Contra la reforma regresiva de la seguridad social
Lo que se propone Sarkozy es elevar el período de cotizaciones de 37 años y
medio como es actualmente a 40 años en 2012. Esto afecta directamente a 1,1
millón de jubilados y 500 mil trabajadores en actividad en los ferrocarriles
(cheminots), el transporte urbano de París, las empresas de energía, por lo cual
el paro general fue convocado en su conjunto por los ocho sindicatos de los
transportes, así como los cinco sindicatos de los metros parisienses y cinco
federaciones del sector de la energía. Además de París, donde el éxito del paro
fue resonante, la paralización afectó a grandes ciudades como Lyon y Marsella y
muchas medianas y pequeñas. En varias líneas de transporte la medida se prolongó
durante el viernes. Lo único que funcionó normalmente fueron los aeropuertos de
la capital.
L'Humanité dice que la participación en la huelga fue un record y que el
gobierno debe escuchar a los asalariados. Agrega que el gobierno quiso curarse
en salud anunciando previamente que la movilización sería "muy fuerte", pero fue
servido más allá de todos los pronósticos. La gran manifestación en París de la
Place de la République a la Place de la Nation ostentaba carteles de las
centrales sindicales CGT, FO, CFDT, FSU y los llamados Solidaires, con la
leyenda: "Régression sociale: Ça suffit (regresión social: basta ya). Una ancha
faja al frente de la manifestación en que marchaban juntos los principales
dirigentes de las centrales proclamaba: "Juntos por salarios, empleo,
pasividades, protección social, servicios públicos". A las 11 de la mañana, la
dirección de la SNCF contabilizaba 73,5% de adherentes a la huelga, mientras que
en 1995, en el momento álgido del conflicto, eran el 67%. Ante la potencia de la
demostración, el ministro de Trabajo Xavier Bertrand dijo que recibiría a los
sindicatos pero recién la semana próxima, y no dejó duda de que el gobierno no
cedería en el fondo del tema de la reforma, con el agravante de que la misma
está enfilada, no sólo contra los regímenes especiales, sino contra el conjunto
del sistema. De ahí la adhesión al movimiento del jueves de los trabajadores de
la función pública y de otros sectores del trabajo y la cultura.
Una imagen simbólica y marchas en toda Francia
En lo que califica como una imagen simbólica, Le Monde hace constar que el
martes 16, ante el alcalde de Bordeaux, que es el ex primer ministro Alain
Juppé, el presidente Sarkozy defendió enfáticamente su proyecto de reforma de
los regímenes especiales de jubilaciones. Dijo que esta reforma era emblemática
de su voluntad de "ruptura" (ya se va viendo de qué lado). El simbolismo deviene
del hecho siguiente: en las elecciones presidenciales de abril 1995, siendo
François Mitterrand presidente, Jacques Chirac derrotó al socialista Lionel
Jospin y designó primer ministro a Alain Juppé, precisamente. Este se lanzó de
lleno a una reforma de la seguridad social del mismo signo que la actual, pero
fracasó frente a la amplitud del movimiento sindical y social que le opuso una
firme resistencia. Ahora el tema vuelve a primer plano, y el movimiento social
hace honor a sus tradiciones de lucha en defensa de las conquistas sociales
fruto de su lucha durante décadas, en rigor desde la época del Frente Popular.
Recuérdese que durante la campaña electoral Sarkozy enfiló también sus dardos
contra la jornada laboral semanal de 36 horas.
Hemos podido seguir el desarrollo de la jornada del jueves 18 como una ola
que se iba levantando desde París y adyacencias hacia toda Francia, incorporando
una ciudad tras otra a la movilización, como Toulouse, Bordeaux, Marsella, Lyon,
Avignon, Montpellier, Tarbes, y Bastia y Ajaccio en la isla de Córcega. Le Pen
declaró que la huelga era ilegal. Para François Hollande el movimiento
constituyó "un gran éxito" y debería abrir paso a una verdadera negociación
entre el gobierno y los sindicatos.
El divorcio de Sarkozy y la Constitución europea trucha
La huelga general opacó la noticia del divorcio de Sarkozy y Cecilia (aunque
para muchos medios fue al revés, remedando la historia de los perros de
Alcibíades). El hecho es que se consumó la separación anunciada. La señora
declaró, en términos lunfardos (argot en el caso) que no soportaba el papel de
primera dama. Apenas el Palacio de l'Elysée informó del hecho con un comunicado
de 15 palabras, Sarkozy voló a Lisboa, donde se reunían los dirigentes de la
Unión Europea para ponerse de acuerdo sobre una Constitución europea
simplificada que sustituyera a la que naufragó por el rechazo de la ciudadanía
francesa y luego de la holandesa en 2005. Ayer el nuevo engendro fue votado en
la capital portuguesa. Es el mismo perro con distinto collar, con la
particularidad notable que se pretende ponerlo en vigencia por el voto de los
parlamentos exclusivamente, sin someterlo al referéndum popular. El PC francés
emitió un duro comunicado el día 17 denunciando la maniobra y reclamando que "a
un nuevo tratado, un nuevo referéndum".
Publicado en La República, el 21 de octubre de 2007