- Hay varios
motivos que nos permiten ser optimistas sobre la posibilidad del triunfo
del Frente Amplio en las elecciones del presente año.
El primero, es que el Frente a lo
largo de toda su historia ha mantenido un proceso de crecimiento permanente,
desde su surgimiento en 1971. Hace ahora 33 años que en cada oportunidad
el Frente va ganando mayor credibilidad y mayor confianza entre los uruguayos.
Además, ahora se han elaborado
una serie de propuestas desde el punto de vista programático. La
propia plataforma de gobierno que fue aprobada en el último Congreso
para ser presentada a los uruguayos en la actual campaña electoral
-que prácticamente ya se inició-, constituye otro elemento.
El siguiente elemento se vincula
con las políticas que lamentablemente siguieron los últimos
gobiernos y que han demostrado la incapacidad de la derecha para resolver
los gravísimos problemas que tiene el país. En otras palabras:
hay un gran descreimiento en quienes nos han gobernado, justamente los
dos partidos de la derecha coaligados tras el Presidente de la República,
Jorge Batlle.
Y opera otro elemento más,
muy importante, que es el cambio regional, o sea que con el triunfo del
PT en Brasil, con los cambios que se han procesado en la Argentina, en
el gobierno de Kirchner, estamos teniendo cambios muy importantes que de
alguna manera también, han generado una corriente de esperanza en
el Uruguay.
- Muchos ven al Frente Amplio
como una gran coalición de partidos: desde el centro hasta la izquierda
radical. Durante los 33 años que justamente cumple el Frente en
el Uruguay ¿ha sido difícil mantener esa unidad?
- Sí, nosotros los frenteamplistas
siempre decimos que la unidad se construye todos los días. No ha
sido fácil mantener durante 33 años la unidad de sectores
tan amplios de la izquierda. Ha sido posible no por la clarividencia de
los dirigentes de izquierda sino por el enorme respaldo popular que tiene
el Frente Amplio. Cuando algún dirigente de la izquierda comienza
a tomar decisiones que a veces lo separan del conjunto, siempre hay una
masa de militantes y adherentes del Frente Amplio que le están reclamando
que reafirme la unidad. En otras palabras, los desprendimientos que ha
tenido el Frente Amplio, en los hechos han sido pocos y además han
estado condenados al fracaso. Todos sabemos que fuera del Frente Amplio
no hay lugar y no hay proyecto que pueda caminar en la izquierda uruguaya.
- Eso es en la oposición,
pero muchos se preguntan también ¿que pasará cuando
sea gobierno? porque allí habrá que tomar decisiones y esas
diferencias intrínsecas que hay entre los diferentes partidos u
organizaciones pueden ser un obstáculo...
- Yo creo que no. Pero son cosas
que la práctica tendrá que confirmar y por suerte estamos
cerca de que eso ocurra. Yo creo que, en la medida en que el tiempo ha
pasado, que se ha agravado la situación del país y la situación
económica y social de miles y miles de uruguayos es cada vez más
seria, también aumenta nuestra responsabilidad, o sea, sentimos
una gran responsabilidad que está por encima de nuestras diferencias.
Hay mucha gente que en el Uruguay no tiene libertad de acción, que
tiene que salir a buscar un trabajo, que tiene que salir a buscar una changa,
que tiene que tratar de resolver sus problemas cotidianos y cómo
le va a dar de comer a su familia.
No hay libertad de acción.
Por lo tanto, nosotros como fuerza política tampoco podemos darnos
libertad de acción ni jugar con la esperanza, esperanza que tanta
gente ha depositado en nuestra fuerza política.
- De ganar las elecciones,
¿cuáles serán las prioridades que va a tener el Frente
para gobernar en lo inmediato? ¿Cuáles van a ser las primeras
medidas de gobierno?
- La primera, el primer eje de medidas
tiene que ver con la emergencia social. Estamos conscientes que lo primero
que hay que atender es la gravísima emergencia social que tiene
el país, la situación de la niñez, la situación
de la desocupación, la marginación, la marginalidad en que
se ha volcado a miles de uruguayos, los problemas de alimentación,
la distribución de los alimentos. Hay problemas serios que hay que
atender desde ese punto de vista.
El segundo eje tiene que ver con
la generación de un país: un país de trabajo, un país
productivo. Tiene que ver entonces con medidas que apunten a la reactivación
económica y productiva del país.
El tercer eje de medidas tiene que
ver con la búsqueda de una mayor justicia social. Me refiero a la
necesidad de mejorar la distribución de los ingresos. Establecer
un esquema de reforma tributaria, de reforma de los impuestos y por supuesto
otros elementos que son base para la búsqueda de una inserción
internacional adecuada para el país. Nuestro país tiene que
tener una inserción regional adecuada. Tenemos que fortalecer la
integración, tenemos que fortalecer los vínculos para el
intercambio comercial con otros países vecinos y con nuestros hermanos.
La complementación productiva
y la complementación en las políticas sociales, tenemos que
buscar entonces el fortalecimiento de la integración regional, porque
de lo contrario quedamos a merced de los intereses del famoso ALCA que
seguramente poco beneficio va a traer a nuestras tierras.
-¿Como se ve el Frente
en la relación con Europa, por ejemplo con la Unión Europea?
¿Hay acuerdos con el Mercosur? Se está muy cerca de firmar
varios convenios; desde el punto de vista del Frente, ¿cómo
ve la marcha de las relaciones con Europa?
- Evidentemente Europa es uno de
los centros más importantes a los que vamos a tener que atender
y creo que hay que fortalecer el intercambio comercial con Europa. Los
acuerdos con Europa hay que salir a buscarlos…
En lo personal no cuestiono el proteccionismo
europeo, pero creo que a nosotros también se nos tiene que permitir
protegernos. Tenemos que proteger nuestras economías, nuestras economías
precisan esa protección y nosotros necesitamos buscar en estos países,
a su vez, acuerdos que nos permitan, para el futuro, proteger el bienestar
social y el medio ambiente.
Fundamentalmente porque está
ocurriendo que muchas empresas se fugan de Europa y se vienen a nuestros
países a explotar mano de obra barata por un lado y a dejar un verdadero
desastre ambiental por otro lado. Entonces habrá que buscar con
los hermanos europeos los mecanismos que nos permitan, no solamente proteger
la mano de obra y el ambiente en Europa, sino que también sean protegidos
nuestro ambiente y nuestros trabajadores. Sin duda que para eso se necesita
la complementación y la coordinación de nuestros países
con los países europeos, y también de nuestros trabajadores
con los trabajadores europeos.
- Muchas veces se ve a los
movimientos o partidos de izquierda latinoamericanos como contrarios, digamos,
a las inversiones de capitales extranjeros, de multinacionales. ¿Cómo
será la política de un posible gobierno del Frente Amplio,
ante ese tipo de inversiones?
- Nosotros no estamos en contra
de la inversión. Creo que el tema central es que la inversión
tiene que formar parte de un plan económico que tenemos que establecer
nosotros, es decir, nuestro gobierno deberá establecer un plan económico
que permita a los inversores saber hacia dónde va el país
y en función de ese plan, qué tipo de inversión vamos
a necesitar, qué tipo de inversión vamos a permitir. Ese
es un elemento que yo considero muy importante. A Uruguay han llegado al
momento un número importante de empresas internacionales que muchas
veces en realidad no vienen a invertir, sino a quedarse con empresas que
ya están establecidas o con mercados que ya están conquistados.
Ha pasado, por ejemplo, que empresas internacionales se han quedado con
algunas empresas públicas y no han hecho absolutamente ninguna inversión.
Ese tipo de inversión o ese tipo de empresas no lo precisamos. Nosotros
necesitamos empresas e inversores que vengan a arriesgar junto con nosotros
en función de un plan económico que nuestro gobierno va a
tener que establecer. Nosotros vamos a establecer ese plan y a partir de
ese plan entonces se verá cuáles son las inversiones que
el país precisa y cuáles son entonces los inversores que
van a poder venir a trabajar junto con nosotros.
- ¿Está en la
intención del Frente Amplio seguir, por ejemplo, con los intentos
privatizadores de los anteriores gobiernos o del actual gobierno o hay
una estrategia del Estado o las comunas como patrón, con las organizaciones
públicas responsables de la producción y los servicios?
- Nosotros no estamos por el estatismo
ni somos privatizadores. Tenemos, digamos, la concepción de que
el Estado tiene que asegurar al país una infraestructura básica
que le permita encaminarse hacia el desarrollo y la producción.
Por lo tanto hay sectores estratégicos del país que tienen
que estar en manos del Estado, los relacionados, por ejemplo, a la energía,
los puertos, las carreteras, el agua, el agua potable, las telecomunicaciones.
Hay sectores que son estratégicos y tienen que estar en manos del
Estado.
Es parte de la infraestructura que
el Estado tiene que garantizar a la inversión pero fundamentalmente
a los ciudadanos. Entonces sobre eso nosotros no admitimos discusión
porque ya lo tenemos claramente establecido y hemos dado batallas muy importantes
para defender esas empresas que están y que van a tener que estar
en manos del Estado. En ese sentido concebimos la participación
del Estado, para establecer un plan, asegurar una infraestructura y a partir
de allí, entonces puede venir la inversión privada a desarrollar
su actividad económica y a llevar incluso su ganancia si quiere,
mientras generen los puestos de trabajo y paguen los impuestos y paguen
sus deudas y los acuerdos que correspondan. Pero nosotros no estamos o
por el estatismo o por las privatizaciones, estamos sí seguros de
que el Estado tiene que mantener sus manos dentro de la estructura que
es estratégica para asegurar a la ciudadanía, a la población
y también a la inversión, el desarrollo tanto de la actividad
pública como de la privada.
- Uruguay ha ganado internacionalmente
una catalogación que muchos lamentan como centro de lavado de dinero.
¿Qué va a pasar con esas facilidades que tienen muchos capitales
de origen desconocido en caso de un gobierno del Frente Amplio?
- Estoy participando como diputado
en la investigadora, en la comisión especial del Parlamento que
investiga los fraudes en el sistema financiero. La debacle del sistema
financiero se produjo en el año 2002, pero el país pagará
las consecuencias de esa debacle por mucho tiempo porque esa debacle le
costará al país más de seis mil millones de dólares.
Esta debacle muestra que en el Uruguay hace falta una reforma del sistema
financiero. No es concebible que un país de la dimensión
del nuestro, tengo un sistema financiero con las características
del sistema financiero uruguayo.
- El Uruguay no está en condiciones
de hacerse cargo de tanta plata que fue depositada en nuestros bancos buscando,
muchas veces, el refugio que da el secreto bancario y los beneficios que
brinda este sistema financiero no concebido para la previsión ni
para el trabajo, sino para la especulación. Entonces hay que reformar
el sistema financiero en el Uruguay para evitar que el país siga
siendo una empresa financiera internacional, un paraíso financiero
que lo único que hace es encubrir capitales, que vaya a saber de
dónde vienen, y por los que en definitiva terminamos pagando nosotros
cuando, reitero, no sabemos de dónde vinieron y qué estaban
haciendo en nuestro sistema ya que desaparecieron porque lamentablemente,
los dueños de los bancos fueron los mismos que robaron y vaciaron
el sistema. Entonces esto hay que reformarlo para evitar que crisis como
las que tuvimos vuelvan a ocurrir y para evitar que los uruguayos que nunca
entraron a un banco, que nunca tuvieron plata en un banco, que no tenían
deudas, que no tenían cuentas, que no tenían a veces ni tarjetas
de crédito, tengan que pagar por depósitos que estaban en
los bancos y que fueron mal administrados.
- Ese poder tiene, por supuesto,
también su base política. ¿La posibilidad de reformarlo
es por una mayoría parlamentaria absoluta o puede el gobierno hacerlo
por decreto?
- Por la forma que se establece
en el sistema electoral del país, si llegamos al gobierno va a ser
porque tengamos la mayoría parlamentaria.
Lo digo por que en realidad, si
nosotros no ganamos en la primera vuelta donde se elige además el
Parlamento, es decir que si no llegamos a obtener mas del 50 % de votos,
para la segunda vuelta no tendremos con quien aliarnos, los que se aliarían
serían los partidos de la derecha. El Frente Amplio reúne
a todos los partidos de la izquierda. Por lo tanto yo creo que es muy probable
que si nosotros no ganamos en la primera vuelta, no ganemos en la segunda,
es decir, que nos gane otra vez la derecha. Entonces: si estamos en el
gobierno habrá de ser por que tengamos la mayoría parlamentaria
también.
Hay reformas para las que el gobierno
tiene que requerir la aprobación del Parlamento, pero son de iniciativa
del Poder Ejecutivo. Espero que podamos llegar al gobierno, que podamos
tomar la iniciativa para reformar el sistema financiero y que el Parlamento
lo apruebe por la mayoría que tengamos en el Parlamento, por que
hasta ahora lo que han hecho el Partido Nacional, los blancos, y el Partido
Colorado, los dos partidos de la derecha, es respaldar a este sistema financiero
así como viene funcionando y no tienen ninguna intención
de reformarlo, los que queremos reformar el sistema financiero somos los
frenteamplistas.
- Otra deuda que Uruguay tiene
con grandes sectores de la población y con muchas personas en particular,
es el tema de los “Derechos Humanos”. En este caso el Frente también,
de alguna forma, ha entrado en una serie de acuerdos con los partidos de
la derecha, con los partidos tradicionales, para que justamente ésto
no sea causa de problemas, de malestares dentro de las fuerzas armadas.
En caso de ser gobierno ¿cómo van a manejar este asunto?
¿quedará sellado como hasta ahora o habrá posibilidad
de levantar procesos, de iniciar ese tipo de procesos jurídicos?
- Nosotros impulsamos en el año
89 un plebiscito sobre la ley de impunidad porque nosotros no estamos de
acuerdo con la ley de impunidad. Y ese plebiscito lo perdimos, la ciudadanía
allá en l989 respaldó mayoritariamente la ley de impunidad.
Lo digo porque no es un elemento menor, es un tema muy importante, no es
una ley cualquiera, es una ley que a su vez contó con el respaldo
de una consulta popular. De todas maneras, esa ley no se cumplió,
la ley establece en el artículo IV la obligación del Poder
Ejecutivo de investigar y eso no se hizo, por lo tanto el Frente Amplio
tiene asumido el compromiso de investigar. ¿Qué pasó
con las desapariciones? ¿con las violaciones de los Derechos Humanos
en el Uruguay? Porque la ley, lo único que establece es que los
responsables de esos delitos no van a ser penados.
La ley como ella misma se llama,
establece la caducidad de la pretensión punitiva del estado. El
estado no puede pretender penar esos delitos, pero sí se puede conocer
lo que pasó, se puede investigar; es el compromiso que tomó
el Congreso del Frente Amplio mas allá de que algunos sectores estemos
con la idea que planteamos en el Congreso, aunque perdimos la votación,
de que se puedan buscar mecanismos que permitan la anulación de
esta ley. De todas maneras como esa posición que algunos tuvimos,
no prosperó en el Congreso, lo que el Frente Amplio resolvió
en su congreso es hacer cumplir la Ley de Caducidad y que se investigue,
por lo tanto, la violación de los Derechos Humanos, aunque no se
puedan aplicar penas porque la ley lo prohíbe.
- El tema de las investigaciones
siempre ha traído malestar en las Fuerzas Armadas. Han habido manifestaciones,
discursos, expresiones de los jefes de las Fuerzas Armadas cuando alguien
ha tratado de remover el avispero. Pienso que si el Frente llega al gobierno,
esas relaciones con las Fuerzas Armadas pueden ser difíciles
¿o es que existen posibilidades de tender puentes y que mejoren
las relaciones?
- Las dos cosas. Creo que las relaciones
van a ser difíciles pero también creo que hay posibilidad
de tender puentes y que las relaciones mejoren.
Evidentemente, los violadores de
los Derechos Humanos en las Fuerzas Armadas en el Uruguay son un puñado.
Yo creo que es injusto, que las Fuerzas Armadas carguen con ese lastre,
lo ideal hubiera sido que las Fuerzas Armadas depuraran ese lastre ya que
son un pequeño grupo de viejos militares los que estuvieron vinculados
a la violación de los Derechos Humanos.
Hay todo un sector de oficialidad
joven y de la nueva tropa que no tiene nada que ver con esas violaciones,
por lo tanto, yo creo que lo ideal sería que se pudiera depurar
eso y que pudiéramos insertar a las Fuerzas Armadas dentro de ese
proceso democrático. Creo que vamos a poder lograrlo pero sin duda,
no va a ser un proceso fácil y siempre hay complicaciones en la
relación entre el Frente Amplio y las Fuerzas Armadas y seguramente
va a ser un proceso complejo pero yo creo que lo vamos a resolver sin mayores
problemas para el país.
- Me gustaría que dijeras
algo sobre el debate y el intercambio de ideas en relación al voto
epistolar o al voto consular ya que el tema está circulando mucho
a través de los correos electrónicos de los uruguayos.
- Los del Frente Amplio, los legisladores
del Frente Amplio, estamos todos de acuerdo en eso, en lograr la participación
electoral de los uruguayos en el exterior.
Soy consciente, para ser franco
también, que es muy difícil que eso se logre ahora porque
no existe voluntad del Partido Colorado y del Partido Nacional de que se
apruebe la participación electoral de los uruguayos en el exterior.
Por eso, creo que es un tema que
habrá que definir en el próximo gobierno, por más
que ya estén presentados los proyectos en el Parlamento y que hemos
hecho todo lo que había que hacer para lograr la participación
electoral de los uruguayos en el exterior.
En Uruguay, el problema no se resuelve
solamente con eso, creo que los uruguayos tienen que tener la posibilidad
de poder votar donde quiera que estén y vamos a seguir trabajando
para que esto sea posible. Pero la preocupación mayor, es cómo
logramos insertar a esos uruguayos que están fuera del país
en un plan de desarrollo nacional, en un proyecto de país, en nuestro
proyecto de país. Es un problema mucho más importante y más
global que la emisión del voto solamente. Sin duda habrá
que resolver el tema del voto, no es un tema menor, es un tema importante.
Pero también nos preocupa la otra globalidad, cómo logramos
esa inserción de los uruguayos, donde quiera que estén, en
el proyecto de país que le estamos proponiendo a nuestra nación.
Alberico
Lecchini