LA
REPUBLICA de Uruguay - 12 de Setiembre de 2004
No envíen
más muchachos a morir
Michael
Moore *
Esta noche
George W. Bush tiene un show, y no puedo esperar a oír lo que tiene
que decirle a la Convención Republicana.
Hasta ahora ha sido una semana emocionante
y mi momento favorito fue el de las rebeldes gemelas Bush, quienes en unos
pocos minutos manifestaron su promesa de recompensar a sus padres y a toda
la autoridad en general. Revelaron el apodo que sus padres les daban a
cada una: Bushie o Bushy. Parece que pusieron en situación difícil
a su abuela con un chiste del show televisivo sobre sexo "Sex and the City".
Hasta llegaron a decir que habían visto a sus padres "contonéandose
como si fueran a sacar una foto en Polaroid." Eso se me quedó grabado
en la mente toda la noche.
No obstante, me gustaron estas hermanas
Bush: estuvieron graciosas, pícaras e independientes. En 1999 le
dijeron a su padre en claros términos que no querían que
se postulara a la presidencia. Lo querían en casa, querían
privacidad, e ir en paz a la escuela superior. Pero ignoró él
sus peticiones --y creo que el martes por la noche expresaron su manera
de decir "Gracias, papá."
Y hay que agradecerlas. Tanto él
como Laura han hecho un gran trabajo criando a dos muchachas brillantes
e independientes. Le dio mucha importancia a su privacidad e hizo lo que
pudo para protegerlas. Está claro que aman a sus padres, y cuando
se observa que es así, se sabe que los Bush hicieron algo bien en
su hogar. Hay que alabarlos por eso.
Otros padres y madres que aman a
sus hijas e hijos en todos los Estados Unidos no pueden celebrar con ellos.
Porque sus hijos están muertos en las calles y camino de Irak, enviados
allí por Bush para "defender" a la nación.
Esta semana, en una comparecencia
antes de su llegada aquí el miércoles por la noche, Bush
reconoció haber hecho un cálculo erróneo de lo que
pasaría en Irak después de que lo invadiera. Creía
que iba a ser mucho más fácil, pero resultó peor.
Eso debe consolar algo a los padres
de casi 1 000 soldados valientes, que están muertos por su cálculo
erróneo. Si yo hiciera un cálculo erróneo y arrollara
a un niño en la calle, ¿qué cree que me pasaría?
¿Usted cree que los polizontes dirían: "Oiga, señor
Moore, usted hizo lo mejor que pudo, manejando por esta calle; cometió
un error, el muchacho está muerto, pero usted está tratando
de salvar el mundo, así que, siga su camino". Algo me dice que esto
no ocurrirá. Lo que no entiendo es que Bush comete un error y piensa
que tiene derecho a continuar en su trabajo.
Esperemos que no obtenga su inspiración
de Richard Nixon, el mismo que Arnold Schwarzenegger alabó la noche
del martes como su razón para hacerse republicano. Hay que darle
un premio a Arnold por su valor. El sería el primer orador republicano
en la Convención que menciona a Nixon desde que renunció.
Nixon tomó el poder en 1968
con un plan secreto para concluir la guerra de Viet Nam.
Otro cálculo erróneo:
la guerra continuó varios años, y miles murieron.
Me gustaría oír a Bush
disculpándose esta noche ante los padres y seres queridos de los
que cayeron en Irak. Me gustaría oírle decir que sabe lo
que significa amar a sus hijos y que él, en su mejor conciencia,
no puede enviar más muchachos a perecer.
Me gustaría oírle decir
esta noche "Lo siento". Que "nunca hubo armas de destrucción masiva
y que nunca hubo conexión entre Saddam Hussein y el 11 de setiembre.
No había amenaza inminente,
nuestras vidas no estaban en peligro, ningún misil iba a caer sobre
Cleveland. Dado nuestro empeño de echarle mano al segundo mayor
suministrador de petróleo del mundo, sacrificamos a miles de nuestros
hijos e hijas, lo que mucho lamentamos". Creo que un muchacho puede soñar.
La otra cosa que me gustaría
oír esta noche es: ¿por qué no han agarrado a Osama
bin Laden? Han tenido tres años para encontrarlo. Ese hombre mató
a casi 3 000 personas en nuestro propio país.
Tal vez Bush no tenga una explicación
más mala por no haber podido hacerlo. Bueno, si el perrero de su
ciudad no ha podido agarrar a un perro salvaje que se ha escapado, mordiendo
a la gente por tres años, ¿cuál sería la oportunidad
de este perrero para su reelección? No muy buena.
Así también debiera
ser con Bush.
A menos que tenga las respuestas
esta noche. Tal vez tenga alguna razón o puede aceptar la responsabilidad
por sus acciones y prometa no mandar a ningún hijo de nadie a morir
por una causa que no tiene nada que ver con la defensa de su país.
Si se toma un momento para mirar
los ojos de sus hijas esta noche, sabrá la respuesta y pronunciará
el mejor discurso de su vida.
* Michael Moore, director del
polémico y crítico filme Fahrenheit
9/11, asistió como reportero a la Convención del Partido
Republicano y escribió este artículo para el diario USA
Today el primero de septiembre, un día antes de que Bush pronunciara
su discurso de aceptación de la nominación como aspirante
a la presidencia.