Manuel Pérez García |
25 de Septiembre de
2002
|
|
|
Por eso, más allá de otras consideraciones, éste es ante todo un libro honesto de un autor honesto, cualidad esa muy escasa en los tiempos que vivimos, y como tal debe ser leído y valorado. Prólogo al libro de Artemio
Pazos Conde
Bajo
la denominación genérica de literatura gauchesca -género
cultivado especialmente en ambas márgenes del Río de la Plata-
se pueden enmarcar gran variedad de clasificaciones capaces de diferenciarse
teniendo en cuenta el lenguaje utilizado, las formas de transmisión,
los temas, el tipo de autor e inclusive muchos aspectos formales de la
construcción. Sus cultores han querido (y logrado) dejar testimonio
de un mestizaje étnico y cultural, basamento para la construcción
de un sentir tolerante que hasta serlo, debió superar infinidad
de pruebas que, demasiadas veces, dejaron de lado la pura retórica
para manifestarse con la luctuosa voz de las armas.
Artemio Pazos
Conde (Tacuarembó, Uruguay), integrante por definición
y convicción de este género, nos entrega esta novela que
cumple un periplo poco habitual para una obra de sus características.En
su totalidad, Los dos gigantes fue escrita en Suecia; país
en el que vive su autor desde hace más de una década, punto
final de un largo exilio que tuvo en Buenos Aires y Amsterdam sus estaciones
previas. Pero esta novela es, ante todo, la resultante de un más
que envidiable ejercicio de memoria junto a un profundo interés
por lo histórico del Uruguay en que se desarrolla la trama que recrea
tanto escenarios como lenguaje y nos transporta con trazo seguro a una
parte de ese siglo XX del que él también fue activo protagonista.
Tomando como
punto de partida la sangrienta guerra civil de 1904, Pazos aquí
hace un homenaje a quienes participaron de ella y que, a pesar de que las
páginas de los textos no se detienen en esos hechos con la minuciosidad
necesaria, son parte de uno de los hechos más trascendentes y pilar
sobre el que se edificó el Uruguay del pasado siglo.
El mismo autor
cuenta que creció oyendo los relatos de muchos sobrevivientes de
los bandos enfrentados para a partir de ellos, en Los dos gigantes,
dar forma al personaje de Rosaura, nacida por esos años y eje sobre
el que se van tejiendo los destinos de quienes la acompañan movidos
por los hilos del convulsionado acontecer del país.
Su argumento sencillo tiene, ante todo, la virtud de representar con veracidad al gaucho, una época y un pueblo, con un lenguaje natural y accesible, capaz de comunicar con abundantes matices e incidencias una amplia gama de elementos líricos, satíricos, costumbristas y épicos capaces de entremezclarse en un todo. Los dos gigantes
es ante todo una novela testimonial e histórica, ya que trata de
cuestiones universales como la vida, la muerte, la libertad y el destino
del hombre.
manpergar@hotmail.com |
| PORTADA | MANUEL PÉREZ GARCÍA |