A favor
o en contra de la guerra
Mauricio
Aira
Conforme
nos acercamos al 2 de noviembre, en que millones de votantes de los Estados
Unidos se definirán a favor o en contra de la guerra, sentimos todos
el aumento de la presión que ejercen los poderosos instrumentos
de que dispone el frente guerrista encabezado por el actual ocupante de
la Casa Blanca, George W Bush que ha propuesto mantenerse otros cuatro
años al frente del mayor Ejército del planeta.
Por las especiales circunstancias
que viven los pueblos, en general amantes de la paz y del progreso, el
rechazo a la postura de los halcones que apoyan a Bush se hace cada dia
más notorio al margen de los pronósticos de bien pagadas
agencias encuestadoras que hora tras hora, repiten hasta el cansancio que
“Bush aventaja a Kerry con un cómodo margen”, una oposición
razonada. Veamos algunos hechos importantes de las últimas horas.
Por primera vez el Ministro de Defensa
Rumsfeld ha mencionado que una retirada de Irak es posible antes de establecer
la paz. El Secretario de Estado Powell, considerado el más cuerdo
de los colaboradores del texano, ha dicho una y diez veces que la situación
en Irak, está lejos de ser tranquilizadora. Jimmy Carter, experimentado
hombre público que mantiene un Centro de estudios políticos
y sociales que lleva su nombre, ha pronosticado que en Florida habrá
de nuevo fraude electoral para favorecer al Presidente, como ocurrió
en el 2000 cuando por los votos fraudulentos de Florida, la Corte Suprema
(nombrada por Bush padre) le dió la victoria al republicano, y suspendió
el recuento de votos que como se sabría semanas más tarde
favoreció a Gore, el candidato demócrata que habiendo resultado
el más votado, fué declarado el perdedor, ante el asombro
del mundo entero.
Estos hechos configuran un nuevo
cuadro de circunstancias y sirven de marco a los debates de televisión
en que Kerry y Bush presentan sus programas de gobierno ante el gran público.
Si bien es cierto que el margen de los indecisos marcará el resultado
en favor de uno u otro, no se puede negar el margen nada despreciable de
ciudadanos renegados de la democracia y que no desean ni siquiera acercarse
a una mesa electoral, pues consideran que sus votos no serán tomados
en cuenta y que se impondrá una línea de fuerza.
Para conocimiento general, abunda
en la Red, en las librerías y publicaciones político-sociales,
una literatura con detalles simplemente impresionantes de una realidad
que abruma. Bush dispone, como me lo aseguró personalmente el gran
historiador y sociólogo Gore Vidal que estuvo de visita en Gotemburgo
con motivo de la Feria del Libro y que ofreció una conferencia de
prensa el 23 de septiembre en Svenska Mässan, “que nunca como ahora,
todos los recursos de la extrema derecha, de la industria del gas y del
petróleo, de la fabricación y tráfico de armamentos
y de los lobys internacionales de la droga” se están movilizando
para respaldar la campaña de los Republicanos, que “si ganan, será
haciendo trampa, como sucedió en la anterior elección en
la que perdió mi sobrino Gore, a pesar de haber sido más
votado”. Gore aprovechó del escenario para anunciar la aparición
de su próximo libro con la historia política de los Estados
Unidos.
De modo pues que los escasos dias
que nos separan de la elección, que de alguna manera afectará
al mundo entero, debe prestarse oído a los debatores, analistas
y estudiosos como Soros, Petras, Novak, Gore, y Michael Moore cuyo documental
debe ser ofrecido al segmento de electores que no tomaron la decisión
de ir a las urnas y votar en contra de la Guerra.
Mauricio
Aira
Periodista
boliviano
mauricio.aira@comhem.se
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