Niko Schvarz Niko Schvarz
15 de enero de 2009

Puño
de
hierro
Niko Schvarz
Israel se propone borrar a Gaza de la faz de la tierra

Ehud Olmert amenazó con seguir utilizando el "puño de hierro" en la ofensiva militar en Gaza y que la guerra seguirá (a pesar de todos los llamados de cese al fuego, incluso reiterados por la ONU) hasta después que asuma Barack Obama, por lo menos. Su gobierno resolvio "una expansión de la ofensiva en Gaza". El ministro de defensa Ehud Barak declaró que su país está "totalmente en guerra con los palestinos". Mahmud Abbas acusó a Israel de querer "aniquilar al pueblo palestino" de la franja de Gaza. A esta altura es visible que Israel se propone borrar a Gaza de la faz de la tierra.

Al mismo tiempo, tal como lo mostramos ayer con la documentación pertinente, el gobierno de Tel Aviv no abandona sus planes de bombardear las instalaciones nucleares de Irán, aunque ello implique incendiar el Oriente Medio.

En las últimas horas hemos visto una vez más, y en grado máximo, la bestialidad desatada en la ocupación militar de la ciudad de Gaza, la Lídice de hoy, las imágenes de los edificios arrasados por los bombardeos, los tanques vomitando metralla, los hospitales desbordados, el dolor de las madres, la muerte por doquier. Según John Ging, director de operaciones de la Unrwa (agencia de la ONU para los refugiados palestinos), "el drama es que nadie se siente seguro en ninguna parte, no hay ningún refugio, la muerte puede golpear en cualquier parte en cualquier momento". Durante el martes 13 murieron 70 palestinos más en sesenta bombardeos en Gaza, incluso durante la noche, y otros en Rafah, en el sur, llevando el número de muertos palestinos por lo menos a 975 (entre ellos más de 277 niños) y a 4.400 heridos. En el mismo período, 10 soldados israelíes y 3 civiles perdieron la vida en los combates o por los cohetes y obuses de mortero disparados contra Israel (sin olvidar que la mitad de los soldados y un oficial murieron en Gaza por disparos de sus propias tropas).

Otros medios prefieren mostrar en sus primeras planas niños israelíes de Sderot coleccionando esquirlas de cohetes Qassam. En la CNN, José Levy hace la apología del operativo militar israelí. Allí no se escuchará jamás una palabra de crítica a la masacre en curso, y tampoco aparecerá ni por asomo un informante palestino. La emisión de CNN en inglés está dirigida por un conspicuo miembro del lobby israelí. El Tsahal, como se sabe, ha prohibido el ingreso de los periodistas al territorio ocupado. Censura total. Pero al mismo tiempo selecciona a algunos elegidos, para que difundan lo que ellos quieren. No por cierto las imágenes de horror y la destrucción, algunas de las cuales me hicieron recordar a Coventry bombardeado por los nazis. Estos son corresponsales "embarcados" (o "encamados"), como los que transportaban las tropas yankis en sus furgones al inicio de la invasión a Irak.

De esta manera quieren borrar las huellas de sus crímenes de lesa humanidad, en los que persisten en actitud abiertamente provocativa, desoyendo el llamado del Consejo de Seguridad de la ONU al cese al fuego votado por 14 de sus 15 miembros, con la única excepción de Estados Unidos. Ehud Olmert se anda vanagloriando de que él decidió ese voto de EEUU a pesar de que Condoleezza Rice quería votar a favor de la resolución aprobada y que ella había contribuido a redactar. En un acto realizado el lunes en la ciudad de Ashkelon, en el sur, el primer ministro contó que llamó a Bush, que estaba pronunciando un discurso en Filadelfia, lo hizo bajar de la tribuna y llevarlo a una habitación, donde él le habló y lo convenció de que EEUU no votara la resolución consensuada. Bush le ordenó a Condoleezza que se abstuviera. Olmert se regocijó de que la secretaria de Estado se sintiera "más bien humillada" (o avergonzada). Los detalles pueden leerse en The New York Times, Le Monde y cables de AP.

Por cierto ello no impide que EEUU provea a Israel de millones de toneladas de armamento de todo tipo; que Gaza sea un laboratorio de experimentación de nuevos tipos de armas en el cuerpo de los palestinos, además de utilizarse fósforo vivo, como lo hicieron los yankis en Faluya, Irak (ver nuestras notas de los días 12, 13 y 14 de enero).

Este operativo de guerra a ultranza se acompaña, como suele suceder, de intentos de fascistización de la vida interior. Nuestro amigo, el historiador uruguayo Gerardo Leibner, nos informa de la marcha contra la guerra de miles de personas el 3 de enero en Tel Aviv, pero también de "una contramanifestación de patrioteros que nos gritaron traidores y nos agredieron. Me ligué un piñazo con consiguiente fractura de caballete y hematoma bajo un ojo. Ya estoy bastante mejor. No hubo heridos graves". También nos habla de un diálogo entre ex combatientes y familiares de combatientes palestinos e israelíes, y del gesto de conciencia de reservistas que se niegan a servir en la guerra.

Publicado en La República el 15 de enero de 2009


Israel quiere bombardear Irán

La nota de tapa de The New York Times del domingo 11 de enero informa que desde el año pasado Israel está poniendo a punto los planes de bombardear las instalaciones nucleares de Irán en Natanz. Con ese fin solicitó a Estados Unidos las armas adecuadas para destruir el bunker subterráneo y la autorización para sobrevolar Irak. El informe está firmada por David E. Sanger, corresponsal jefe del periódico en Washington.

El copete dice: “El presidente Bush desvió una solicitud secreta formulada por Israel el año pasado de bombas especiales para destruir bunkers (specialized bunker-busting bombs) que requería para atacar el mayor complejo nuclear iraní y respondió que había autorizado nuevas acciones encubiertas para sabotear los esfuerzos que se sospecha estaría realizando Irán para fabricar armas nucleares”. Se menciona como fuentes a altos funcionarios estadounidenses y del extranjero, y se aclara que varios detalles de la cobertura han sido omitidos a pedido de los responsables de inteligencia para no perjudicar el operativo.

El autor supone que el primer ministro Ehud Olmert quiso empujar a la Casa Blanca a estas acciones antes de que Bush resigne su mandato. Se viene hablando del tema desde hace 15 meses, entre funcionarios de EEUU y de Israel (incluidos los servicios de inteligencia), de países europeos, expertos internacionales e inspectores nucleares. En el entorno de Bush causó alarma el pedido israelí de sobrevolar Irak para alcanzar el complejo nuclear iraní de Natanz, donde está localizada la planta de enriquecimiento de uranio. La Casa Blanca resolvió compartir con los servicios de inteligencia israelíes los esfuerzos que está realizando para un sabotaje sutil (subtle sabotage) a la infraestructura nuclear iraní. Se trata de un programa encubierto que está en manos de Bush y le trasmitirá a Barack Obama.

Al parecer, el secretario de Defensa Robert Gates (que desempeñará el mismo cargo con Obama) alegó que un ataque abierto a Irán sería probablemente inefectivo, conduciría a la expulsión de los inspectores internacionales y dejaría fuera de todo control a los programas nucleares iraníes, con la posibilidad adicional de que podría inflamar a todo el Oriente Medio, envolviendo a los 140 mil soldados norteamericanos en Irak. En cuanto al programa encubierto estadounidense, que arrancó a comienzos de 2008 (visto que las sanciones impuestas por EEUU y sus aliados no habían surtido efecto sobre el programa iraní de enriquecimiento de uranio), incluye operaciones para penetrar la cadena de suministros nucleares, socavar el sistema eléctrico, el sistema de computación y otras redes. Todo esto bajo estricto secreto. Críticos de estos métodos dijeron que esfuerzos similares efectuados en el pasado fueron detectados por los iraníes y no dieron resultados. Los inspectores internacionales estiman que Irán posee 3800 centrifugadoras en acción, mientras los servicios estadounidenses elevan la cifra de 4 a 5 mil, suficiente para producir un arma atómica con uranio cada ocho meses.

Se especula que Obama deberá optar, apenas asuma, entre seguir con las acciones encubiertas legadas por Bush o atenerse a la promesa formulada en su campaña de privilegiar los esfuerzos diplomáticos. Según el analista, cada uno tiene sus riesgos. Por un lado, podría pasarle lo mismo que a Kennedy en Bahía de Cochinos. Por otro, se le podría acusar de abrir la vía a la consolidación de la capacidad nuclear de Irán, a su vez susceptible de modificar los contornos del poder en el Oriente Medio.

El capítulo siguiente se titula: “Un conflicto de inteligencia”. Describe cómo el pedido de Israel chocó con el informe de la inteligencia norteamericana de fines de 2007 (Nacional Intelligence Estimate, NIE), según el cual Irán había suspendido efectivamente sus planes de fabricación del arma nuclear cuatro años antes. Allí se abre un ballet de operaciones de espionaje: acciones en Turquía, participación de ingenieros suizos y del programa nuclear pakistaní, entrevistas cruzadas (por ejemplo, entre el almirante Mike Mullen, presidente de la Joint Chiefs of Staff y el general Gabi Ashkenazi, ahora en los primeros planos de acción en Gaza). Se revela que EEUU le entregó a Israel, de su lista de pedidos, un radar super poderoso, llamado X-Band, capaz de detectar un misil iraní en vuelo. En junio pasado se registraron maniobras militares israelíes en el Mediterráneo, a la misma distancia de Natanz. Se insiste por parte de EEUU en medidas de presión financiera contra Irán: chantaje de la compañía petrolera francesa Total, corte de financiamiento de de los bancos europeos y de los créditos comerciales.

A esta altura, la conclusión surge sola: Israel no sólo quiere borrar a Gaza de la faz de la tierra, sino incendiar todo el Oriente Medio.

Publicado en La República el 14 de enero, 2009


Ensayan nuevas armas en Gaza

El domingo 11 los médicos noruegos Mads Gilbert y Erik Fosse declararon desde el hospital Al-Chifa de Gaza: “Hemos visto víctimas de lo que tenemos todas las razones para pensar que se trata de un nuevo tipo de armas experimentadas por los militares norteamericanos y conocidas bajo el acrónimo DIME (Dense Inert Metal Explosive)”. En los días previos, los canales árabes emitiendo desde Gaza mostraban adultos y niños cuyas piernas estaban reducidas a muñones quemados y sanguinolentos.

Se trata de bolitas de carbono que contienen una aleación de tungsteno, cobalto, níquel o hierro. Están dotadas de un enorme poder de explosión, pero que se disipa a los 10 metros. Explican los médicos: “A dos metros, el cuerpo es cortado en dos: a ocho metros, las piernas son cortadas y quemadas como por millares de pinchazos de agujas. Vimos muchos amputados. Se registraron casos semejantes en el sur del Líbano en 2006, y los hemos visto también en Gaza el mismo año, durante el operativo israelí ‘Lluvia de verano’. Experiencias científicas muestran que las partículas que permanecen en el cuerpo son cancerígenas”. Un médico palestino declaró por Al-Yazira el mismo domingo: “No presentan ningún rastro de metal en el cuerpo, pero hemorragias internas extrañas”. Según el primer equipo de médicos árabes autorizado a entrar al territorio, que llegó el viernes 9 por el sur al hospital de Khan Yunis, éste recibió decenas de casos similares.

Los médicos noruegos trabajan desde hace 20 años en la región con la ONG de su país Norwac. Llegaron al hospital de Al-Chifa, que ya conocían de antes, al cuarto día de la guerra. Se encontraron con una situación espantosa, médicos y personal agotados, moribundos por todas partes. El material que traían quedó bloqueado en el pasaje de Erez. Los vidrios del hospital volaron por la destrucción de la mezquita próxima, las bombas caían sin parar en la vecindad. “El coraje del personal es increíble, pueden dormir dos o tres horas por día. Cuando 50 heridos llegan de golpe a la urgencia, incluso el mejor hospital de Oslo se vería en dificultades”, declararon. En las últimas horas salieron del territorio con 15 heridos graves por la frontera con Egipto. Pero estuvieron detenidos largo tiempo en el puesto fronterizo de Rafah, que sólo se abre por razones sanitarias extremas, a pesar de que venían con una misión de la Cruz Roja y acudió a recibirlos el embajador de Noruega. Mientras tanto, caían bombas caían en la proximidad y provocaron daños incluso en el local. Su comentario final sobre lo que presenciaron en el hospital de Gaza fue el siguiente: “¿Será posible que esta guerra se convierta en el laboratorio de fabricantes de la muerte? ¿Cómo puede ser que en el siglo XXI se encierre a un millón y medio de personas y se haga lo que se quiera con ellos calificándolos de terroristas”?

Israel lanzó el domingo a sus reservistas en masa sobre Gaza, intensificando la agresión a pesar del llamado del Consejo de Seguridad y de la comunidad internacional por un cese al fuego inmediato. Esta tercera fase es sinónimo de escalada. Los reservistas no habían participado hasta ahora en la ofensiva aérea y terrestre. La decisión fue adoptada en la noche del domingo según Radio Israel por el primer ministro (todavía) Ehud Olmert, así como por la canciller Tzipi Livni y el ministro de Defensa Ehud Barak, candidatos ambos en las legislativas de febrero. Contó con el apoyo expreso del jefe del servicio de inteligencia Shin Beth, Yuval Diskin, y el comandante de la región sur, general Yoav Galant, responsable del operativo “Plomo Endurecido”. El resultado inmediato son los bombardeos concentrados tanto en los barrios periféricos de la ciudad de Gaza como en el entorno de Rafah, en el sur. Ayer el balance trágico alcanzaba 905 muertos palestinos, entre ellos 277 niños, 95 mujeres y 92 ancianos, en tanto el número de heridos se elevaba a 3950.

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU adoptó el lunes en Ginebra una resolución que “condena vigorosamente la operación israelí” en la franja de Gaza, que “se tradujo en violaciones masivas de los derechos humanos y la destrucción sistemática de las infraestructuras” del territorio. El Consejo solicita que se brinde “una protección internacional inmediata a la población palestina”, de conformidad con el derecho internacional, y resolvió igualmente enviar una misión investigadora al lugar. La resolución se adoptó por 33 votos a favor, uno en contra (Canadá) y 13 abstenciones de países europeos. Estos últimos alegaron que no se destacaba suficientemente el papel de los lanzamientos de cohetes por parte de Hamas, a pesar de que la resolución reclama simultáneamente “la suspensión inmediata del ataque militar israelí” y “el cese de los lanzamientos de cohetes contra los civiles israelíes”.

Publicado en La República el 13 de enero, 2009


Armas USA para la invasión a Gaza

La agencia de prensa británica Reuters (que está realizando una eficaz cobertura de la invasión a Gaza, a pesar de la prohibición de los militares israelíes al ingreso de la prensa en la franja) reveló que, según documentos del Military Sealift Command (MSC) de la marina estadounidense, un navío mercante que transporta 325 contenedores standard de 20 pies conteniendo municiones habrá de efectuar dos trayectos entre el puerto griego de Astakos y el puerto israelí de Ashdod entre mediados de enero y antes de fin de mes.

El Pentágono se apresuró a negar, el viernes 9, que ese aprovisionamiento de armas guardara relación con el conflicto en la franja de Gaza. Faltaba más. La extraña explicación oficial es que las municiones estaban destinadas a stocks de las fuerzas armadas de EEUU en Israel. Es lo que dijo el teniente coronel Patrick Ryder, que ofició de portavoz del Departamento de Estado, en estos términos: “La entrega de las municiones está destinada a stocks estadounidenses instalados en Israel según un acuerdo entre ambos países de 1990”; y para que no hubiera dudas agregó: “El aprovisionamiento estaba previsto de antemano, es una operación de rutina y no está destinado a sostener la situación actual en Gaza”.

En la documentación respectiva se hace mención a “material peligroso”, lo que podría estar referido según las fuentes a sustancias explosivas y a detonadores. ¿O a fósforo blanco?

Un operador marítimo, consultado bajo condiciones de anonimato, declaró: “Transportar unas 3000 toneladas de municiones en un solo viaje parece excesivo. Este tipo de pedido es muy poco frecuente, y no lo hemos visto en el mercado desde hace años”.

La MSC se encarga del transporte de blindados y de material militar para las fuerzas armadas norteamericanas utilizando en general su propia flota naval, pero a veces recurre a barcos mercantes por razones logísticas.

La solicitud de flete se efectuó el pasado 31 de diciembre, con una fecha de llegada del primer cargamento el 25 de enero a más tardar, y la segunda a fines del mes. Este pedido siguió a la contratación de un navío comercial alemán en diciembre, el cual transportó un cargamento aún mayor de materiales militares desde Estados Unidos a Israel antes del comienzo de las operaciones en la franja de Gaza (que como se recordará se produjo el 27 de diciembre). La nave, fletada por el MSC en diciembre con una duración de 42 días, transportó 989 contenedores standard de 20 pies entre Sunny Point, en Carolina del Norte, EEUU, y el puerto israelí de Ashdod. De acuerdo con los documentos, la nave tenía la capacidad de “transportar 5,8 millones de libras (o sea el equivalente de 2,6 millones de toneladas) en peso neto de explosivos”. Los operadores marítimos consultados estimaron que se trata de una cantidad enorme.

Otros operadores marítimos de Londres, especializados en los aprovisionamientos de armas para el ejército británico o para el estadounidense, precisaron que este tipo de entregas a Israel son muy poco frecuentes. Un experto en operaciones militares de Londres adelantó que, por razones de almanaque, estas entregas de armamentos podían ser “irregulares” y estar relacionadas con la ofensiva contra la franja de Gaza.

El diario Jerusalem Post, citando a responsables del ministerio de Defensa israelí, reportó la semana pasada que un primer cargamento de misiles llegó a un puerto de Israel sobre el Mediterráneo a comienzos de diciembre, y que dichas armas habían sido utilizadas para destruir los refugios subterráneos a partir de los cuales Hamas lanzaba rocketts sobre el sur de Israel.

Hasta aquí la información emanada de la agencia Reuters. No puede dejar de verse en ella la conmixtión absoluta entre EEUU e Israel desde el punto de vista militar, sobre la base de que la potencia imperial le proporciona a su socio mayor en Oriente Medio armamento sofisticado de última generación en cantidades industriales, al extremo de constituirlo en uno de los mayores ejércitos del mundo. Es sobre esta base que desencadenó la invasión a Gaza el 27 de diciembre con todas las armas: aviones y helicópteros, tanques y blindados, y bombardeos desde el mar, sin escatimar municiones. Por esta razón además Israel se niega a acatar el llamado al alto al fuego formulado por el Consejo de Seguridad de la ONU (votado por todos los países con la única excepción de EEUU, y no por casualidad) y por la comunidad internacional, como se expresa estos días en multitud de manifestaciones en todas partes del mundo, condenando la actitud agresiva tanto de Israel como de EEUU. Violando las leyes internacionales, tal cual se ha demostrado hasta la saciedad estos días, Israel está dispuesto a prolongar la guerra sin límites y a hacer valer en todos los terrenos su superioridad militar.

Publicado en La República el 12 de enero, 2009


Bombas a escuelas y ambulancias

Voy a contar lo que ví en una emisión de TV en la madrugada del viernes, retransmitido de un programa en vivo que la Reuters británica se las ingenió para filmar en Gaza a pesar de la prohibición de las tropas de ocupación israelíes. Comienzo por la imagen de un responsable del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) que con lágrimas en los ojos decía que habían decidido suspender los programas de ayuda humanitaria porque los israelíes no respetaban sus vehículos, habían matado a un chofer a bombazos (en Eretz, al norte) y antes a varios integrantes de su staff. Eso ocurrió a pesar de que todo el trayecto de las ambulancias había sido notificado con antelación a los mandos militares israelíes.

Un segundo testimonio correspondía a un testigo presencial del bombardeo del martes a la escuela administrada por la ONU, que dejó 43 muertos. Otras dos escuelas sufrieron la misma suerte. Las imágenes muestran que las escuelas están perfectamente señalizadas, pintadas en azul y blanco, colores de la organización, y ampliamente visibles por tierra y desde el aire.

Una tercera serie de testigos, también del CICR, describen como encontraron en casas destruidas a un grupo de niños desnutridos, muertos de hambre y sed, al lado de los cadáveres de sus madres, desde hacía varios días. Había cuerpos en descomposición, más de una decena, entre los escombros de las viviendas. En este caso actuaron también voluntarios de la Media Luna Roja. Otro acusaba a las tropas de hacer obstrucción y no permitirles el acceso a los heridos. Se mostraba a fuerzas israelíes en Rafah, en el sur, cerca de la frontera egipcia, bloqueando el paso de una ambulancia de la Cruz Roja, mientras funcionarios de inteligencia egipcios sacaban de escena a los empujones a un miembro de Hamas que protestaba a cara descubierta porque desde hacía 18 meses estaban bloqueados por tierra, aire y mar. Seguía una imagen estremecedora de cuerpos aplastados por tanques, que les habían pasado por arriba. Después veíamos a un padre llevando en brazos, envuelto en unos trapos blancos, el cadáver de su pequeño hijo.

A esa altura se difundía un comunicado de la oficina d la ONU para la coordinación humanitaria que, citando varios testimonios, afirmaba que “el 4 de enero soldados israelíes alojaron a 110 palestinos en una sola vivienda en Zeitun (en la periferia de la ciudad de Gaza) y les ordenaron permanecer en el interior. Veinticuatro horas más tarde lasa fuerzas israelíes bombardearon en forma reiterada dicha casa, matando a 30 personas”. El ejército prometió investigar lo que aparece como un asesinato a mansalva, con premeditación y alevosía. Trascendió que Israel será acusado de “crimen de guerra” por este atentado. Posteriormente vimos el patético testimonio al respecto de un niño de 13 años sobreviviente, con el rostro ensangrentado.

El jueves 8 el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) acusó formalmente al ejército israelí de impedirle el acceso a los heridos. “No respetaron las obligaciones estatuidas por el derecho internacional humanitario. El retraso en la autorización de acceso a los servicios de socorro es intolerable”, señaló la organización. “Encontramos cuatro niños al lado de su madre muerta en una casa. No podían sostenerse en pie, lo mismo sucedía con un hombre mayor, había en total doce cuerpos sobre unos colchones. En otra casa encontramos 15 sobrevivientes y tres muertos. Los soldados israelíes estaban en posición a 80 metros y nos ordenaron abandonar el lugar, lo que nos negamos a hacer”, señala el comunicado. El director de la Cruz Roja para Israel y los territorios ocupados, Pierre Wettach, agregó que “los israelíes tenían conocimiento de la situación y no socorrieron a los heridos”. El CICR enfatiza que debieron transcurrir cinco días a partir del pedido de acceso para poder salvar a esas víctimas. La tregua de tres horas diarias (que al tercer día no se cumplió, intensificando los israelíes sus bombardeos sobre 40 blancos) permitió por otra parte encontrar otros 35 cadáveres, lo que llevaba el balance provisorio hasta ese momento a unos 800 muertos. Un conductor de ambulancia citado por Reuters dice que evacuaron a 90 personas todavía con vida, entre ellos numerosos niños enclaustrados en una vivienda.

También la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) decidió suspender sus actividades hasta no obtener garantías de parte de las fuerzas armadas israelíes, lo cual agrava una situación humanitaria ya catastrófica en la franja. Chris Gunness, su titular, declaró que un millón de personas carecen de electricidad, 750 mil viven sin agua, los hospitales están sobrecargados y los médicos desbordados. Veintiuno de ellos fueron muertos y una treintena heridos mientras trataban de socorrer a las víctimas.

Publicado en La República el 11 de enero, 2009


La tercera fase de la invasión

El gabinete de seguridad israelí aprobó el miércoles 7 proseguir las operaciones terrestres en la franja de Gaza e iniciar una tercera fase que extenderá la ofensiva penetrando en las zonas más densamente pobladas. Los militares estimaron que en el estado actual, los objetivos de la operación “Plomo Endurecido” aún no han sido alcanzados a plenitud. El teniente coronel Amir, citado por el diario Haaretz, hizo esta declaración textual: “Nosotros somos muy violentos. No vacilamos en utilizar todos los medios para evitar las muertes en nuestras filas”.

Y sembrarlas en las filas contrarias, podría agregarse. Las informaciones de fuente israelí agregan que en la reunión de gabinete el primer ministro Ehud Olmert (que está de salida tras las elecciones del 10 de febrero) era el más “enragé” en proseguir las operaciones militares hasta terminar con Hamas. Se convocó a millares de reservistas bajo banderas y se fijó otra reunión del gabinete de seguridad para fin de semana. Mientras tanto, la masacre continúa.

En la reunión del martes del Consejo de Seguridad de la ONU ampliado a los países de la región, se logró apenas una tregua de tres horas diarias. Pero el miércoles, apenas terminó el plazo, la ciudad de Rafah, en el sur, sufrió una serie de bombardeos concentrados, que destruyeron un conjunto de casas, una mezquita y (según un comunicado del Tsahal) una quincena de túneles en dirección a Egipto. Una columna de tanques apoyada por helicópteros penetró en dirección a la ciudad de Khan Yunis, al tiempo que se intensificaron los bombardeos en el norte de la ciudad de Gaza. Así es como se cumple la tregua. Por añadidura, The Times de Londres denunció que Israel utiliza bomba de fósforo blanco, basándose en fotos de prensa que muestran stocks de municiones del ejército israelí tomadas la semana pasada en la frontera con Gaza. Sobre esos obuses aparece la mención M825A1, que designa las municiones con fósforo blanco de fabricación norteamericana. El rotativo afirma que tiene pruebas de que civiles palestinos han sido heridos por esas municiones, que provocan graves heridas. En Faluya, en Irak, los yankis hicieron lo mismo.

Ayer jueves dos representantes del gobierno israelí concurrieron a El Cairo, entre ellos Amos Gilad, consejero político del ministro de la Defensa Ehud Barak (otro de los concurrentes a las elecciones del 10 de febrero por el laborismo, que aspira a aumentar sus posibilidades con la guerra sin cuartel). Se trataba de poner en marcha el plan franco-egipcio que apunta a un cese al fuego duradero y al establecimiento de un corredor que facilite la ayuda humanitaria. Ello es más necesario que nunca cuando organismos de la ONU, como la UNRWA, anuncian que “la crisis humanitaria es total en Gaza”. Pero para el gobierno de Israel, ésta es una simple maniobra diversionista. Corresponsales de Le Monde dicen que “Israel se muestra sumamente reticente al levantamiento del bloqueo” y que desea mantener “absolutamente impermeable” la frontera con Egipto. Y en Erez, en el norte, también. Ayer mismo, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) acusó a Israel de no respetar el derecho humanitario internacional al impedir la circulación de ambulancias en la franja de Gaza.

A todo esto, se han publicado cifras impactantes sobre las muertes provocadas a los 12 días de la invasión a Gaza. Las tenemos a la vista, bajo el título de: La brutalidad de las cifras. En la mañana del jueves 8 se había alcanzado según fuentes palestinas los 700 muertos. La oficina de Naciones Unidas para asuntos humanitarios elevaba la cifra en la víspera de ese día a 683 muertos, de los cuales 43 en la escuela de la ONU bombardeada el martes 6. Según una organización israelí de defensa de los Derechos Humanos, llamada B’tselem, esa cifra de muertos en 12 días equivale ya al total de los muertos provocados durante los tres primeros años de la primera Intifada en todos los territorios palestinos, comprendida Jerusalén Este, desde 1987 a 1990. En vísperas de la invasión a Gaza, los muertos palestinos a manos del ejército israelí desde el comienzo de la segunda Intifada se elevaban a 3990 en Gaza y 1791 en Cisjordania.

El conocido militante pacifista israelí Michel Warschawsky (que conocimos en reuniones del Foro Social Mundial) estima que el sostén masivo de la opinión pública de su país al operativo militar comienza a erosionarse desde que aparecen las primeras bajas en el ejército (ocho a esta altura) y que es presumible un cambio gradual hacia un cese al fuego.

El periodismo internacional de todas las tendencias ha expresado su indignación porque no se le permite realizar su trabajo en la zona de conflicto y ha sido rechazado con brutalidad por los mandos militares. Lo dijimos y lo repetimos: no quieren que se documenten sus crímenes.

Publicado en La República el 9 de enero, 2009


Mozart asesinado

Saint-Exupéry, el autor de “El Principito”, describe en el capítulo inicial de otro libro (“Vuelo nocturno”, creo) una escena que me quedó prendida en el recuerdo, junto con la reflexión final que la ennoblece. Aborda un ferrocarril, en la noche, en el que viajaban familias de mineros polacos que iban a trabajar al norte de Francia. Entre dos luces, ve a un niño durmiendo en el piso del vagón. Se siente impactado por la delicadeza del niño y piensa en qué destino lo espera, y cuál podría ser éste en otras condiciones. “Lo que lloro en este niño –escribe- es el Mozart asesinado.

Yo pienso a mi vez: ¿cuántos Mozart asesinados hay entre los niños palestinos que segó la aviación israelí el martes en la escuela gestionada por la ONU en Jabaliya, en el norte, a los que se sumaron los muertos en otra escuela en Khan Yunis, en el sur, y una tercera en un campo de refugiados en la propia ciudad de Gaza? Sólo en la primera se mencionan 40 muertos, muchos de ellos niños. A esa altura se contabilizaban 159 niños muertos entre los 660 muertos palestinos y alrededor de tres mil heridos. La cuota de sangre se eleva sin cesar, porque mientras en el Consejo de Seguridad se discute por largas horas, la matanza no se detiene. Apenas se logró una tregua de tres horas por día, porque EEUU e Israel rechazaron las propuestas de cese al fuego.

Basta la imagen de ese niño decapitado en Jabaliya para desvirtuar todas las alegaciones de los gobernantes israelíes y de su embajadora ante la ONU, Gabriela Shalev. Ésta declaró que ellos toman todas las medidas para evitar bajas civiles y efectúan tiros de precisión, pero no será tanta cuando han matado a sus propios militares. Dijo que arrojan panfletos para anunciar los bombardeos, pero los que se refugiaron en la escuela habían sido advertidos por ese medio precisamente, lo que resultó una trampa mortal.

La embajadora Shalev batió todos los récords cuando afirmó que había cesado la ayuda humanitaria porque las bodegas estaban repletas, cuando la verdad es que dos tercios de la franja están sin electricidad, sin combustibles, sin medicinas, el Programa Alimentario Mundial denunció que faltan los alimentos básicos y la situación es “espantosa”. Las morgues desbordan de cadáveres. Lo mismo dicen los habitantes de la franja cuyo testimonio se recoge por diversos medios. Ello deriva del cerco que Israel ha establecido desde hace 18 meses por aire, mar y tierra. A eso le llama Israel haberse retirado de dicho territorio. Ahora, ante la presión internacional, se han comprometido a establecer por breve lapso un corredor humanitario.

Un canal uruguayo envió un periodista y un camarógrafo al lugar de los hechos. No los dejaron ingresar a la franja. El director de la oficina de prensa del gobierno israelí fue conminado a explicar esta decisión. En mi vida oí un galimatías semejante, cuando estaba en juego nada menos que la libertad de prensa en una instancia que conmueve al mundo. Dijo que los periodistas no podían estar cerca de las tropas, y que esperara (sentado) que le llegaran las noticias (¿proporcionadas por quién?). El corresponsal acotó que en toda guerra la primera víctima es la verdad. La explicación bien sencilla es que los agresores no quieren que se documenten sus crímenes, y que en lo posible se mantengan ocultos. Por eso imponen la censura total, como aquí en la época de la dictadura. Pero es un vano empeño, porque la verdad se va abriendo paso y el mundo sabe que estamos ante una masacre y medidas de retaliación como aplicaban los nazis. Por más que pretendan negarlo, el paralelo brota de la realidad misma. Amnistía Internacional dice que Israel violó todas las disposiciones de la Convención de Ginebra y la Asociación Americana de Juristas (AAJ, una ONG con estatuto consultivo en el Consejo Económico y Social de la ONU declaró que “la brutal agresión de Israel es la culminación de una política de terrorismo de Estado que contiene numerosos elementos de los crímenes del genocidio y del apartheid”.

En la prolongada sesión del Consejo de Seguridad, ampliada a los países de la región, Mahmud Abbas reclamó “el fin inmediato y completo de la agresión israelí” en la franja de Gaza y el levantamiento del “cerco sofocante” sobre el territorio. Hubo varios pronunciamientos en la misma dirección, y una gestión paralela franco-egipcia (Sarkozy y Mubarak). En el debate, tanto la citada Shalev como la secretaria de Estado Condoleezza Rice se opusieron al cese al fuego. Al final todos los miembros del Consejo de Seguridad hicieron un llamado a detener en forma inmediata todas las acciones de violencia, con la única excepción de EEUU. Funcionó la misma dupla que se pronunció frente a todas las agresiones de Israel y al bloqueo estadounidense a Cuba, en contra de la opinión de la comunidad internacional.

Publicado en La República el 8 de enero, 2009


Ayer Guernica y Lídice, hoy Gaza

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) advierte que en Gaza impera “una crisis humanitaria total”. El jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos, John Ging, declara que en la franja se vive “una tragedia horrible que empeora a cada instante, se ha llegado a un grado en que la inhumanidad es visible y chocante en lo que respecta a muertos y heridos, en su brutalidad y amplitud”. Lo que aconteció antes en Guernica y en Lídice ocurre hoy en Gaza.

Las escenas en los hospitales y centros de asistencia son dantescas, se impide la llegada de ayuda humanitaria, la frontera con Egipto está cerrada, se carece de electricidad, alimentos y combustibles, muchos heridos mueren por no poder ser atendidos a tiempo. El programa alimentario mundial (PAM) denunció el 2 de enero que “la situación alimentaria es espantosa” que falta el pan y “numerosos alimentos básicos no están disponibles”.

Esta situación terrible se agravó tras la invasión terrestre iniciada el sábado pasado tras siete días de bombardeos incesantes. Ahora han cortado en dos la franja de Gaza, irrumpieron a sangre y fuego en la ciudad de Gaza, de medio millón de habitantes, lo mismo que en las zonas urbanas de Jabaliya y Beit Lahya en el norte, en la gran ciudad del sur, Khan Yunis, en el campo de refugiados de Bureij y en Deir el-Balah, también en el sur, en todos los casos sembrando la muerte y la destrucción, a mansalva. Cinco palestinos murieron en ataques israelíes a dos escuelas instaladas por la ONU en la ciudad de Gaza y al sur de la franja. Estos ataques con tanques y blindados fueron respaldados por raids de aviones y helicópteros, que destruyeron edificios dejando numerosos muertos entre los escombros. En este diluvio de fuego mataron a cuatro militares israelíes, entre ellos un oficial, por error, dejando además 24 soldados heridos. Es el “fuego amigo”, como el de los yankis en Irak. El ministro de Defensa Ehud Barak declaró que “el ejército cortó en dos la franja y ha cercado la ciudad de Gaza” y el general Gaby Ashakenazi, jefe del estado mayor, agregó que “nuestros soldados actúan perfectamente, según los planes”. Barak está haciendo con la guerra su campaña electoral para el mes próximo como candidato laborista, a disputar el cargo de primer ministro con la canciller Tzipi Livni de Kadima y Benyamin Netanyahu del Likud. Esto también está en juego en medio de la matanza.

-Ahora es evidente que el objetivo es la destrucción total, la muerte a raudales (hasta ayer más de 575 palestinos muertos, entre ellos 159 niños y un alto porcentaje de civiles) y no dejar en pie ninguna de las estructuras en ese estrecho territorio de 362 kilómetro cuadrados donde se hacina un millón y medio de habitantes. El presidente Shimon Peres dice que no quieren reocupar Gaza, pero la han transformado en una gigantesca cárcel, ya que Israel controla todas las entradas y salidas por aire, mar y tierra. (Entre paréntesis, también han bombardeado desde el Mediterráneo). La propia Tzipi Livni confesó que el objetivo de Israel es “cambiar totalmente la ecuación en la región”. El representante de EEUU (único país que apoya a Israel) ante la ONU, el ultraderechista John Bolton, expuso un plan para la región que consistiría en colocar Gaza bajo el control de Egipto y Cisjordania bajo soberanía de Jordania, lo que equivaldría a la desaparición del Estado palestino.

Las gestiones diplomáticas para lograr en lo inmediato un alto al fuego y retornar al terreno de las negociaciones de paz han sido muy numerosas en esta etapa, a tono con la gravedad extrema de la situación (y proseguían ayer mismo, particularmente en el entorno de la ONU), pero están destinadas a encallar por la oposición frontal de Israel (Le Monde dice que “Israel bloquea las mediaciones porque quiere dar tiempo al ejército para completar su obra”) y por el poder de veto de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad. (Es otra prueba de que este mecanismo anacrónico y antidemocrático debe ser sustituido). Se han estado moviendo Nicolas Sarkozy y su canciller Bernard Kouchner por toda la región (incluidas Siria y Jordania), también Javier Solana y la “troika” que integran la R.Checa, Suecia y Francia, Mahmud Abbas llegó a Nueva York reclamando detener la masacre, pero ha sido en vano. Ya una propuesta anterior de Libia fue vetada por EEUU, y es presumible que esta actitud se reitere.

Pero, eso sí: no se le puede negar coherencia a George W.Bush. Porque en el mismo momento ha resuelto condecorar a Álvaro Uribe con la orden de la Libertad, por su defensa de los derechos humanos. Es el mismo que se niega al intercambio humanitario reclamado por toda Colombia, que invadió y sembró la muerte en Ecuador y que hoy rechaza una propuesta de las Farc para liberar a quienes están en sus manos.

Publicado en La República el 3 de enero, 2009


Invasión y muertos civiles

Después de 7 días consecutivos de bombardeos israelíes desde el aire y desde el mar que causaron 420 muertos y 1280 heridos (cifra que aumenta cada hora), la amenaza de una invasión terrestre a Gaza se acrecienta. El presidente de la Comisión de Defensa de la Kneseth, Tzahi Hanegbi, declaró que “nos acercamos a la hora de la decisión”, en el sentido de que la ofensiva sería inminente y los preparativos están avanzados. Más de 200 pobladores extranjeros de la franja fueron autorizados a abandonar el territorio por la terminal de Erez y unas 400 personas con doble nacionalidad serían igualmente autorizadas a dejar Gaza en el curso del día.

Los palestinos de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este organizaban ayer manifestaciones de la “jornada de la ira” para protestar contra la masacre, llamando a congregarse en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, y a proximidad de todas las mezquitas en Cisjordania. El ejército israelí anunció el cerco total de Cisjordania por 24 horas, que se suma al que mantiene sobre la franja de Gaza desde hace 18 meses, controlando todos sus accesos por todas las vías e impidiendo el ingreso de alimentos, combustibles y medicinas. La franja se convirtió en una enorme prisión que alberga a millón y medio de seres en su estrecho territorio. La policía israelí movilizó millares de efectivos y limitó el acceso a la Explanada de las Mezquitas a los hombres mayores de 50 años provenientes de Jerusalén este y de las ciudades árabes de Israel, impidiendo el acceso a quienes proceden de Cisjordania.

El inicio de los bombardeos coincide con la implantación de un clima de histeria en Israel. Un amigo historiador uruguayo-israelí nos escribe el 1º de año que “150 personas (del movimiento Paz Ahora) con carteles en una esquina céntrica de Tel Aviv pidiendo un alto al fuego y mencionando a los niños palestinos muertos en los bombardeos fueron corridas ayer a huevazos e insultos por indignados transeúntes”.

Todos los voceros del gobierno israelí dicen en todas partes por todos los medios posibles que ellos están empeñados a fondo en evitar las muertes de pobladores civiles, pero ello se ha revelado como una gigantesca mentira, que no por repetida innumerables veces pasa a ser verdad. Véase el siguiente cable de última hora: “Tres niños de 7 a 10 años fueron muertos el viernes en un raid aéreo israelí cerca de su casa en Al-Qarara, a proximidad de Khan Yunis, al sur de la franja de Gaza”. El día anterior mataron a un alto dirigente de Hamas, Nizar Rayan, y en el atentado murieron también sus cuatro esposas y 11 de sus hijos. La agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Unrwa por su sigla en inglés) estimó según su portavoz Christopher Gunness que “por lo menos el 25% de los muertos (que eran 398 en la mañana del jueves 1º de enero) son civiles, y es posible que el balance sea claramente más elevado”. Un informe de Human Rights Watch del 31 de diciembre señala que “Israel no debe atacar individuos e instituciones de Gaza por la simple razón de que integren una institución política liderada por Hamas, incluidos los policías”. El comentario adjunto señala que, en estas condiciones, una gran mayoría de los muertos palestinos en Gaza son civiles.

Y esto es así –lo reiteramos –a pesar de lo que digan sus gobernantes, incluida la señora canciller y aspirante a primer ministro Tzipi Livni, y los pilotos bombardeadores, los cuales alegan que ellos tratan de avisar a la población previamente a sus incursiones, arrojando volantes. ¿Saben ustedes qué contienen esas hojas sueltas que preceden a las bombas? Un llamado a los pobladores para que denuncien a los líderes de Hamas y dónde se resguardan. Huelgan los comentarios.

Los múltiples pronunciamientos reclamando el cese de la masacre o una tregua han sido rechazados de plano por el gobierno de Israel. El Consejo de Seguridad nada resolvió, porque en su seno EEUU esgrime el poder de veto, y según se señala “Olmert y Bush están en la misma longitud de onda”. Libia depositó el miércoles en el Consejo de Seguridad un proyecto de resolución llamando a un cese al fuego inmediato con pleno respeto por parte de Israel y Hamas. Sarkozy emprenderá una jira por Egipto, Cisjordania e Israel, luego Siria y El Líbano. La canciller israelí le replica en París que su gobierno decidirá el momento del cese del operativo “Plomo Endurecido”, mientras acelera los preparativos de la invasión terrestre. Y la matanza continúa, sin tregua.

En su trasfondo, hay otras dos motivaciones. Tzipi Livni, que ganó la candidatura de Kadimah, aspira a derrotar a Bibi Netanhayu, del Likud, en las elecciones del 10 de febrero (que a la vez sellarán la partida sin gloria de Ehud Olmert); y la venganza por la desastrosa aventura bélica en El Líbano contra Hezbollah, dos años atrás.

Publicado en La República el 7 de enero, 2009


La blitzkrieg de Israel

El sexto día consecutivo de la agresión israelí a la franja de Gaza –una verdadera blitzkrieg- arroja un balance trágico de al menos 400 muertos y unos 2000 heridos de una población indefensa, el mundo arde de indignación ante este crimen de lesa humanidad, se multiplican los llamados a detener la masacre, pero el gobierno de Israel rechazó el miércoles los reclamos de tregua de la UE y del “cuarteto” y expresó a través del primer ministro, la canciller y el ministro de Defensa que éste es apenas el primer paso de su ofensiva. Colocan al orden del día la invasión terrestre con 7000 hombres en el linde de la franja y declaran que su objetivo es derribar al gobierno de Hamas.

Es una afrenta a la conciencia de la humanidad. Israel desprecia su pronunciamiento, como siempre, y cuenta con el único respaldo (como siempre) de unas declaraciones de Bush y de Condoleezza Rice. La ofensiva, mediante aviones, helicópteros y desde buques de la armada ha sido comparado con un remake de “Golpe y Espanto”, el operativo USA de bombardeo sistemático de Bagdad al inicio de la 2ª Guerra del Golfo en 2003. Un civil palestino citado por Le Monde opina: “No hay un centímetro cuadrado en el cual se pueda estar seguro. Es peor que los bombardeos de Beirut en el verano 2006 y de Bagdad en 2003, pues nuestro territorio en comparación es minúsculo” (y con una enorme densidad de población).

El gobierno israelí se afana por demostrar que su respuesta es proporcionada a los lanzamientos de rocketts desde la franja. Ya el presidente Sarkozy se encargó de señalar que esto es totalmente descabellado. También aquí valen las comparaciones. Los nazis, cuando replicaron a acciones de los partiggiani en Roma, decretaron por orden directa de Hitler la muerte de 10 resistentes por cada nazi ajusticiado. En el caso de Israel, la proporción es de 100 a 1: a esta altura llegan a 400 los muertos palestinos (y angustia pensar que el número de víctimas inocentes sigue en constante ascenso) y los muertos israelíes (todos lacerantes, porque cada uno es un ser humano) alcanzan a 4 en todo este período.

Cuando los dirigentes israelíes alegan que tratan de evitar la muerte de civiles, desbordan los límites del cinismo. Lo mismo decían los yankis de sus bombas inteligentes. Fueron ultimados niños a la salida de una escuela, una oficina de atención a los presos, la Universidad islámica, mezquitas, el domicilio del primer ministro Ismail Haniyeh, varios ministerios, una villa que durante los acuerdos de Oslo alojaba a visitantes distinguidos de la autoridad palestina. Véase esta descripción de un testigo: “Sentí como un terremoto, una deflagración monstruosa. El mirador de un complejo voló por el aire y golpeó 30 metros más lejos contra la fachada de un inmueble. Los gritos de pánico de decenas de niños que salían de la escuela se mezclaban con los lamentos de los padres y los gemidos de los heridos tirados en el suelo. Luego, fueron cuatro bombas en 30 segundos sobre la sede de una asociación de defensa de los presos. Los 13 pisos se derrumbaron como un castillo de naipes”. Y este otro: “El sábado, tres niños que jugaban frente a mi casa fueron muertos por un misil. Ese día, 8 estudiantes de un centro de formación de Naciones Unidas también fueron muertos”. Agrega que la mayoría de las víctimas de la operación “Plomo Endurecido” son civiles. Decenas de policías fueron masacrados durante la ceremonia de entrega de sus diplomas.

Esto se agrega al bloqueo impuesto a Gaza desde hace 18 meses (como el de los yankis contra Cuba), lo que provoca sufrimientos inauditos a la población y toda clase de carencias, puestas en evidencia estos días en los hospitales y centros de asistencia. Con este agregado: el sábado mismo Israel dejó pasar algunos camiones con alimentos y combustibles, lo que podría suponer cierta distensión, y horas después lanzaron el ataque concentrado, con premeditación y alevosía. Una barcaza israelí chocó una nave que transportaba ayuda humanitaria. Ahora prohíben a los periodistas ingresar a la zona, para impedir que queden documentados sus crímenes, lo que motivó la protesta de la Asociación de la Prensa Extranjera y un recurso presentado ante la Corte Suprema israelí.

La vesanía va a continuar. El primer ministro Ehud Olmert declaró con desparpajo que los sucesivos raids aéreos combinados con operaciones marítimas no constituían sino “la primera fase, entre varias” de un plan previamente establecido. Le hicieron coro el ministro del Interior, Meir Sheetrit, y el de Infraestructura, Benyamin Ben Eliezer. El viceprimer ministro Jaim Ramon fue hasta el final: “El objetivo de la operación –dijo- es hacer caer el régimen”, mientras el ministro adjunto de Defensa, Matan Vilnai, anunció que “el ejército está pronto para largas semanas de acción”.

Publicado en La República el 2 de enero, 2009


Holocausto en Gaza

Las imágenes de los muertos y heridos y de los edificios arrasados son estremecedoras. Israel lanzó el sábado sobre la franja de Gaza el ataque más mortífero contra los palestinos desde hace cuarenta años. Más de 60 aviones y helicópteros bombardearon medio millar de objetivos (cuartel general de policía, campos de entrenamiento) pero también edificios civiles en zonas densamente pobladas. Una verdadera masacre, que en un balance primario deja 271 muertos y 620 heridos. Ayer proseguían los ataques, el ejército israelí movilizó más de 6 mil reservistas y amenaza con una ofensiva terrestre.

“La operación, denominada ‘plomo endurecido’, es de una violencia nunca vista contra objetivos palestinos”, señala Le Monde. Un portavoz del ejército israelí, el Tsahal, declaró: “Es sólo el principio de un operativo lanzado tras una decisión del gabinete. El Tsahal dispone de una batería de medios a los que recurrirá si es necesario”, dejando la puerta abierta a un ataque terrestre. Ayer comenzó la concentración de tropas en el borde de la franja de Gaza. Mientras tanto seguían los ataques en la ciudad de Gaza, en el campo de Jabaliya, en el norte, en Khan Yunis y Rafah, en el sur.

Las escenas dantescas vividas el sábado y consignadas en los cables de LA REPÚBLICA señalan que “heridos y cuerpos hechos trizas llegaban en medio de total confusión al hospital Al Chifa de Gaza, la morgue está saturada, cuerpos no identificados se amontonan en el suelo en el servicio de urgencia y en los corredores, los médicos y enfermeros están desbordados, miembros despedazados caen al suelo, el piso está manchado de sangre”. Consignan también que “un edificio de diez pisos donde funciona una asociación de apoyo a los prisioneros quedó totalmente destruido”. Otro tanto aconteció con el edificio que alberga al Consejo de Ministros de Hamas en Gaza.

Esta masacre se produce una semana después de la expiración, el 19 de setiembre, de la tregua de seis meses dispuesta por ambas partes con la mediación del presidente egipcio Hosni Mubarak. En ese lapso, más de 200 rockets y obuses de mortero disparados desde Gaza se abatieron sobre Sderot y Ashkelon, en el sur israelí, sin víctimas fatales. El mismo sábado se registró un civil israelí muerto y cuatro heridos en Netivot, en el linde del desierto del Néguev.

La canciller Tzipi Livni salió a la pantalla a defender a ultranza este operativo a sangre y fuego. Dijo que el gobierno estaba dispuesta a utilizar cualquier medio para defender a la población israelí. Es su carta de presentación hacia las elecciones próximas para suceder al corrupto primer ministro Ehud Olmert. Éste, ya desahuciado (y quién sabe si se salvará de ir a la cárcel) declaró que los objetivos de la operación fueron diseñados de manera a evitar víctimas civiles y que se tratará de impedir “una crisis humanitaria” en la franja de Gaza, lo que está brutalmente contradicho por los bombardeos a objetivos civiles.

El holocausto en Gaza ha conmovido al mundo, y no sólo al mundo árabe. El presidente palestino Mahmud Abbas calificó la ofensiva israelí como “una agresión cobarde” y denunció “las masacres en la franja de Gaza”. Los comercios cerraron sus puertas en señal de duelo en Cisjordania, en Jerusalem este y en todas las ciudades árabes de Israel. Al Aqsa, señal televisiva de Hamas, difunde imágenes de cuerpos destrozados y ensangrentados que yacen por el suelo con la inscripción “El holocausto continúa”. Por otra parte, tuvieron lugar manifestaciones en varios países árabes y musulmanes. En Estambul, Rabat, Damasco e Islamabad, millares de manifestantes denunciaron la masacre perpetrada por Israel. En algunos casos se acusó al presidente Mubarak, que el jueves recibió la visita (¿anunciatoria?) de Tzipi Livni, de haber dejado las manos libres al Tsahal.

En el plano diplomático, la condena a la operación israelí ha sido unánime. En la ONU, una declaración de los 15 miembros del Consejo de Seguridad llama a la “detención inmediata” de toda violencia y de toda actividad militar. No menciona por su nombre ni a Israel ni a Hamas. El secretario general Ban Ki-moon solicitó “la detención inmediata de todas las formas de violencia”. La Unión Europea, EEUU, la ONU y Rusia, integrantes del “cuarteto”, reclamaron el cese de los bombardeos al tiempo que exhortaron a Hamas a detener los lanzamientos. Condoleezza Rice declaró que para Washington, Hamas era responsable de la violación del cese al fuego. El conjunto de los países árabes y la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), que agrupa 57 países con 1,3 mil millones de musulmanes, condenó los “crímenes de guerra” israelíes.

La práctica habitual de Israel es no tomar en cuenta en lo más mínimo estas condenas de la comunidad internacional. Y lo grave es que la agresión puede continuar.

Publicado en La República el 29 de diciembre de 2008


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Niko Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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