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Pierre Broué (1926-2005): Una vida de estudio y militancia
Andy Durgan
El 26 de julio murió con 79 años, después de una larga lucha contra el cáncer, el historiador marxista francés Pierre Broué. Ha habido pocos historiadores del movimiento revolucionario que hayan combinado la lucidez y la erudición con la habilidad de comunicar con tanta nitidez como él. Dedicó su vida no solamente a la investigación histórica sino también a la militancia, combinando las dos en una síntesis que tiene poco que ver con el estéril academicismo de tantos otros historiadores.
Broué participó muy joven en la resistencia contra los nazis como miembro de los Juventudes Comunistas. Pronto pasó a las filas del trotskismo, militando en la Organisation Communiste Internationaliste, de la corriente «lambertista», hasta 1989. Después colaboró con la revista Démocratie et Socialisme. También fue el fundador y animador del Insitut León Trotsky y su excelente revista Cahiers Leon Trotsky.
Sus estudios sobre el movimiento comunista, desde su historia del Partido Bolchevique, pasando por la revolución alemana, los procesos de Moscú, la historia de la oposición de izquierdas, hasta su magistral historia de la Internacional Comunista, han sido y son de referencia obligatoria para cualquier persona que quiere ir más lejos, no solamente de las mentiras estalinistas, sino también de los tópicos de la historia burguesa.
Aquí en el Estado español tenemos una deuda especial con Broué. Su historia de la Guerra Civil y Revolución, escrita junto a Emile Témime, sigue siendo uno de los estudios de más valor sobre el tema. Su edición de los escritos de Trotsky sobre la revolución española, repleto de explicaciones contextuales, notas y un excelente apéndice documental, es también de lectura obligada. Igualmente fascinante es su estudio sobre Stalin y la Guerra Civil española, a base de los archivos soviéticos recién abiertos (desafortunadamente solamente editado hasta ahora en francés). Además Broué ha sido un participante asiduo desde hace años en conferencias y coloquios organizados en el Estado español sobre la revolución y el papel de los revolucionarios en ella.
La monumental biografía de Trotsky (todavía no traducida), producto de 30 años de trabajo, ha sido probablemente su contribución más importante a nuestra comprensión del movimiento revolucionario en el siglo XX. En contraste con la igualmente importante biografía escrita hace casi cincuenta años por Isaac Deutscher, el trabajo de Broué pone de relieve, desde una posición de clara simpatía, la centralidad para Trotsky de la construcción del movimiento trotskista en los años treinta.
Además de ser un estudioso y un militante ejemplar, para los que tuvimos la suerte de conocerle fue una persona abierta y sumamente amable, que siempre animaba, tanto con sus intervenciones públicas como en las conversaciones más personales, a estudiar la historia y sacar las lecciones pertinentes.
Lo mejor que podemos hacer para conmemorar una vida tan llena de contribuciones para nuestra comprensión de la historia y de nuestro movimiento, es seguir con la misma seriedad que él, no solamente en el estudio y la reflexión, sino en la actividad política revolucionaria.
Hasta siempre Pierre.
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