ambiente había notoriamente menos vacilación.
En enero, más de 100 mil iraquíes tomaron las calles de Bagdad
y Basra para rechazar el plan estadunidense de designar un gobierno interino
a través de un complicado sistema de caucus regionales, y demandar
elecciones directas. Bajo una intensa presión, Bremer se vio forzado
a desechar por completo el plan de los caucus. Por un breve momento dio
la impresión de que el vacío discurso de llevar la democracia
a Irak podría convertirse en una realidad, no porque los ocupantes
se tomaran en serio aquello de dar a los iraquíes la autodeterminación,
sino porque los iraquíes parecían estar decididos a tomar
ese poder, a pesar de los mejores esfuerzos de sus ocupantes.
Ahora, tras un mes de terror y de
continuas afirmaciones de los "expertos" de que Irak está al borde
de una guerra civil, mucha de esa valentía retrocedió. Por
eso se le llama terrorismo: manda a la gente de las calles a su casa, remplaza
el valor por el miedo, la autosuficiencia por la dependencia.
Hay raras excepciones, como las recientes
elecciones españolas, momentos en los que parece que la población
decide hacer colectivamente otra cosa -responder al horror con el desafío.
Pero ocurre más a menudo que el terror simplemente aterroriza.
Pero si el terror cosecha miedo,
lo cual es un punto obvio, la pregunta también obvia es: ¿Quién
sale más beneficiado del miedo extendido en Irak? Según el
presidente estadunidense George W. Bush, los ganadores son los malhechores
sin rostro determinados a socavar la futura democracia iraquí. "Comprenden
que un Irak libre será un devastador retroceso en sus ambiciones
de tiranía en Oriente Medio", explicó en el aniversario.
Y, según Bremer, eso significa que los ataques probablemente continuarán
conforme se acerque el 30 de junio, fecha de entrega del poder.
Es una bonita teoría, pero
no es la que se difunde en las calles de Bagdad. El pasado miércoles,
tan sólo 20 minutos después del devastador bombardeo del
hotel Monte Líbano, comenzaron los rumores: fueron los estadunidenses,
el Pentágono, la CIA, los ingleses... Si estas teorías conspirativas
tienen tracción quizá sea porque las fuerzas de ocupación
descaradamente se aprovechan de los ataques y hacen justo lo que imputan
a los terroristas extranjeros: los usan para frenar la llegada de una genuina
democracia en Irak.
* * *
Cuando los soldados de la resistencia
sólo tenían como blanco a la ocupación (los contratistas,
la policía), la impresión era que las fuerzas de ocupación
eran ineptas y no tenían el control, y se reforzaba el argumento
de que Estados Unidos debería retirarse y entregar el poder a los
iraquíes o a una fuerza internacional neutral. Pero ahora que los
blancos claramente se han extendido e incluyen civiles iraquíes,
así como trabajadores humanitarios y periodistas extranjeros, la
Casa Blanca intenta que parezca que los iraquíes son los que están
fuera de control, desgarrados por los odios religiosos y étnicos,
incapaces de gobernarse sin la intervención de Estados Unidos.
Puestas en duda las perspectivas
de la democracia iraquí, y con los ataques terroristas que aseguran
que haya muchos menos iraquíes en las calles demandando sus derechos
democráticos, Bremer está a punto de lograr lo que parecía
imposible hace apenas dos meses: instalar un gobierno iraquí interino
completamente controlado por Estados Unidos.
Ahora parece que lo más probable
sea que el primer gobierno "soberano" iraquí será creado
a través de un proceso todavía menos democrático que
el abandonado sistema del caucus: simplemente ampliarán el Consejo
Gobernante Iraquí designado por Estados Unidos. Aquí, este
cuerpo está tan desacreditado que le llaman "el consejo gobernado",
pero los ataques nocturnos ahogaron a las generalizadas objeciones.
Bremer también logró
usar los ataques terroristas para asegurarse de que el próximo gobierno
iraquí no podrá hacer otra cosa que acatar sus órdenes.
A principios de mes, su plan de impulsar una constitución interina
parecía destinada al fracaso, con varios miembros del Consejo Gobernante
que se rehusaban a firmar el controversial documento. Pero tras los devastadores
ataques a los sitios religiosos chiítas el 2 de marzo, los líderes
iraquíes se vieron obligados a firmar el documento como muestra
de unidad nacional y estabilidad.
La constitución interina,
firmada hace dos semanas, establece que "las leyes, regulaciones, órdenes
y directivas promulgadas por la Autoridad Provisional de la Coalición...
permanecerán vigentes". Estas leyes incluyen la Orden 39, de Bremer,
la cual dramáticamente cambia la constitución previa de Irak
para permitir a las compañías extranjeras ser dueñas
de 100% de los bienes iraquíes (con excepción de los recursos
naturales), y sacar 100% de sus ganancias del país, pavimentando
el camino para las privatizaciones masivas.
Pero desafiar las órdenes
de Bremer no será una opción tras la "entrega de poder":
la constitución interina establece claramente que la única
manera en que estas leyes pueden ser cambiadas es con el voto de 75% del
"Gobierno Transitorio Iraquí". Según esta misma constitución,
ese organismo no existirá hasta que se lleven a cabo las elecciones
a principios de 2005.
En otras palabras, la ocupación
no terminará el 30 de junio, simplemente pasará a manos de
un grupo de políticos iraquíes designados, sin mandato democrático
ni poder soberano. Con su nueva cara iraquí, el gobierno se habrá
liberado de la fea percepción de que los bienes nacionales de Irak
son rematados a los extranjeros, ya sin el estorbo de los votantes iraquíes
que podrían tener ideas propias. En la conferencia Foro Económico
de Irak, que se llevó a cabo en Beirut la semana antepasada, Nassir
al-Jadarji, un miembro del Consejo Gobernante, aseguró a los potenciales
inversionistas que los acuerdos tomados por estos políticos sin
mandato se pasarán a los futuros líderes electos de Irak.
"Nuestras políticas hacia las inversiones no se modificarán
de ninguna manera y les aseguramos que cumpliremos los contratos firmados",
dijo.
Algunos se preguntan por qué
una empresa querría comprar pedazos de un país tan caótico
y peligroso como Irak. Quizá la verdadera pregunta debía
ser: con el pueblo iraquí viviendo en medio de tanto caos y peligro,
¿quién se los va a impedir?
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*Autora de No logo y
Vallas y ventanas
(Traducción:
Tania Molina Ramírez. Copyright 2004 Naomi Klein) |