Niko Schvarz Niko Schvarz
6 de septiembre de 2009

Colombia Uribe
quedó aislado
en Bariloche
Niko Schvarz
Álvaro Uribe postula
a un tercer mandato

La Cumbre de UNASUR el viernes 28 en Bariloche sigue teniendo amplias repercusiones en el continente y en el mundo, y de ella se derivan las siguientes conclusiones: que Uribe quedó totalmente aislado en su defensa de las bases militares yankis en Colombia; que éstas constituyen una amenaza flagrante a la paz, cuando América del Sur debe consagrarse como una zona de paz, tal cual lo establece el punto primero de la declaración final; y que se consolida la UNASUR como instrumento eficaz para la lucha de nuestros pueblos, como ya lo demostró en el caso de la masacre de Pando en Bolivia y del golpe en Honduras.

A la vez, el debate político intenso, prolongado y a la vista de todos culminó con la adopción de medidas concretas: una reunión de los cancilleres y ministros de Defensa de UNASUR en la primera quincena de setiembre para examinar las amenazas a la paz en la región (punto 4) e instruir al Consejo Sudamericano de Defensa a examinar un documento del Pentágono (Estrategia suramericana. Libro Blanco, Comando de Movilidad Aérea, AMC) y realice una verificación de la situación en las fronteras (punto 5). Este documento fue aportado por el presidente Chávez y se convirtió en un elemento fundamental de la discusión. Aunque Uribe alegó que no es un documento oficial, está en la web del Pentágono. Y allí se destaca en particular el papel de la gran base de Palanquero, de donde se llega prácticamente a toda América y se proyecta también al continente africano.

El presidente colombiano sufrió en la reunión una sonada derrota política. Incluso Alan García “prefirió guardar distancia de la indignidad del mandatario colombiano”, como se ha escrito. Evo Morales, en un alegato contra la presencia de bases militares extranjeras en el continente, lo acusó de “pretender justificar lo injustificable” (el mismo Evo que fue nombrado al día siguiente “héroe mundial” por su defensa de la madre Tierra). Desde todos los ángulos se le demostró a Uribe, sin que pudiera controvertirlo, que las bases militares son absolutamente inútiles para el proclamado objetivo de combate al narcotráfico. Lo probó Rafael Correa con el ejemplo de la base de Manta en su país, de donde las tropas yankis están siendo desalojadas. La presidenta anfitriona Cristina Fernández dijo que los aviones AMARC no sirven a esos fines, Lula recordó que las bases en Colombia existen desde hace más de medio siglo sin ningún resultado, al contrario. También se señaló que Estados Unidos no hace nada en relación al consumo de la droga en su país, que es la fuente nutricia de ese gigantesco negociado.

También quedó reducido a polvo el argumento de Uribe en el sentido de que Colombia tendría el control de las bases y de las actividades de los militares extranjeros (estadounidenses y “contratados”) en su territorio. Correa ridiculizó esa pretensión, dijo que no había control posible de las actividades de aviones altamente sofisticados en vuelo. Y le agregó la impunidad de que gozarán esos militares extranjeros. Puso un ejemplo gráfico: Un oficial colombiano le da una orden a un militar norteamericano, éste le pega diez tiros y lo juzgan, no en Colombia, sino en Estados Unidos.

El documento del Comando de Movilidad Aérea aportado por Chávez detalla la expansión que considera necesaria en el mundo para “garantizar la seguridad nacional” de EEUU. El presidente venezolano dijo que éste prevé expandir el radio de acción del Comando Sur en la región para tomar el control de los recursos naturales y energéticos que abundan en Suramérica, y leyó un fragmento del texto, que calificó como “una verdadera perla” y que dice: “Recientemente, el Comando Sur ha tomado interés en localizar una localidad en América del Sur que pudiera utilizarse tanto para operaciones antidrogas como de movilidad, y para ello se ha identificado la localidad de Palanquero como una localidad segura para esta cooperación”. Adviértase que se hace referencia no sólo a operativos antidrogas, sino a “movilidad” en sentido amplio. “Ellos están hablando de guerra”, resumió Chávez.

Carlos Lozano, director del semanario “Voz” y fino analista, denuncia las tergiversaciones y falacias de la “gran prensa” colombiana en sus crónicas desde Bariloche y señala: “Uribe Vélez quedó aislado, solo en su prédica progringa para justificar la instalación de las bases militares estadounidenses en territorio colombiano, que amenazan la seguridad del continente. El Libro Blanco es revelador de la intención expansionista y hegemónica del imperialismo yanqui en el mundo, incluyendo el continente. La base de Palanquero será utilizada en esos propósitos. Quedó al desnudo lo que persiguen los gringos y la docilidad de Uribe ante el imperio. Quedó aislado en el continente y el gran perdedor fue el imperio y su política”.

Publicado en La República el 31 de agosto de 2009


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Niko Schvarz
Analista internacional de La República
nikomar@adinet.com.uy

* Publicista uruguayo, miembro de la Comisión de Asuntos y Relaciones Internacionales del Frente Amplio.

 
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