osario Tijeras" –la novela de Jorge Franco-- es la historia de una muchacha hermosa, víctima de la violencia, que encuentra en la prostitución bien pagada por un capo de la mafia, la fórmula para alcanzar el nivel de vida que su madre costurera no hubiera podido proporcionarle jamás. Ingresa a ese mundo llevada por su hermano Johnefe, un sicario de fama en el bajo mundo de Medellín. Y se convierte en una criminal fría que mata al tiempo que besa en los labios a sus víctimas. Dos jóvenes drogadictos de la clase pudiente antioqueña que se enamoran de ella y viven a su lado sus experiencias criminales hasta el día de su muerte, completan la trama de la obra.
La novela ha suscitado críticas encontradas tanto de los lectores comunes y corrientes como de muchos escritores y especialistas. Para algunos, la novela no hace sino mostrar la imagen horrenda de Colombia, otros sostienen que más que novela es una crónica roja, con un lenguaje llano, que no le aporta gran cosa a la literatura. Otros salen en su defensa y señalan que ella relata fielmente la tragedia nacional, que está bien narrada y mantiene el interés hasta el final.
En mi opinión de lector y escritor debo decir que me gustó la novela y que encuentro en unas y otras opiniones puntos de convergencia con mi modo de apreciar la obra. Es evidente que Jorge Franco no pretende otra cosa que contar una historia sin mayores argumentos estilísticos que la apelación al lenguaje de los personajes reales. Y que la novela no va a dividir en dos la historia de la literatura nacional por mucho que haya sido llevada al cine con éxito, en gran parte por la actuación de Flora Martínez. Pero hay algo que la valida: "Rosario Tijeras" muestra el drama de los hombres y mujeres que se aventuran por ese mundo de violencia y droga de los barrios subnormales de nuestras ciudades, que en lo más profundo de esa violencia hay un problema social no resuelto por la sociedad colombiana y cuan honda es la fractura de esta sociedad convulsionada que no encuentra la luz al final del túnel.
¿Qué puede explicar que dos jóvenes "de bien" se encuentren en el mismo sitio y se involucren con jóvenes delincuentes de los barrios pobres de las laderas de Medellín, en una sociedad elitista como la colombiana? Por supuesto que no es una política estatal orientada a borrar las diferencias sociales y a garantizar el derecho de igualdad de los habitantes de los barrios "subnormales" en las discotecas y clubes de la ciudad rica. Es algo más de fondo. Se trata de un encuentro forzado por la adopción en ambos niveles sociales de conductas basadas en el paradigma del dinero fácil y de la violencia y el delito como formas de adquirirlo. La novela muestra el falso camino de la delincuencia que les sirve a Rosario y a sus amigos matones para escalar posiciones y disfrutar los mismos sitios de los hijos de los ricos. Y el interés de éstos de evadirse del mundo convencional e hipócrita de sus padres. Y sobre todo, el papel degradante del narcotráfico que ha servido para igualar en los clubes, en los partidos políticos, en los barrios residenciales y en las discotecas, a los padres e hijos de la clase dirigente y a los capos y "gatilleros" de esa "clase emergente" que le ha servido de soporte en muchas de sus campañas políticas y empresas. Y ese es el gran mérito de "Rosario Tijeras": ser una crónica de la realidad colombiana de hoy, signada por la corrupción, la violencia y el narcotráfico, confirmando de paso que la novela no es más que eso: la crónica de la vida profunda, espiritual y transitoria, en la historia de un pueblo, por muy trágica y lamentable que ésta sea.