Niko Schvarz Niko Schvarz - rodelu.net
25 de febrero de 2008

Lo dijo Lula. "Fidel es el único mito vivo en la historia"

Fidel sigue en la lucha

El soldado de las ideas

Esta semana el mundo ha estado girando, en buena medida, en torno a la decisión de Fidel Castro de no aspirar ni aceptar los cargos de presidente del Consejo de Estado y de comandante en jefe. La Asamblea Nacional de Cuba está eligiendo hoy, entre los 614 diputados, a quien ocupará la presidencia del Consejo de Estado.
Niko Schvarz*

La decisión de Fidel no es una renuncia ­ni mucho menos­ a sus responsabilidades como dirigente de la primera revolución socialista de América Latina, que abrió un nuevo período de la historia continental. Es un cambio de frente. Pasa a ser un soldado de las ideas, un combatiente de primera fila en el gran debate ideológico de nuestro tiempo.

Ya lo ha estado haciendo, por otra parte, a lo largo de más de medio siglo, en que ha sido un teórico de la revolución cubana y de su inserción en el mundo, un jefe militar (del Moncada al yate Granma, de la Sierra Maestra a Playa Girón), y un estadista de primer nivel. Ahora pasa a ejercer, principalmente, la tarea ideológica. Alguna vez, escuchando sus extensos discursos, pensamos que los cubanos tenían al frente a un gran maestro, por su capacidad didáctica, su poder de convicción, su lógica rigurosa. Además, ¿alguien puede dudar de que será objeto de permanente consulta sobre los grandes temas de decisión? Habrá pues, a partir de hoy, un cambio, una renovación sin duda, pero también una continuidad en la dirección del Estado y en la marcha de la revolución. Fidel siempre estará ahí.

No se puede concebir la historia del medio siglo pasado ni del comienzo del siglo XXI sin la participación, los aportes y las reflexiones de Fidel Castro. La biografía A dos voces (100 horas con Fidel) de Ignacio Ramonet es un brillante ejemplo en ese sentido. Por sus 650 páginas desfilan la historia de Cuba, y en buena parte de la humanidad, a lo largo de este convulsionado período. Aparecen los principales actores (de Lula a Chávez, de Evo y Daniel Ortega a Correa y tantos otros) de este continente que hoy emerge en una nueva época, sumando más pueblos a un cauce de liberación nacional y social abierto por la revolución cubana del 1º de enero de 1959. Allí aparecen pistas para comprender las causas profundas del desplome de la Unión Soviética y del campo socialista europeo, y de la lucha de Cuba para sobreponerse a una situación dramática, agudizada al extremo por la agresión permanente del imperio, que la viene cercando con el bloqueo más prolongado que conoce la historia. Ese racconto llega hasta Mar del Plata y la derrota de los planes de dominación expresados en el ALCA.

En reciente mesa redonda se resume en estos términos esa constante de la lucha antiimperialista de Fidel Castro: "Diez administraciones imperiales se propusieron derrocarlo, bloquearlo, asesinarlo. Y todas fueron derrotadas en sus criminales intentos".

Este rasgo se confunde con la defensa acendrada de la soberanía nacional. Para todos los cubanos Fidel simboliza la defensa de la soberanía y de la dignidad nacional. Para los latinoamericanos también. En el último medio siglo, generaciones enteras, decenas de millones de integrantes de la patria grande despertaron, adquirieron conciencia política y se incorporaron a las filas de la izquierda al influjo de la revolución cubana, y hoy integran la legión de los que se proponen cambiar su rostro de atraso y miseria y conquistar su segunda y definitiva independencia.

Esto se complementa con el mayor despliegue de solidaridad internacional que se haya conocido. Las misiones de médicos y educadores cubanos prodigan sus esfuerzos en un centenar de países. No se conforman con tener un médico cada 160 habitantes y una tasa de alfabetización de 99.8%. Aspiran a llevar los beneficios de la cultura y la salud a pueblos hermanos. Lo que hizo el personal sanitario en la zona de Cachemira, devastada por un cataclismo, fue ejemplo de abnegación y fraternidad humana. La Operación Milagro es un símbolo en el mundo, que los uruguayos conocemos en ejemplos conmovedores. En diciembre de 2001, en el X Encuentro del Foro de Sâo Paulo, yo le pregunté a Fidel la cifra de mortalidad infantil, y me respondió 6,29. Hoy es 5,3.

La decisión de Fidel Castro ha sido recibida en el mundo con respeto, cariño y comprensión. Salvo para el imperio. Bush y Negroponte se precipitaron a decir que el bloqueo, vigente desde 1962, se mantendrá hasta que en Cuba se produzcan los cambios que ellos anhelan y que no se producirán nunca, porque la revolución no tiene marcha atrás.

Ninguno es cubano

En una entrada de La Habana hay un cartel que dice: "Cada año 80 mil niños mueren víctimas de enfermedades evitables. Ninguno de ellos es cubano". Y otro: "Esta noche 200 millones de niños dormirán en las calles del mundo. Ninguno de ellos es cubano".

"Es un basurero"

Fidel Castro calificó a la OEA de "basurero" y destacó que Cuba tomará "una decisión trascendente" hoy, cuando será electo su sucesor, según un artículo publicado ayer. "Por casualidad me enteré de que la OEA existía (...) nadie se acordaba de ella", dice Castro en su artículo titulado "¿Quien quiere entrar en el basurero?", publicado el día antes de que se defina a su sucesor tras haber renunciado a la reelección presidencial.

Publicado en La República el 24 de febrero de 2008


Niko Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
NIKO SCHVARZ