La capital era una fiesta
El candidato del Polo Democrático, Samuel Moreno Rojas, ganó la alcaldía de
Bogotá con el 43,7% de los votos frente al candidato del presidente Uribe,
Enrique Peñalosa (28,9%), quien había llegado al cargo en 1997, siendo
reemplazado después por Luis Eduardo (Lucho) Garzón. Uribe se jugó entero a la
elección de Peñalosa y estigmatizó al candidato del PDA. Esa conducta recibió un
castigo ejemplar en las urnas, que se expresó en la celebración jubilosa de la
noche del domingo en el centro de Bogotá, con participación de la dirección del
PDA, incluido su presidente Carlos Gaviria, rodeando a Samuel Moreno y su madre.
Esa fue la foto de tapa de los diarios. Gaviria declaró que "Uribe quiso
vincular su suerte a esta campaña por Peñalosa y le salió al revés: el Polo
Democrático Alternativo ha obtenido una victoria arrolladora y el Presidente de
la República ha sido tremendamente derrotado en Bogotá".
Es lo que confirman las cifras. Votaron 2.078.397 ciudadanos, cifra jamás
alcanzada en la capital; más de 900 mil lo hicieron por Moreno, quien sobrepasó
en más de cien mil votos los alcanzados por Lucho Garzón, que a su vez habían
sido los más altos, superando con amplitud los de Peñalosa en 1997. A la vez, la
abstención (un fenómeno endémico en el país) bajó un 4% en la elección de la
capital. Ello permitió al diario El Tiempo anunciar: "Bogotá tuvo una votación
histórica en elecciones para Alcaldía", y "8 años de izquierda en el segundo
cargo más importante de Colombia", debajo de su titular de primera plana: "Polo
Democrático triunfó en Bogotá y Nariño".
El ex líder del M-19 Antonio Navarro Wolf ganó la gobernación de Nariño con
casi la mitad de los votos emitidos (49,75%). Fue otra de las grandes sorpresas,
desmintiendo encuestas previas favorables a los candidatos uribistas.
El Polo, la alternativa de izquierda
Una ajustada nota del Partido Comunista de Colombia (PCC) emitida en la noche
del domingo delineaba así el nuevo cuadro político surgido de la elección:
"El PCC saluda el triunfo inobjetable de Samuel Moreno Rojas, candidato del
Polo Democrático Alternativo a la Alcaldía Mayor de Bogotá.
"Este es el triunfo de la unidad popular y del pueblo de Bogotá. Es la
respuesta de las mayorías democráticas a la arrogancia y la soberbia
personalistas, representadas por Alvaro Uribe. Los señalamientos insidiosos del
presidente en contra del candidato del Polo en la capital se convirtieron en un
motivo para que el pueblo diera una lección contundente de independencia y de
responsabilidad democrática.
"El triunfo del Polo en Bogotá es la antesala de la victoria popular que
Colombia está reclamando. Es la reafirmación de que el país exige un nuevo rumbo
para resolver la crisis social, empezar a romper las desigualdades más
aberrantes y avanzar en la dirección de una paz democrática con justicia
social.
"El PCC reafirma su decisión de contribuir al fortalecimiento del PDA y al
éxito del nuevo gobierno para una Bogotá positiva, democrática, avanzada y
humanizada".
Legisladores del Polo anunciaron que presentarán en Cámara una acusación
contra Uribe por indebida participación política en la elección, y otra por
injuria y calumnias.
Pero por sobre todas las cosas, los resultados electorales subrayan el
carácter del Polo Democrático como alternativa al gobierno de Uribe y a las
fuerzas de la derecha, rasgo nuevo en la vida política del país que ya había
salido a luz en la última elección presidencial. Este pasa a ser tema principal
del debate político.
Un análisis periodístico señala que "Uribe perdió la más importante alcaldía,
la de Bogotá, mantenida por el Polo, una de las fuerzas que le competirá fuerte
para la presidencia". Otros comentaristas, que a veces se expresan en cartas de
lectores, dicen cosas como ésta: "A los furibistas (partidarios furibundos de
Uribe) nos toca reconocer a los del Polo como una real y grande fuerza política
y felicitarlos por el contundente triunfo en Bogotá". Otro, tras señalar que
Uribe violó las normas legales, ironiza: "Quiso inclinar la balanza electoral a
favor de su candidato Peñalosa, pero acabó determinando su caída de la 'peña' a
la 'losa'". Otro: "El pueblo bogotano (todos sus estratos) se dieron cuenta de
que la izquierda democrática gobierna y lo hace con justicia social, con espacio
para todos, con equidad y búsqueda permanente de la paz. En el 2010 estaremos en
la Presidencia para iniciar el camino hacia la paz. ¡No queremos más
guerra!".
"Paracos" derrotados
Otra característica de esta elección es la derrota de candidatos de los
paramilitares en varias regiones, lo que expresa un mayor grado de conciencia
social. "En varias partes dice un informe los electores castigaron a
los candidatos patrocinados por los dirigentes presos o investigados por la
'parapolítica'" (muchos de los cuales operan desde la cárcel, en forma
desembozada, a favor de los candidatos del gobierno).
Así ocurrió en Santander con las huestes del ex senador Luis Alberto Gil;
allí ganó el liberal Horacio Serpa, después de tres fracasos sucesivos como
candidato presidencial.
Lo mismo en el César: no sólo perdió Arturo Calderón, candidato de Alvaro
Araújo, ex senador preso por vínculos paramilitares, sino que ganó el abogado
Cristian Moreno, que en 2003 fue obligado por los "paracos" a renunciar a su
candidatura. Además de Santander, los liberales ganaron otras gobernaciones,
como Atlántico y Cundinamarca, complicándole el cuadro a Uribe.
Publicado en La República, el 30 de octubre de 2007