Mauricio Aira  

18 de Agosto de 2003
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El acusioso Gore Vidal
Mauricio Aira
¿Golpe de Estado en la Casa Blanca? es el sugestivo título de un artículo reproducido en el portal de Rodelú, que lo repasamos una y otra vez, no del todo convencidos de la verdad de las sensacionales revelaciones sobre las movidas que se vienen sucediendo en los meandros del poder de los Estados Unidos. Entre los autores de ciertas revelaciones del impenetrable mundo que nos domina y que maneja los destinos de gran parte de la humanidad, está Gore Vidal, cuyo nombre fue motivo de nuestra indagación. Intentaremos resumir su pensamiento de abierta y directa crítica al Gobierno de Bush y a la forma de ser y actuar de los norteamericanos poderosos. Hemos usado recortes de prensa, artículos y entrevistas.

Gran conocedor de la historia, escritor y crítico, Gore Vidal hoy de 77 años, está convencido de la próxima destrucción del imperio: “solito se va a caer, porque de tan grande que es no hay dinero bastante para mantenerlo”. Hombre bien vinculado, ha hecho temblar a los poderosos porque tiene frases lacerantes en su polifacética producción literaria, ha dedicado gran parte de sus días a criticar al imperio que “debería retroceder a sus raíces en lugar de andarse metiendo en los asuntos de otras naciones” y en la privacidad de los estadounidenses.

Vidal exhibe notable vigor mental cuando asegura que en la naturaleza no hay acción sin reacción. La acción es un exceso de confianza del imperio en el extranjero, 200 aventuras militares en otras tantas intervenciones armadas y el florecimiento del estado policíaco. La reacción, “es nada menos que las sangrientas tareas de Osama bin Laden y Timothy Mc Veigh. Cada uno estaba enfurecido por los imprudentes asaltos de nuestro gobierno hacia otras sociedades” (Ver también mi artículo De Oklahoma a Mannhatan en Rodelú).

Como se puede apreciar, Gore Vidal no tiene pelos en la lengua. Llama a las cosas por su nombre. El pueblo de Estados Unidos no se merecía el 11 de septiembre, como tampoco se merece el gobierno actual, ni los de los últimos 40 años, afectado por sus “tracaserías”, en el original “travesuras del Gobierno” (término del cronista). El pueblo está mal informado por The New York Times y otros medios oficiales. Hemos atacado de Panamá a Irán, sin contar Chile donde metió la mano la CIA. Se miente cuando se dicen las causas para los ataques. En el caso de Panamá que Noriega era el centro del tráfico mundial de cocaína, tenemos que deshacernos de él y de paso matamos algunos panameños. “De hecho matamos bastantes” Noriega había trabajado fielmente para la CIA, pero lo arrestamos y llevamos a juicio. Lo encarcelamos y nadie sabe porqué. Bueno “lo había satanizado The New York Times” y otra prensa. No se enseña geografía desde la Segunda Guerra “para mantener en la oscuridad a la gente de los sitios donde estamos haciendo estallar nuestras bombas”. O la Enron, o Unocal (la gran companía constructora de gasoductos). La gente que recibe las bombas se enoja. “Los afganos no tenían nada que ver con lo que pasó el 11 de septiembre, pero Arabia Saudita, sí. Parece que Osama estaba involucrado, pero realmente no lo sabemos. El mismo Gore Vidal refiere lo que sigue: “Cuando las tropas entraron a Afganistán para bombardearlo, le preguntaron a nuestro general cuánto tiempo se tardaría en encontrar a Osama bin Laden. Y el general de mando se mostró sorprendido y dijo, bueno esa no es la razón por la que estamos aquí. Ah, no? Entonces, de qué se trata? El asunto era que los talibanes eran personas tan, pero tan malas, que trataban tan mal a las mujeres, que nosotros estamos con Bush que quiere quitarle las burkas de la cabeza de las mujeres”. En realidad se trataba de arrancarles los recursos energéticos porque hasta ahora nuestra principal fuente de energéticos ha sido el petróleo importado del Golfo Pérsico. “Fuímos a Afganistán, no para atrapar a Osama y vengarnos, fuímos allá en parte porque los talibanes a quienes habíamos instalado en el poder para combatir a la Rusia de antes se estaban volviendo demasiado locos y porque Unocal, la companía californiana había hecho un negocio con los talibanes que consistía en un gasoducto para obtener petróleo de la zona del Mar Caspio, la reserva más rica en petróleo del planeta. Unocal quería obtener ese petróleo a través de un gasoducto que cruzara Afganistán a Karachi y de ahí trasladarlo en barco a la China, lo que le traería enormes ganancias. La companía haría grandes fortunas”. Continuamos citando a Vidal, norteamericano, historiador, vinculado a grandes políticos de ayer y de hoy. “Todas esas companías que tienen que ver con esta historia están vinculadas a Bush o a Cheney (Dick el vice-presidente de USA) o a Rumsfeld (Ministro de Defensa) o alguna más de la Gas and Oil Junta” (La Junta del Petróleo y el Gas).
El grupo que controla al Gobierno y que junto con el Pentágono manda en los EE.UU. Todavía hay más detalles. "Habíamos planeado ocupar Afganistán en octubre, o sea que, los que nos pegaron en septiembre, lanzaron un ataque. Sabían que íbamos para allá. Y ésta era una advertencia para agarrarnos desprevenidos, desequilibrarnos. En este contexto se puede explicar porqué, lo primero que hizo Bush fué llevarse al senador Daschle y rogarle que no se llevara a cabo una investigación del tipo de Pearl Harbor, ningún detalle podría salir a luz." En efecto, que se sepa, no hay ninguna comisión congresal que hubiera investigado lo que realmente ocurrió el 11 de septiembre, salvo lo que fuentes oficiales, siempre oficiales quisieron informar o que se filtrara al conocimiento general.

Ah, pero qué sabrosa lectura, no hay cómo dejarla!
 
Bush escogió el grupo incorrecto. Los bin Laden, una de las familias más ricas del mundo, muy cercanos a la realeza Saudita, lo cual nos ha metido en una trampa, pues la familia real es más fundamentalista que el pueblo. Así que estamos lidiando contra una entidad poderosa, si se trata de Osama. El estadounidense promedio piensa que regalamos miles de millones de dólares en ayuda, aunque no saben que de entre los desarrollados, Estados Unidos es el que menos aporta. Los aportes se destinan a Israel y muy poco a Egipto. Citamos de nuevo textualmente: 

"Estuve  en Guatemala cuando la CIA estaba preparando su ataque al gobierno de Arbenz [en 1954], quien fue un presidente electo democráticamente, ligeramente socialista. Su Estado no tenía ingresos; su mayor creador de ingreso era la United Fruit Company. Así que Arbenz puso un pequeñísimo impuesto sobre los plátanos, y Henry Cabot Lodge se paró en el Senado y dijo que los comunistas habían tomado Guatemala y que debíamos actuar. Fue con Eisenhower, quien envió a la CIA, y derrocaron al gobierno. En su lugar, pusimos a un dictador militar, y no ha habido otra cosa que derramamiento de sangre desde entonces. Si yo fuese un guatemalteco y tuviese los 
medios para aventarle algo a alguien en Washington, o en cualquier lugar donde estuviesen los estadounidenses, estaría tentado a hacerlo. Especialmente si hubiese perdido a toda mi familia y hubiese visto cómo mi país vuela en pedazos porque United Fruit no quería pagar impuestos. Esta es la manera en que operamos. Y es por eso que 
llegamos a ser tan odiados". 

¿Por qué resulta tan interesante este autor? Porque además de un análisis sereno y objetivo de la realidad que viven los norteamericanos, no oculta sus temores y dice que la Declaración de los Derechos Ciudadanos también está en proceso de desgaste, la Junta (así denomina a la administración Bush) que fué puesta al mando por la Corte Suprema, para cumplir con los “cabildeadores del petróleo, el gas y la defensa” ha usado primero a la Ciudad de Oklahoma y ahora al 11 de septiembre para desgastar más aún las cosas. McVeigh tenía “sus razones para llevar a cabo su sucia tarea”. Millones de norteamericanos estuvieron de acuerdo con su razonamiento, aunque ninguno apoyó la voladura. Después de ésto el Gobierno debería meterse en la cabeza que es odiado no sólo por los ciudadanos de los países bombardeados sino por los estaunidenses cuyas vidas han sido destruídas.

El espectro de opiniones de Gore Vidal quién se considera republicado, genuinamente norteamericano y vive entre Roma y Beverly Hills, abarca áreas como las encuestas de opinión de Bush, el Movimiento Patriótico, la danza de la guerra y los negocios petroleros que los vamos a continuar glosando en una segunda nota, aquí en Rodelú.

13 de Agosto de 2003

Mauricio Aira
Periodista boliviano
mauricio.aira@telia.com

 
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