Michael Moore - rodelu.net
30 de Octubre de 2004
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La Vanguardia de España - 30 de Octubre de 2004

Entre Bush y Moore

Baltasar Porcel
Un amigo me dice: "Este reportaje de Michael Moore contra Bush es demagógico, el típico artefacto televisivo manipulado para comerle el coco a la gente, como han hecho de otra manera el propio Bush y los suyos". Debo responderle que es cierto, pero con una salvedad: Bush ha mentido siempre o casi y muy gravemente, mientras Moore expone con valor e inteligencia una dura realidad. Es por ello que periódicos dispares como el progresista The New York Times y el conservador The Washington Post se han declarado, al fin, a favor de la candidatura de John Kerry. ¿Y cuantos libros no analizan las tropelías de Bush y su familia, en la recámara del filme de Moore? El último debe de haber sido el exitoso American dynasty: Aristocracy, fortune and the politics of deceit (del engaño) in the house of Bush,de Kevin Phillips.

En Estados Unidos se conocen varias dinastías políticas legendarias, desde los Adams a los Kennedy, pero suele olvidarse a los Bush, emboscados en Texas desde finales del siglo XIX y quizá la más poderosa de todas, multimillonaria y con ya dos presidentes en su haber, y cuyos fundadores, los bisabuelos de nuestro George, se forraron con los pozos de petróleo y las fábricas de armas, por lo cual sus lazos con el Partido Conservador o con los autócratas saudíes, incluido el clan Bin Laden, han resultado tan lógicos como intensos. Después de las Torres Gemelas, toda una parentela Bin Laden instalada en Estados Unidos fue aislada y evacuada con suma comodidad, sin ni permitir que se la interrogara. El día que Bush abandone la Casa Blanca, este tipo de revelaciones será aún mayor. Pero lo increíble es que este hombre suscita en el ciudadano menos cualificado una imagen casi de pobre diablo, de clase media baja, con sus cejas caídas, sus trajes vulgares, sus gestos simples.Yes por esto que se le conoce y que media América le aprecia, no por su talla política, su inteligencia, su profesionalidad en cualquier ramo, su cultura. Ni por su dinero familiar, muy superior al de los Kerry. John Kerry, sin embargo, bien trajeado, alto, cortés, aparece como un ricachón aristocrático. Ambos, además, fueron a idénticos colegios y a Yale, pero con una diferencia: Kerry con brillantes notas y Bush petardeando.

Pero Estados Unidos no es sólo Bush, el antiamericanismo maniaco que cunde por ahí olvida al mismo Michael Moore: nadie en Europa ha sido capaz de realizar un trabajo tan diáfano y demoledor como el suyo. No alcanzamos en veracidad y reformismo internos, ardor, a Estados Unidos.

 
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