Desde
que en 1822, el inventor francés Joseph Niepce obtuvo la
primera fotografía permanente, los trabajos del también francés
Louis
Jacques Mandé Daguerre o de William Henry Talbot, entre
otros, permitieron dar los primeros pasos a ese "dibujo con la luz" que
de inmediato pasa a ser una herramienta invalorable capaz de ser fiel reflejo
de hechos y circunstancias. Esto es tan así que según consta
en diferentes historias de la fotografía, el primer libro ilustrado
con ellas data ya de 1844.
En
1877 ve la luz un volumen de fotos titulado Vida en las calles de
Londres, el mismo es considerado como el primer fotoreportaje de
corte social y en él su autor, el fotógrafo británico
John
Thomson, plasma la vida cotidiana de la clase trabajadora en la capital
británica.
Un
año después (1878) el reportero estadounidense de origen
danés
Jacob August Riis comienza una serie sobre los barrios
bajos de Nueva York que será recogida en dos volúmenes fotográficos:
Cómo vive la otra mitad (1890) e Hijos de la pobreza
(1892).
Ya
entrado el siglo XX el nombre del sociólogo estadounidense Lewis
Wickes Hine, captando con sus fotos a los oprimidos de Estados Unidos,
se complementa por su concepto con el trabajo en el sur del brasileño
Marc
Ferrez o el peruano Martín Chambi quienes recogen sendos
retratos de la sociedad de sus países y en especial de los pueblos
indígenas.
Y así
podríamos seguir citando con el correr del pasado siglo nombres
como Eugène Atget, Walker Evans, Robert Capa
o Cartier-Bresson que tanto por la fuerza de concepción de
su trabajo como en lo transmitido por sus fotos, permite a éstas
ser consideradas a la vez por la crítica como trabajo artístico,
documental y periodismo gráfico.
Pero
vamos a lo que en concreto motiva la presente nota. El tener en mis manos
el segundo libro Raúl Raschetti, Latinamerika, en obesegrad
livsglädje; una inquebrantable alegría de vivir (*)
me trajo a la memoria el primer contacto con su trabajo: diez años
atrás en la Córdoba más mora que cristiana exponía
las fotos que formaron parte del libro América, 500 años
después, una publicación conjunta con el sueco Erik Mårtesson
y en la que Raschetti abordaba el reencuentro con un Uruguay, lejano
en el tiempo pero siempre vivo en sus sentidos.
Sin
lugar a dudas Raúl es un viajero por vocación y sus
fotos el espejo de los caminos transitados. En Latinamerika, en obesegrad
livsglädje; una inquebranmtable alegría de vivir, la
mirada de su autor va más allá de la denuncia o el
testimonio; fiel a la realidad, sus fotos, desbordantes de lírica,
no dejan de ser un punto de encuentro para la comunicación, un fluído
diálogo con su trabajo y los textos que le acompañan: retazos
de la América profunda en la pluma de Eduardo Galeano, como
así una introducción de Björn Kumm, desmenuzando
los últimos cuarenta años de historia de la Cuba reflejada
en el libro y un texto del propio Raschetti.
En el
Chiapas con vocación zapatista o con los refugiados guatemaltecos;
el contraste de Bolivia y por supuesto su Paysandú a orillas del
Uruguay, son estaciones obligadas que dan testimonio de trozos vida tan
vitales como la algarabía de un bus en La Habana, la mirada de la
represión mexicana, la obscuridad de la mina o una patética
procesión en Oruro
Una
visión poética capaz de dejar pese a todo, un sentido positivo
y vitalista. La moraleja de los que creen en el hombre y el mañana,
de quienes sufren los despiadados golpes de un mundo con vocación
mercantil: los pueblos más humildes siempre tendrán un motivo
para la esperanza. El convencimiento de que tras de la obscuridad siempre
aparecerá el sol deseado.
Latinoamérica
pues, a ojos de Raschetti, más que un continente es una obsesión.
Una forma de vivir y de sentir. Una constante vital de lucha y esperanza.
Una fuerza capaz de arrasar con todo un contexto, herencia de abusos e
irracionalidades históricas.
Con
ello Latinamerika, en obesegrad livsglädje; una inquebrantable
alegría de vivir, no es sólo un documento social,
es la definitiva e inquebrantable decisión de un fotógrafo,
Raúl
Raschetti, para dejar su testimonio.
(*) Latinamerika, en obesegrad
livsglädje. Una inquebrantable alegría de vivir. ISBN 91-631-3659-7.
120 páginas. 210 x 200 mm. Fotos en blanco y negro. Fotos de Raúl
Raschetti con textos tomado de obras y artículos de Eduardo Galeano
e introducción de Björn Kumm. Malmö 2003.
El
precio del mismo es 160:- incluido los gastos de correo (35:-)