Manuel Pérez García - rodelu.net
15 de Marzo de 2004
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Del 11M al 14M o la pista de la mentira
Manuel Pérez García
La pista de la mentira, atribuir de forma precipitada y arbitraria a ETA, con el fin exclusivo de obtener rentabilidad electoral del salvaje atentado del jueves, ocultando sistemáticamente todos los indicios que señalaban a Al Qaeda como autora del mismo, ha sido la clave de un voto, evidentemente emotivo y con rabia, que, en sólo tres días propició un vuelco electoral capaz de castigar sin paliativos la soberbia de Aznar (de la que no pudo sustraerse Rajoy) y su incondicional alineación al belicismo de Bush. Al PP la guerra de Iraq le estalló en las urnas demostrando el talante de un pueblo harto de violencia y con demasiados muertos inocentes en los últimos tiempos.

"Me comprometo a gobernar para todos, con humildad y les aseguro que el poder no me va a cambiar", una promesa  que dejó de ser electoral para pasar a ser un compromiso de gobierno por parte de Rodríguez Zapatero a quien su llamamiento al voto útil, le permitió aglutinar la inmensa mayoría de las papeletas de la izquierda en un candidato que llegará a la Moncloa con la misma edad que tenía su antecesor al asumir el cargo.

Una altísima participación de electores (77%), hizo posible que un partido con mayoría absoluta pasara directamente a la oposicón abriéndose asi una etapa en la que el cambio de actores y de escena signará la nueva legislatura evidentemente marcada por el tipo de alianzas que escoja el PSOE  para gobernar.

Alianzas complejas en las que no podrá ignorar a quienes dentro de su partido son  seguidores de la llamada "españolidad" y se niegan a concesiones que cuestionen al conjunto de España como nación, como tampoco dejar de lado a sus socios de Cataluña y en particular el entronque radical del tripartito o sea  Esquerra Republicana.

La recomposición del mapa autonómico ante el crecimiento del nacionalismo catalán y el Plan Ibarretxe en el País Vasco, pondrán a prueba (y a muy corto plazo) la capacidad de diálogo del nuevo ejecutivo y consecuentemente sus posibilidades de gestión.

En definitiva, a pesar de que el nuevo Gobierno nace con muchas hipotecas y diferentes apreciaciones sobre temas puntuales (como el trasvase del Ebro) según sea la región, el electorado le ha dado a Zapatero un cheque que no deberá malgastar ya que, no sólo no está demasiado lejos en el tiempo el anterior gobierno socialista, sino que los españoles han desmentido eso de que los pueblos no tiene memoria y así se lo han hecho saber con contundencia al PP.

El 30 de junio, fecha para la que está prevista la transferencia de poderes en Iraq, será clave para que los ciudadanos comiencen a discernir entre promesas electorales y formas de gobierno.

Rodríguez Zapatero no lo va tener fácil, pero se debe tener en cuenta que la fé en sí mismo y su confianza en el triunfo final son bazas que hablan bien a las claras de un talante positivo e innovador, muy necesario para que, en la España de los próximos años, los vientos soplen a favor de los intereses de quienes en él han depositado su confianza.
 

15 de Marzo de 2004
 
Manuel Pérez García
Escritor uruguayo radicado en España
manpergar@hotmail.com
 
 PORTADA MANUEL PÉREZ GARCÍA