Antonio Mora Vélez Antonio Mora Vélez - rodelu.net
30 de septiembre de 2007

Piedad Córdoba

Colombia

El realismo político

Un acierto, sin duda, la designación de Piedad Córdoba como intermediaria entre los gobiernos de Colombia y Venezuela para conseguir que el presidente del vecino país se convierta en facilitador de un acuerdo humanitario para la liberación de los secuestrados e incluso de un proceso de paz con las Farc.

Antonio Mora Vélez*

La importancia del presidente Chávez para la izquierda latinoamericana y su estrecha amistad con Fidel Castro lo hacen la persona ideal para convencer a los dirigentes de la guerrilla de la necesidad de dar pasos tendientes a cancelar su aventura insurgente de 40 años y al presidente Uribe y a sus asesores de que tales acuerdos no pueden lograrse sin el compromiso de resolver los graves problemas de exclusión e intolerancia de la sociedad colombiana.

Pero lo más destacado de la visita del coronel Hugo Chávez es que ella sirvió para demostrar que Colombia y Venezuela tienen propósitos y metas comunes que pueden ser alcanzados a pesar de las diferencias ideológicas que hay entre sus dos mandatarios. Y que no resulta beneficioso para el país ponerle oídos a quienes desean sembrar la discordia entre nuestros dos pueblos para usarnos como trampolín y así tratar de derrocar desde el exterior al gobierno legítimo venezolano. Aparte de la historia común de nuestras dos naciones y la tradición de respeto democrático por nuestros vecinos, hay una realidad económica que no permite la ruptura, ni siquiera la perturbación, de nuestras relaciones.

De otra parte, todo estos sucesos recientes han servido para mostrar, detrás de la alegría caribeña del presidente Chávez, al estadista que tiene en alta estima las buenas relaciones con Colombia y que maneja un realismo político que es una prenda de garantía de que las conversaciones con Marulanda y compañía van a ser puestas en el plano de lo que los leninistas llamaban hace algunos años "el análisis concreto de la situación concreta" para no seguir actuando guiados por el deseo y la ilusión de las ideas, eso que los "camaradas" denominaban por allá por los años sesenta, "el voluntarismo político". Por los lados del presidente colombiano, resulta esperanzador que haya decidido apelar a la izquierda democrática nuestra y a la gubernamental de Venezuela para lograr un acuerdo con la extrema izquierda subversiva colombiana, lo que constituye también una actitud realista en política ya que no es usual que la derecha apele a una izquierda, la civilista, para buscar solucionar los problemas que tiene con la otra, la extrema a la que tanto odia. Por lo general la derecha siempre mete a las izquierdas en un mismo saco para golpear a la primera calificándola de auxiliar o brazo político de la segunda.

Queda por ver si las Farc –dogmáticas y prepotentes-- deciden volverse también realistas en política, le ponen bolas al presidente Chávez, abandonan su posición intransigente en torno al despeje y se sientan a la mesa de negociaciones a definir con el presidente Uribe la solución del conflicto armado. Y que el presidente Uribe lleve más adelante su realismo de última hora con el reconocimiento de que tiene que negociar con la guerrilla el cese de las hostilidades sobre la base del compromiso de entrar a resolver los graves problemas del país y a sentar las bases de un futuro en paz que nos permita crecer económica y políticamente y derrotar a la pobreza. Un futuro que, desde luego, no será la dictadura del proletariado pero que tampoco puede ser –si queremos de verdad una paz duradera-- la continuidad de la narco-para-politiquería, que ha enviado a la sala de cuidados intensivos a nuestra democracia y que ha inundado de miseria y sangre a la sociedad colombiana. Y que debe ser el producto de un acuerdo nacional refrendado y garantizado por una Constituyente democrática mediante una reforma a la Carta Magna, como lo hemos sostenido en artículos anteriores, que cancele para siempre la nefasta tesis de la "combinación de las formas de lucha" como mecanismo tanto para alcanzar como para defender el poder.

4 de septiembre de 2007

* Antonio Mora Vélez, abogado, escritor, columnista de prensa, docente universitario y Director de la Revista Institucional de la Corporación Universitaria del Caribe de Sincelejo.


Antonio Mora Vélez
Escritor colombiano
antonio_moravelez@yahoo.com.ar
 
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