Niko Schvarz |
1 de junio de 2008
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América del Sur Hacia la unidad y la integración de los 12 países
UNASUR: un gran paso adelante
El inicio de los trabajos del XIV Encuentro del Foro de Sâo Paulo (FSP) en Montevideo coincidió con la realización el viernes 23 de mayo en Brasilia de la reunión de jefes de estado y de gobierno de los 12 países de América del Sur, que firmaron el Tratado Constitutivo de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). Es un hecho de extraordinaria importancia para el futuro de la unidad y la integración sudamericana.
Niko Schvarz*
El presidente boliviano Evo Morales caracterizó el acto diciendo que "somos los obreros, los albañiles de la construcción de la unidad de América del Sur". Bolivia desempeñó la presidencia temporal del organismo que, a partir de la reunión de Cuzco (en la que se promovió la iniciativa original), impulsó un extenso intercambio de reuniones y consultas en que se puso a punto el texto del nuevo tratado. Ahora el organismo comienza a andar, bajo la presidencia (rotativa, por orden alfabético) de Michelle Bachelet, de Chile, ya que el presidente colombiano Álvaro Uribe desistió de asumir esa responsabilidad. Marco Aurelio García, asesor de política internacional que acompañó al presidente brasileño Lula da Silva en Brasilia, informó de sus resultados al día siguiente (sábado 24) en el Encuentro del Foro de Sâo Paulo, del cual por otra parte es miembro fundador y activo participante a lo largo de su trayectoria. Trasmitió la opinión colectiva de los mandatarios de que se había dado un gran paso adelante en la integración y la unidad sudamericanas, y que el Tratado Constitutivo estaba abierto al ingreso de otros países americanos y caribeños. Vinculó la creación de Unasur a los temas en debate en el Encuentro. Retomando conceptos previamente expuestos por el diputado uruguayo Roberto Conde en el segundo plenario sobre "Los procesos de integración en marcha y la necesaria confluencia para lograr la integración continental", señaló que, efectivamente, sin integración no hay desarrollo (y recíprocamente). Hizo referencia al crecimiento de la economía con distribución de ingresos, esto último no como consecuencia sino como un factor del mismo, y siempre con la precaución de mantener los equilibrios macroeconómicos y de tomar la lucha contra la inflación en nuestras manos, y no dejárselo a la derecha. Otro aspecto fundamental: en América Latina estamos avanzando en la reducción de la vulnerabilidad externa y desarrollando negociaciones soberanas en el ámbito internacional. Y juntos seremos más soberanos, como dijo Lula. Destacó que América Latina posee las mayores reservas energéticas del mundo en sus diversas formas (gas, petróleo, nuclear, eólica, biocombustibles), y también las mayores reservas de agua potable. Destacó asimismo las amplias posibilidades que abre la integración, la necesidad de reducir las asimetrías notorias y de superar las contradicciones, de impulsar los procesos de complementariedad productiva (en materia energética, de infraestructura y otras). El Tratado Constitutivo de la Unasur fue suscrito por los gobiernos de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela. El objetivo del bloque, que adquiere personalidad jurídica en la forma de una organización institucional, es promover la integración política, económica, social, cultural, ambiental y de infraestructura con la finalidad de reducir las asimetrías socioeconómicas y fortalecer la democracia y la soberanía en los diferentes países. En el documento suscrito por once jefes de estado y de gobierno y el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa por Uruguay, se afirma que "la integración y la unión sudamericanas son necesarias para avanzar rumbo al desarrollo sustentable y al bienestar de nuestros pueblos, así como para contribuir a resolver los problemas que afectan a la región, como la pobreza, la exclusión y la desigualdad social persistentes". El presidente Lula destacó la importancia de la Unasur para el desarrollo y la reducción de las desigualdades regionales, sin dependencia de EEUU y de la Unión Europea, sostuvo que el Tratado facilitará las negociaciones con otros bloques y crea condiciones para la integración estructural entre nuestras naciones mediante la construcción de vías férreas, puentes y líneas de transmisión. Apuntó como objetivos de futuro la creación de un Banco Central único y de una moneda única, en un proceso, no en forma inmediata. El Consejo de jefes de estado y de gobierno es el órgano máximo de Unasur y le compete establecer las directrices políticas, los planes de acción, programas y proyectos de integración y decidir sus prioridades. Sus reuniones ordinarias serán anuales, con presidencia rotativa. La estructura administrativa se completa con un Consejo de ministros de Relaciones Exteriores y un Consejo de Delegados, y una secretaría con sede en Quito, para la cual fue propuesto el ex presidente ecuatoriano Rodrigo Borja, que renunció. Se prevé también la creación de un Parlamento Sudamericano, que deberá armonizarse con los organismos ya existentes y cuya sede estará en Cochabamba, Bolivia. Un estudio el periodista venezolano Eleazar Díaz Rangel destaca que "desde el Congreso Anfictiónico de Panamá de 1826 (promovido por Bolívar) no se había dado un paso hacia la integración y la unidad de los países latinoamericanos como éste que dieron el viernes 23 en Brasilia los jefes de gobierno de 12 países, al constituir la Unasur. En el tratado se echaron las bases para una unidad más integral, que promueva la concertación y coordinación política, acuerdos de libre comercio, integración energética y en comunicaciones; cooperación en tecnología, ciencias, educación y cultura; y acuerdos que incluyan la nacionalidad y un Parlamento sudamericanos". Como se sabe, otra decisión fundamental adoptada en esa instancia fue la creación de un Consejo de Defensa Sudamericana, integrado exclusivamente por los países de la región, lo cual responde a una iniciativa brasileña que fue explicitada por el ministro de Defensa Nelson Jobim ante todos los gobiernos, y que fue resuelta favorablemente en la reunión para concretarse en un plazo de 90 días. Al respecto dice el analista citado: "Nunca como ahora en la región hubo tantas coincidencias en gobiernos, con todos los matices existentes, reveladores de importantes cambios y de un futuro de más unidad y de independencia". Pero hubo una disidencia: la de Colombia. El presidente Uribe no sólo declinó aceptar la presidencia de Unasur sino que se opuso a la creación del Consejo de Defensa. Ello deriva, según el estudio, de sus nexos con el gobierno de Bush y la existencia de del Plan Colombia, reñidos con los objetivos de ambos organismos.
Dos opiniones
“Juntos somos más soberanos”. La UNASUR es la realización de un sueño, es necesario recordar qué era América Latina hasta hace pocos años y lo que es ahora”. Presidente LULA, al inaugurar la reunión.
“Queremos demostrar que América Latina es capaz de hablar con voz firme y fuerte, y de construir una integración eficaz”. Presidenta MICHELLE BACHELET, en la clausura.
Publicado en La República el 1 de junio de 2008
Niko
Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy
* Publicista uruguayo, miembro
de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente
Amplio.
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