Niko Schvarz - rodelu.net |
16 de febrero de 2008
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Colombia
Uribe, el Mossad israelí y la CIA
El ministro colombiano de defensa, Juan Manuel Santos, estuvo
en Israel comprando armas sofisticadas, de lo cual el gobierno de Tel Aviv es
buen proveedor, ya que es el principal receptor de la ayuda militar de EEUU. En
Este entorno salió a luz que, desde hace años, el Mossad israelí entrena a las
bandas criminales de los paramilitares colombianos. Estos hechos se vinculan a
la gran maniobra para la re-reelección de Uribe, objetivo de fondo de la
manifestación del 4 de febrero contra las FARC.
Niko Schvarz*
En el operativo de compra de armas, apareció en primer plano, la figura del
oficial de inteligencia israelí Yair Klein, actualmente preso y cuya extradición
reclama la justicia colombiana, en virtud de que, un tribunal de Manizales, lo
sentenció en 2001 a diez años de prisión por adiestrar a paramilitares y
narcotraficantes. Vimos en la pantalla a Jaime Caycedo (concejal por Caracas,
secretario del PCC y dirigente del Polo Democrático) señalando que los servicios
de inteligencia israelíes (Mossad) estaban implicados hasta el cuello en el
narcoparamilitarismo, que la CIA conocía todos estos procederes y Klein actuaba
como intermediario. Es una suerte de Posada Carriles israelí.
Actuó en la matanza de los refugiados palestinos de Sabra y Chatila en Beirut
en 1982, a la que estuvo directamente vinculado Ariel Sharon. Luego, fundó una
empresa especializada en la "lucha contra el terrorismo". Por esos años, el
ministro de Justicia colombiano y gran empresario José Manuel Arias Carrizosa,
en busca de medios "eficaces" para combatir a las guerrillas del M-19, el ELN y
las FARC, contactó a su amigo Yitzhak Shoshani, directivo de la empresa Isrelex,
suministradora de tecnología militar al ejército colombiano. Por esa vía Klein
llegó a Colombia y según cuenta José Steinsleger en La Jornada
contactó a las autoridades del DAS (Departamento Administrativo de Seguridad,
cuyo jefe en un período posterior, Jorge Nogueira, está preso por sus vínculos
con los paramilitares). Al año siguiente, las "clases" de Klein eran famosas
entre los ganaderos y las empresas frutícolas del Magdalena Medio.
Agrega la nota: "Las 'milicias campesinas' formadas por Klein fueron la
simiente de las Autodefensas Unidas de Colombia, (AUC), bandas paramilitares de
extrema derecha, que más tarde contaron con el apoyo entusiasta de un joven
político graduado en Harvard, Alvaro Uribe Vélez, actual presidente de Colombia
y 'pacificador de Urabá' según los ganaderos" (y con estrechos contactos con los
"paracos" como gobernador de Antioquia, agregamos).
Entre los entrenados por Klein figuraban los hermanos Fidel y Carlos Castaño
(este último jefe supremo de las AUC, luego asesinado para dar paso a la
jefatura de Salvatore Mancuso) y Eduardo Rueda Rocha, uno de los asesinos del
candidato presidencial Luis Carlos Galán en 1989. Después entró en contacto con
los capos máximos de la droga en Medellín: José Gonzalo Rodríguez Rocha y, a la
muerte de éste, de Pablo Escobar. Después del asesinato de cuatro candidatos a
la presidencia y de las decenas de masacres perpetradas por los narcotraficantes
y paramilitares entre 1987 y 1989, la embajada de Israel le sugirió abandonar el
país, cosa que hizo, no sin antes dirigir un contrabando de armas desde Miami,
destinadas a los "paracos". De regreso a Israel, un tribunal lo condenó a un año
de prisión y a pagar una multa por exportación ilegal de armas a "grupos
ilegales colombianos". Al salir, pasó a Africa, trabajó en Sierra Leona y en
Liberia junto a los rebeldes de Johnny Korama y Charles Taylor, especializados
en cortarle la cabeza a sus oponentes. Los sublevados perdieron la partida,
Klein pasó 16 meses en una cárcel en Sierra Leona y retornó a Israel.
Posteriormente, el gobierno israelí se negó a entregar a Klein a la justicia de
Colombia, donde un tribunal lo había condenado, alegando que no había tratado de
extradición. El 27 de agosto 2007, Interpol lo detuvo en Moscú, pero las
presiones de Israel obstaculizan su extradición a Colombia.
Veremos cómo se desenrollan los hilos de esta historia, las nuevas
operaciones militares para impedir la entrega de los otros tres rehenes, las
actividades incesantes de los "paracos", así como el trasfondo pro re-reelección
de Uribe de la jornada del 4 de febrero y la preparación de la manifestación del
6 de marzo por el intercambio humanitario, "con las víctimas, contra los
victimarios y su gobierno".
Publicado en La República,
el 16 de febrero, 2008
Niko
Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
Amplio.
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