Manuel Pérez García |
4 de febrero
de 2002
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Son muchos
los elementos que hoy, con más fuerza aún, pueden avalar
que la energía y el poder sociológico de los llamados media,
les ha permitido optar por convertirse en difusores de cultura o bien en
creadores de masas impersonales, casi siempre sumisas a la voluntad de
quienes controlan el poder.
Concretamente, navegando en internet, de lo segundo nos llega a diario más de un botón de muestra. De lo anterior y pese a que el trabajo para dar con él suele ser mayor, (por lo general accedemos a través de referencias; el clásico boca a boca que hoy se podría actualizar en e-mail a e-mail), podemos dar con agradable sorpresas capaces de reconciliarnos con quienes (y no porque en eso no les asista la razón) ya han comparado el impacto de esta revolución con el producido por Gutemberg y su imprenta. Existen
páginas en internet capaces de neutralizar el influjo interesado
y mercantil de los grandes medios de difusión y en el caso concreto
del que nos vamos a referir ahora, AIMA, dejarnos además la sensación
de sentirse cerca de lo que todos esperamos sea la red, no sólo
si nos atenemos al tema concreto que enfoca, sino por promover y difundir
un espíritu de integración y colaboración entre individuos
que, desde diferentes puntos del planeta, trabajan por el objetivo común
que les une, la música andina.
Así,
dar con A.I.M.A. (Asociación Internacional de Músicos Andinos)
y con el responsable de la misma en Suecia, Otto Ortega, necesariamente
lleva a interesarse por la información existente sobre esta forma
musical o manifestación cultural vital del continente americano,
en su origen íntimamente ligada a la vida pública y sus ceremonias
tanto religiosas como políticas, para comprobar que, a falta de
documentos escritos, el folklore contemporáneo es el vínculo
más adecuado para conocer en parte lo que podía ser la raíz
andina de sus orígenes. De ahí la importancia y necesidad
de esta página al divulgar a todos los cultores de la música
andina.
Un camino en internet Nací en Tarma Perú y vivo en Suecia desde hace 17 años. Soy músico andino, he producido algunos CDs en Europa además de ser webmaster de la página de AIMA. Así comienza esta conversación con Otto que nos permite acceder a las características más importantes de A.I.M.A.: La Asociación Internacional de Músicos Andinos es una entidad internacional basada en internet que agrupa a mas de 550 miembros que en su totalidad son músicos, folcloristas y cultores andinos residentes en todo el mundo. Es
un proyecto mundial, continúa Otto Ortega, ya que
nuestros miembros viven en los cinco continentes, es decir donde haya un
músico andino o grupo musical de folklore de los Andes, seguro que
hay alguien de A.I.M.A.. En la actualidad está alcanzando su máxima
extensión y creemos que llegará a ser parte de la vida misma
del músico y/o amante del folklore andino.
Proyectos y la defensa de los derechos de autor Ante la pregunta sobre los eventos realizados y las perspectivas existentes para el futuro, el músico peruano nos dice que sería largo de enumerar, tanto lo realizado como lo que se plantea para el futuro, pero que entre lo más importante cabría mencionar: en primer lugar el Fórum Panamericano organizado por el Consejo Internacional de la Música, la Federación Internacional de Músicos, la Federación Internacional de la Música F.I.M., el Consejo Internacional de Música C.I.M., UNESCO y junto a estas importantes instituciones la co-participación de A.I.M.A., algo que también se hizo presente en otros eventos promovidos por estas entidades a nivel internacional. También el Proyecto Sonido de las Sierras, continúa explicando Otto, que se desarrolla en Ichu Cruz, en la localidad de Pueblo Grande, Argentina. Son cursos populares de música e instrumentación para sectores no pudientes de la comunidad Icho Cruz. Nos habla además de la revista IT Electrónica Quipu Aymarinka, órgano de música y cultura que cuenta con miles de lectores; no deja de citar el CD comunitario que es un proyecto conjunto entre músicos que preparamos producciones compartidas, todo sin olvidar que nuestra filial AIMA México lleva adelante un taller de música andina en el estado de San Luis Potosí. En fin, concluye Otto Ortega, nuestros proyectos son muchos, todo figura en nuestras páginas web, lo más importante de todo es que pugnamos a llegar a la instancia futura de poder luchar y velar por los derechos de los compositores andinos, a la par que por los derechos de música tradicional de nuestros pueblos andinos y latinoamericanos. Concretamente Otto se refiere al problema de los derechos de autor y nos dice que:es bien sabido que la música y el folklore de los Andes han sido manipulados durante muchos años: fuentes falsas del origen de temas musicales, personas que se proclaman autores de melodías andinas y los registran ”oficialmente”, entre otros males que pululan por doquier. En fin esta problemática es grave y la temática profunda. El mejor ejemplo es el famosísimo tema El Cóndor Pasa, cuyo autor Daniel Alomía Robles de Huánuco, Perú, no figura directamente como real compositor en las oficinas internacionales de derechos de autor. Si buscamos en un buscador (search) de internet la palabra Condor+Pasa encontraremos que hay como veinte nombres diferentes, la mayoría de ellos extranjeros, es decir de otras latitudes. A Robles, nos sigue explicando Otto Ortega, se le puede encontrar con suerte como «arreglista» o algo similar en la red. Este es ejemplo de un mal común por el que tienen que pasar los compositores andinos y por consecuencia la cultura musical de nuestros países. Pero, a grandes problemas, grandes soluciones dijo alguien por ahí, y esperamos que los músicos andinos lleguemos a poder autoestimarnos y defender nuestros derechos. Estoy convencido de que ya va siendo hora de tomar conciencia y ponernos manos a la obra, en forma mancomunada. Como hemos dicho anteriormente el dar la utilización correcta al inmenso campo que internet pone a disposición de quienes a la red acceden, no sólo logra que, como en este caso, la actividad de A.I.M.A. sea divulgada, sino que ejerce de herramienta capaz de permitir a los cultores y difusores de la música andina tener una voz que los represente y denuncie el robo intelectual del que son objeto por la voracidad de las multinacionales del disco. Pueden visitarla en http://www.aima1.com
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