Hersh
un periodista valiente y acertado
Mauricio
Aira
Causan sensación
las revelaciones sobre el secuestro y traslado clandestino desde Suecia
a Egipto de dos refugiados políticos que fueron llevados a media
noche en una operación comando, en un avión especial norteamericano
bajo la acusación de ser terroristas. Al cabo del tiempo, uno de
estos regresó sin habérsele comprobado culpabilidad alguna
mientras el segundo está poco menos que desaparecido.
Los grandes diarios, inmediatamente
se hicieron eco de la entrevista concedida por el periodista de 67 años,
famoso por intervenir en casos de repercusión mundial, como los
que citaremos y que fue llamado por Bush “falso y mentiroso” y recibió
trato humillante de sus altos funcionarios por haber develado graves faltas
contra los DDHH y las leyes norteamericanas.
Primero ha sido Canal 4, en su programa
“Kalla fakta”, Los Hechos al Desnudo, que presentó al norteamericano
Seymour Hersh y su nuevo libro “Chain of Command” donde revela que poco
después del 11 de septiembre del 2001, el Presidente George W. Bush
organizó un grupo de 200 oficiales de élite para ejecutar
operaciones ultra secretas en cualquier lugar del mundo, sin restricción
alguna y con autorización para interrogar, detener, trasladar y
también asesinar, en la búsqueda de terroristas. El comando
se denomina SAP, por su nombre en inglés Special Access Programme.
Luego han sido los vespertinos que han consignado el hecho en sus primeras
páginas.
¿Quién es este periodista
valiente que se atreve a poner su nombre y apellido en una denuncia mundial
de este tipo? Es Seymour Hersh, bien conocido por varios de sus trabajos
anteriores que le valieron el premio Pulitzer, entre otros. De este modo,
cuando revela el texto de la resolución de Bush, causa estupor y
miedo.
“Yo decido que en nuestro
conflicto con Al Qaida y Afghanistán no valen las reglas de la Convención
de Ginebra, en el tratamiento de los detenidos, por lo que autorizo al
SAP a realizar operaciones en cualquier lugar del planeta”.
En efecto, en ejercicio del poder
concedido por Bush al SAP constituído en una “patrulla de la muerte”
empiezan acciones misteriosas por todas partes, siendo Suecia el primer
escenario para una operación relámpago que arranca del dormitorio
a los refugiados políticos Admed Agiza y Muhammed el-Zari en diciembre
de 2001. Claro está que contaron con el apoyo logístico de
la policía secreta sueca Säpo, que permitió que en cuestión
de pocas horas fuesen detenidos y trasladados en vuelo charter de Estocolmo
a El Cairo. Agiza confirmó que habían sido atrozmente torturados.
Conocidos estos antecedentes que
en su momento provocaron tibios reclamos incluyendo el que este cronista
realizara ante el Ministro de Justicia Thomas Boström quién
respondió: “es un hecho que existe cooperación entre los
gobiernos para el intercambio de información política y policial”,
pero que el secuestro estaba todavía en proceso de investigación.
Le repliqué al Ministro que una cosa es el intercambio informativo
y otra muy distinta la colaboración. Hersh denunció ante
el mundo el inhumano y brutal trato que se estaba dando a los presos en
Guantánamo, justamente elegido como un territorio extra judicial
donde la Patrulla de la Muerte, estaba ejecutando las órdenes imperiales,
bajo métodos de interrogación expresamente aprobados por
el ministro de defensa Rumsfeld.
Según Hersh, es Rumsfeld,
quién autorizó además utilizar la brutalidad en la
cárcel iraquí de Abu Ghrayb. Según las fuentes del
periodista basadas en los servicios de contrainteligencia, fue un comando
de SAP que realizó el plagio en territorio sueco.
Hersh tiene un nombre respetable,
sustentado por una red importante de informadores (sus fuentes secretas)
dentro del gobierno, la inteligencia, las fuerzas armadas y la burocracia
de los Estados Unidos, dió al mundo renombradas denuncias, pero
también algunos hechos que se descubrieron más tarde como
falsos, la diferencia es que Hersh, llegó a reconocer que se equivocó
y trató de seguir adelante, como el caso de la masacre en la aldea
My Lai, durante la guerra del Vietnam, que le mereció el Pulitzer.
Cuántas veces sucede que “las informaciones confidenciales” que
un periodista recibe nacen del resentimiento, del odio, de la rivalidad,
por lo que uno debe estar atento y no caer en la trampa.
“Seymour Hersh es un mentiroso” protestó
Bush replicando al paquistaní Pervez Musharaff, quién le
reclamó al texano por la denuncia del periodista de haber enviado
a Pakistán un comando SAP a espaldas de su gobierno. Los funcionarios
de la Casa Blanca han dicho de los reportajes de Hersh que se trata de
“falsedades y conspirativas, de un mal periodismo”. Hersh publicó
el reporte secreto del General Taguba al comandane de operaciones en Irak
General Sánchez titulado “torturas en Abu Ghrayb” , describiendo
el abuso criminal sadista, descarado e injustificado, de soldados de la
372 Compania de Policía Militar y miembros de la inteligencia estadounidense.
Fue a raíz del artículo de Hersh que la CBS (Columbia Broadcasting
System) que publicó las escandalosas fotografías que estaban
confirmando sus afirmaciones y ya saben nuestros lectores, la que se armó,
aunque como “entre militares no hay sablazos” y “la sangre no llegó
al río”, todo terminó en la acusación a un soldado
que recibió 8 meses de cárcel y ser borrado del ejército,
pero a los culpables verdaderos, como a este Rumsfeld, “no se le mueve
un pelo” y “aquí no ha pasado nada”.
Durante las últimas horas
los boletines radiales, los canales de televisión, los grandes diarios
se han ocupado con una insistencia machacona del suceso registrado hace
tres anos y que fue noticia en diversos momentos, se hizo necesario que
un personaje del prestigio de Hersh lanzara su libro y reactualizara su
denuncia para que se preste atención al caso de los ignorados egipcios,
y han empezado a formularse muchas preguntas, aunque se conoce ya el desenlace,
en Suecia no rodará ninguna cabeza, nadie será acusado y
al parecer todo quedará en una investigación que ha iniciado
el JO (Justitie Ombudsman), el defensor del pueblo para asuntos jurídicos
que muy desganadamente ha anunciado que serán convocados todos los
que tuvieron que ver con el rapto, incluyendo el personal de Bromma (Aeropuerdo
secundario de Estocolmo desde donde operó el Comando Norteamericano.
Los verdaderos socialistas se están
preguntando sobre cuál habrá sido el motivo para que el Gobierno
de Persson, se hubiera sometido ante Bush, sin haber formulado la mínima
protesta, porqué se habrá permitido esta violación
de los Derechos Humanos, las libertades individuales y la intromisión
en la privacidad y la seguridad del territorio sueco. Ojalá surja
por ahí una comisión que además de documentar seriamente
esta violación a la soberanía, deje el precedente que puede
costarles a Persson y sus seguidores la pérdida del poder y una
merma en la votación próxima.
En resumen: El aclamado periodista
Seymour Hersh, ha denunciado que un escuadrón de la muerte, creado
por Bush después del 11 de septiembre, ha operado en Suecia bajo
el mayor secreto, pero también bajo la mayor inmunidad, para detener,
torturar y desaparecer a uno de los dos refugiados egipcios que se acogieron
al Asilo Político, confiados en las leyes y la legendaria protección
y seguridad del Reino de Suecia y siguiendo las directivas del Alto Comisionado
de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Seymour tiene en su haber la
primera denuncia pública de abuso deshonesto y denigrante de prisioneros
árabes en la cárcel de Abu Ghrayb, de los excesos con los
detenidos en Guantánamo, y de la masacre de niños,
mujeres y ancianos en el poblado vietnamita de My Lai. (350 muertos en
1969)
Mauricio
Aira
Periodista
boliviano
mauricio.aira@comhem.se
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