Cuando Yeltsin se fue del Congreso
El máximo dirigente de la URSS de entonces emprendía un postrero y
desesperado esfuerzo para consolidar la perestroika y abrir paso a una
renovación de la sociedad soviética. Ello hizo concebir fundadas esperanzas,
pero el esfuerzo estaba destinado al fracaso. Era demasiado tarde. La situación
se había vuelto irreversible.
Ya llegará la hora en que trataremos de abordar en profundidad estos temas,
que fueron decisivos para la configuración del mundo actual. Aquí y ahora sólo
quiero recordar el instante en que, en medio de gran expectativa y con gesto
teatral, en el curso del informe central de Gorbachov, Yeltsin abandonó su
asiento de delegado (había desempeñado las mayores responsabilidades partidarias
en Moscú), cruzó la sala ante las cámaras de todo el mundo y renunció al PCUS.
Lo demás, a partir de su papel en el golpe de estado de 1991 contra Gorbachov y
su ascensión a la presidencia de Rusia, es historia conocida y ha sido reflotada
con profusión en estos días, incluidos una serie de episodios folclóricos.
A este respecto me parece oportuno difundir, a título puramente informativo,
los resultados de una encuesta entre ciudadanos de la Rusia de hoy efectuada los
días 17 y 18 de marzo por el Centro Nacional de Estudio de la Opinión Pública en
Rusia y difundida por la agencia RIA-Novosti, que abarcó 1.600 personas de 153
ciudades en 46 regiones de Rusia.
La pregunta clave versó sobre qué piensan los rusos de la idea de reedificar
el socialismo en la Rusia actual. Las respuestas revelan que el 46% apoya la
idea, el 17% la encuentra razonable y el 37% no la considera una solución
adecuada para el país. Asimismo, la mayoría de las personas afirmó que el
sistema socialista tiene varias ventajas en comparación con el sistema
capitalista y algunas desventajas.
Capitalismo y socialismo, ventajas y desventajas
Las principales ventajas radican a juicio de los entrevistados en la
seguridad del sistema social (71% contra 13%), en la posibilidad de recibir una
educación digna (63% contra 21%), en el carácter accesible y de buena calidad de
la asistencia médica (60% contra 22%), en la igualdad de oportunidades para
todos los miembros de la sociedad (62% contra 17%), en la armonía de las
relaciones entre los diversos pueblos y etnias (62% contra 17%), en las
garantías de seguridad personal y de orden público (54% contra 18%).
En relación con la libertad de información y el acceso a los valores
culturales, el 40% de los entrevistados afirma que el socialismo ofrece mayores
posibilidades que el capitalismo, en tanto el 38% no concuerda con dicho
juicio.
En dos aspectos la mayoría de los encuestados señala una superioridad del
capitalismo sobre el socialismo. El 45% manifestó que el interés de las personas
por el trabajo es mayor en el capitalismo, mientras el 38% no compartió esa
afirmación. Por otra parte, el 51% afirmó que los artículos producidos bajo el
capitalismo son mejores, en tanto el 32% discrepó con esa tesis.
Modelos de socialismo
Un 20% de los entrevistados opina que el mejor modelo de socialismo es el
sistema sueco, "donde la economía funciona según el principio capitalista y la
esfera social según el principio socialista". El 6% se mostró proclive a
utilizar la experiencia china de desarrollo de una "economía (socialista) de
mercado" en la cual conserva su papel dirigente el Partido Comunista. Apenas 1%
considera que el mejor modelo es el aplicado en la República Popular Democrática
de Corea. El 12% preferiría edificar un nuevo modelo socialista desde el
comienzo, "ab ovo". Otra pregunta versó sobre la transición al socialismo.
El 56% respondió que ello sólo podría lograrse mediante una revolución,
mientras el 15% se alineó en la tesis de la posibilidad de un tránsito
pacífico.
Tales son los rasgos principales de la encuesta, que admite un margen de
error de 3,4% en más o en menos.
Publicado en La República, el 27 de abril de 2007