Niko Schvarz Niko Schvarz - rodelu.net
15 de julio de 2007

Alan García da intervención
a las Fuerzas Armadas en la represión

El pueblo peruano toma las calles

Esta semana se produjo la mayor movilización de las fuerzas sindicales, campesinas y sociales del Perú, acompañadas por los partidos de izquierda, pocos días antes de que el gobierno del presidente aprista Alan García cumpliera su primer año de mandato. La huelga general de 48 horas decretada por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), las movilizaciones campesinas, las de los mineros y de los maestros por reivindicaciones específicas, el rechazo al TLC con Estados Unidos, fueron el alma de estas movilizaciones, que cubrieron todo el país y tuvieron expresión concentrada en Lima el 11 de julio. Bloqueos de carreteras, toma de terminales aéreas y ferroviarias, cierre de comercios, fueron algunas de las acciones protagonizadas por cientos de miles de participantes.

Niko Schvarz*
AL PARO SE SUMARON decenas de organizaciones sindicales, sociales, agrarias y partidos políticos en todas las regiones de este país andino. El gobierno respondió dando intervención a las fuerzas armadas en la represión.


Criminalización de la protesta

En efecto: el 10 de julio, o sea en vísperas del inicio del paro general nacional de 48 horas decretado por la CGTP, el gobierno emitió el Decreto Supremo PCM 060-2007 "autorizando la intervención de las FFAA en apoyo a la Policía Nacional por 30 días para mantener el orden interno", que se publicó en el diario oficial El Peruano y entró en vigencia al día siguiente. El presidente Alan García (que asumió el 28 de julio 2006 y cuya popularidad bajó de 63% en agosto de ese año a 42% en junio pasado) justificó el decreto represivo diciendo en un acto oficial en Lima que las movilizaciones son impulsadas por "pequeños grupos que están perdiendo sus privilegios" y que "hay un poco de ruido en el techo, ruido de exageración, ruido de revancha, ruido de extremismo, ruido alentado desde afuera...". Como se ve, no se ha inventado nada.

A esa altura el gobierno estaba enfrentando desde hacía una semana una huelga general indefinida de los maestros estatales contra la promulgación de la Ley de la Carrera Pública Magisterial, que los obliga a constantes evaluaciones y promueve el despido de los trabajadores en caso de que no superen por tercera vez esos exámenes. Esas acciones confluyeron con otras protestas en la región de Puno por la contaminación de un río; en Ucayali por el retiro de exoneraciones tributarias; en Lambayeque donde unos 300 profesores universitarios reclamaron que sus sueldos se homologaran con el de los magistrados, entre otras.

El presidente del Consejo de Ministros, Jorge del Castillo, advirtió sobre los alcances que podría alcanzar la represión, al declarar que "guerra avisada no mata gente". La represión alcanzó grandes proporciones en el acto del 11 de julio en la Plaza Dos de Mayo de Lima, que vimos por TV, con choques con las fuerzas represivas, apaleos, gases y corridas. "En casi todos los puntos de la protesta hubo enfrentamientos entre los efectivos militares y los manifestantes, lo cual dejó decenas de detenidos y lesionados. De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, fueron detenidos en total 63 maestros", dicen los cables. Entre ellos los dirigentes del sindicato de la educación (Sutep) Luis Muñoz, secretario general, Robert Huaynalaya y Nilver López, detenidos en la comisaría de San Isidro. Hacia allí se dirigió a reclamar su libertad Javier Diez Canseco, ex congresista y dirigente del Partido Socialista, quien acababa de hablar en la plaza Dos de Mayo junto a Ollanta Humala, que reapareció en actividad. En esa circunstancia Diez Canseco sufrió a su vez vejámenes y maltratos en dicha dependencia policial. Varios de los dirigentes magisteriales fueron luego trasladados a dependencias policiales.


Fuerzas sindicales, sociales y partidos de izquierda

Tenemos a la vista una muy amplia relación de las movilizaciones desplegadas a lo largo de estas jornadas en que el pueblo peruano tomó las calles en Tacna, Junín, Moquegua, Arequipa, Apurímac. Ayacucho, Cajamarca, San Román (Puno), la histórica región de Cuzco y el frente regional de sindicatos de Ancash, entre otros, uniendo en todos los casos las aspiraciones generales como las del magisterio con las reivindicaciones propias de la región. En síntesis se está reclamando al gobierno un cambio de la política económica. Cifras oficiales indican que la economía peruana creció en 2006 un 8%, la mayor tasa de la última década, mientras el nivel de pobreza alcanza a casi la mitad de la población. Reclaman en ese sentido la rebaja de los combustibles, el aumento general de sueldos y salarios, la licitación de los tramos I y V de la Carretera Interoceánica, la derogación de los decretos que disponen la eliminación de las exoneraciones tributarias en la Amazonia. Un punto de especial confluencia de todas las fuerzas participantes es el rechazo al TLC con EEUU, que el gobierno de Alan García impulsa en connivencia con Bush. La CGTP reclama en particular la aprobación de la Ley del Trabajo, la implementación del impuesto a las sobreganancias mineras y la libre desafiliación del sistema privado de pensiones. El presidente de la Confederación Nacional Agraria (CNA), Antolín Huásar, informó que su gremio aplicó las medidas de lucha en 18 regiones del país y sigue movilizado.

En el mitin central en Lima, organizado por la CGTP, convergieron además la Central Unitaria de Trabajadores CUT, la citada CNA, la Confederación Campesina, la Federación de Estudiantes del Perú (FEP), el Movimiento Amplio de Mujeres y un conjunto de partidos políticos: Partido Socialista, Partido Comunista, Partido Nacionalista, Nueva Izquierda, Avanza País, PC Patria Roja, PS Revolucionario. En la tribuna se sucedieron el secretario general de la CGTP, Mario Huamán; representantes de los gremios en conflicto como Luis Muñoz y Robert Huaynalaya del Sutep; Antolín Huáscar por los gremios agrarios y campesinos; el parlamentario José Vega, el dirigente político Héctor Béjar, el ex congresista Javier Diez Canseco y el líder de la oposición y ex candidato presidencial Ollanta Humala. Este último llamó a la unidad de todos los trabajadores, a los movimientos sociales y partidos políticos, planteó la conformación de una Asamblea Nacional Popular para dotar de continuidad a las luchas populares y la convocatoria de una Asamblea Constituyente para cambiar la Constitución fujimorista. Se pronunció asimismo contra el TLC y por la revisión de los contratos con las compañías mineras.


Por un cambio de rumbo

En síntesis, estas jornadas con participación multitudinaria significan un punto de quiebre en el gobierno de Alan García y están reclamando un cambio de rumbo en su orientación política y económica.

Publicado en La República, el 15 de julio de 2007


Niko Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
NIKO SCHVARZ