Estocolmo
La ciudad de las orillas hermosas
Estocolmo, la capital de Suecia, fue fundada en 1250 por Birger Jarl sobre una pequeña isla llamada Gamla Stan, con la finalidad de construir allí una fortificación para defender al país de las invasiones extranjeras. Ella es el centro de una gran extensión de islas, cayos e islotes formados por la desembocadura del Lago Málaren en el mar Báltico. Gamla Stan con sus calles adoquinadas, sus callejuelas medievales y sus edificaciones de estilo holandés; el imponente Palacio Real, la catedral de fachada barroca y caracteres góticos en su interior y el Museo Nobel, entre otras edificaciones de interés, y un sinnúmero de tiendas de regalos y antigüedades, galerías de arte y restaurantes y cafés, es uno de los centros históricos mejor conservados de Europa y uno de los sitios agradables y acogedores de la ciudad.
Antonio
Mora Vélez*
Pero Estocolmo es más. Y no sólo porque la ciudad está erigida sobre 14 islas cuyas orillas son paisajes que compiten en belleza, conectadas todas por 53 puentes -lo que la convierte en una Venecia con canales más amplios y más limpios por donde surcan yates y goletas en lugar de góndolas-, sino porque en cada una de sus islas y distritos hay muchos perfiles que admirar. Desde las casas del siglo XIII de Gamla Stan, pasando por los imponentes palacios de piedra de los siglos XVIII y XIX hasta construcciones modernas como el edificio del Ayuntamiento (Stadshuset) -símbolo de la ciudad- en cuyo salón azul se realiza la ceremonia de los premios Nobel todos los años o el Globen, la construcción esférica para espectáculos más grandes del mundo. O la Casa de la Cultura (Kulturhuset) o los rascacielos del Centro (Norrmalm). No en balde se dice que Estocolmo es una ciudad de formas y diseños en donde lo histórico y lo moderno se mezclan para darle ese encanto que la convierte en una de las ciudades más hermosas del mundo.
En Estocolmo hay alrededor de cien museos. En una de sus islas -Skeppsholmen-que fue por tiempos una base naval, aparte de muchos otros centros de cultura están los Museos de Arquitectura, el de Arte Moderno y el Ostasiatiska Museet, éste último con valiosas piezas del arte oriental. En el lugar llamado Frescati se encuentra el Museo más grande de Suecia, el de Historia Natural, que cuenta como atracción un fósil de un dinosaurio herbívoro. En el parque natural Djurgarden -antiguo coto de caza de la nobleza- están los museos Nordiska, que muestra el interior de las viviendas suecas desde 1520 y el museo Vasa, que guarda el barco del mismo nombre, construido durante el reinado de Gustavo II Adolfo, que se hundió en 1628 en su primer viaje, en la bahía de Estocolmo y que fue recuperado con todos sus enseres 333 años después, lo que permite saber cómo eran y vivían los suecos de esa época. Allí está también el museo al aire libre denominado Skansen, que muestra la evolución vivida por el pueblo sueco en viviendas y utensilios, urbanos y rurales, durante muchos siglos. En lo que parece ser un propósito del hombre sueco de conocer bien su pasado para querer más el presente y proyectar mejor su futuro.
Estocolmo está en medio de un archipiélago de casi 24 mil islas, islotes y cayos a su alrededor que en su parte oriental forman un abanico protector que parece haber sido destinado para protegerla del mar. Aproximadamente mil de estas islas están pobladas por casas de campo y pequeñas villas que semejan -desde la cubierta de un barco de paseo- cuadros y murales de una exposición al aire libre y en tamaño natural, y cuya tranquilidad y belleza son el mejor regalo de la naturaleza para un pueblo que vivió años de guerras, que fue el poder dominante en la Europa del Norte durante casi un siglo (1611-1721) y que hoy disfruta del Estado de bienestar que sus gobernantes socialdemócratas forjaron responsablemente cuando entendieron que era mejor la paz para construir, con las herramientas de la inteligencia y el trabajo, este presente sin pobreza que hoy pueden mostrar orgullosos ante los demás pueblos del mundo.
14 de febrero de 2007
* Antonio Mora Vélez, abogado, escritor, columnista de prensa, docente universitario y Director de la Revista Institucional de la Corporación Universitaria del Caribe de Sincelejo.