Perfiles Colonienses
6 de mayo de 2002
-
 
Heroídes Artigas Mariño
periodista, historiador e investigador

Mirando el pasado
y proyectando
hacia el futuro


Alejandro Pencheff
Fotos del autor de la nota

 
Transcripción de Teresa Velazco
Con Heroídes compartimos utopías en la adolescencia cuando nuestra militancia política, y los primeros pasos en el periodismo en el liceo de Colonia. Conversamos la mañana del sábado 23 de febrero ppdo. Heroídes es uno de los tantos hombres que han dedicado gran parte de su vida al periodismo y la investigación, alternados con la docencia como profesor de historia.
Uno de los ejes de tu actividad durante años ha sido el periodismo, la creación de revistas y libros...
-Este tipo de revista, de publicaciones, yo la inicié en 1968, duró tres años; la primera se llamó Colonia gráfica y por suerte logré coleccionarla. Las tengo todas encuadernadas. Luego, cuando viene la dictadura, se terminó. Después en 1976 cuando vuelvo de Buenos Aires pedí a Pío Santiago, en la imprenta El Ideal, hacer otra publicación en el mismo estilo, cosas históricas, para defenderme económicamente. Primero hubo un rechazo, una negativa de hacer nada por cuestiones políticas. Pero después, me volvió a llamar y resolvió hacerlo. Previa censura a fondo. Los primeros números salieron con notas bastante infantiles, sobre temas de Colonia, los perros que habían venido caminado desde Montevideo, la nueva sede de bomberos, etc., una cosa muy liviana. Más adelante, se fue asentando, encarando otros temas un poco más críticos.
Aunque parezca mentira en esa época, por lo que estaban pasando, teníamos mucho apoyo, sobre todo en el sector de profesionales universitarios y los temas que tratábamos a la gente le interesaba frente al resto de una prensa que había, totalmente servil, mediocre. Caminó muy bien. Y esa revista logró subsistir durante 10 años.

Cómo se llamaba esa revista?
-Estampas coloniales. Después hubo un poco de cansancio. Cuando vino el 85 la apertura democrática, yo la dejé de lado, no se sacó más. Surgieron otras posibilidades, otros diarios, fundamos El Sol, un diario bastante combativo que la gente lo seguía mucho e     hice otro tipo de actividades. 

Pero hay una continuidad tuya con el periodismo... si mal no recuerdo, los orígenes tuyos en el periodismo arrancan en el liceo. 
-Sí, siempre hubo. En el liceo en el periódico El Faro allá por el el 55- 56 - 57. Eso marca mis orígenes con el periodismo. Y en el 96 con mi señora, Estela Ibarra, quisimos volver a sacar la revista para no andar dependiendo, porque siempre había problemas para cobrar, en fin. Y siempre hay una cuestión política detrás. El director era colorado, no teníamos grandes diferencias pero en el momento de definir determinadas cosas siempre se volcaba a favor del gobierno de Sanguinetti. Entonces resolvimos editar con nuestro esfuerzo y sacrificio y ahí salió. Le cambiamos un poco el nombre, se llama Estampas Colonienses, pero más o menos es lo mismo

Y cuál es el contenido de Estampas colonienses?
-Bueno, más que nada son temas históricos. Tratamos de no hacerlos muy duros, también de ponerles notas de actualidad para que no tengan olor a naftalina, que no sea sólo el pasado. Miramos el pasado reconociendo el presente y proyectando hacia el futuro. Y bueno, nos lleva trabajo de investigación; la Biblioteca Nacional, el Archivo Nacional de la Nación, anticuarios, etc. Ya que todo lo que se publica está documentado 100 % 
Ahí no hay que fulano comentó… que tal cosa... no, no, lo que sale está todo documentado a tal punto que nos lleva a estudiar a veces escritos y manuscritos originales, del siglo XVII, XVIII, Artigas, San Martín, Rivadavia, etc. 

He visto también que hay gente joven en la revista, gente de 20 y tantos años
-Como yo no quiero ser redactor de punta a punta, se ha arrimado gente como Sebastián Rivero, y hay otro grupo que junta investigación histórica. Después está Alejandro Germán que también tiene mucho material; Luis Carro; a veces colabora Daniel Zerpa, sobre todo en temas de aviación con muchos datos históricos sobre la aviación en la zona. 

Y cómo se distribuye la revista?
-Es un trabajo completamente artesanal, personal; un poco está como aquel famoso que había en Buenos Aires, un hombre que era medio pintor, medio periodista, recopilador y hacía leyes sobre todo. Recopilaba, armaba pequeños libritos y salía a venderlos por las calles de Baires con el famoso grito ”yo lo hago, yo lo vendo” y acá prácticamente lo mismo, nadie grita nada pero… Hay una cartera de clientes, todo Colonia, y lo tengo que hacer yo. Lo que se publica tiene una instancia intemporal, la revista la podés leer ahora o dentro de 10 años y prácticamente no cambia nada. La vigencia se mantiene, no es como un diario o un semanario.

Ha habido algún reconocimiento a la revista o hacia tu persona como periodista?
-Sí. De la Comedia Municipal, de la Intendencia, de la Asociación Guías de Turismo. A ellos les sirve muchísimo. Yo diría que el 95 % del material que ellos recurren para informarse es de la revista, más otras cosas. Yo he dado conferencias, charlas, cursos. Estudié como profesor de historia y me hice historiador en la práctica. Dí clases en el liceo, por cuestiones políticas me echaron, después nunca más vine ni quise volver.
Si fuera a definir mi profesión diría que soy periodista e historiador, investigador… cosas que se complementan entre sí.

Y has hecho publicaciones también...
-Sí, varios libros. El último es La aventura del Real de San Carlos, que coincidió con los 240 años de fundación de ese paraje y de ahí se toma esta historia que salió bastante bien, no solamente por el material, la documentación, las fotos antiguas; de todo lo que pasó ahí se puso algo. El muelle, la corrida de toros, la industria. Los personajes, el deporte, vivienda, en fin, medios de transporte, culturales, todo, todo lo que ha pasado está ahí en ese libro.
Lo hicimos en la editorial Banda Oriental de Montevideo que tienen muy buen gusto, mucha calidad en la parte de impresión, por que acá en Colonia no se puede hacer.
Después tengo otros: Colonia, su historia y su gente, Colonia del Sacramento memorias de una ciudad, Ayer y hoy de Colonia, son como 4 ó 5, pequeños libritos… 
Pienso, algún día, si se me dan las posibilidades, de reunirlos y hacer un libro grande. El hecho de que los haga relativamente chicos está motivado por dos razones: primero el costo, para que la gente pueda comprarlo, esos libros tuvieron una venta masiva, grande a nivel de turismo. Y después el tamaño. Al turista en general no le gusta andar con cosas pesadas, este libro teniendo 60 páginas es fácil de llevarlo. Es hacer un poco de la historia algo ameno y popular, ya que la historia tiene fama de ser aburrida para algunos.
Está hecho con esa intención. Lo que pasa es que acá hay algunos colegas que han hecho algunas transcripciones directas de documentación antigua, en español antiguo o portugués y la gente no lo entiende. A veces eso lleva a una especie de rechazo, hay que tratar de hacerlo muy ameno, popular, no muy extenso y que la gente lo entienda.

Hay algún hecho importante que te haya dado alguna satisfacción, de alguno de tus libros o artículos?
-Estoy convencido que he contribuído a aclarar muchos temas históricos, la vida de algunos personajes, que es lo que hicieron; investigar, reinvindicar por ejemplo el Escudo de la Ciudad de Colonia que lo habían hecho el dr. Rafael Fosalba, sra. Sabat Ercasty y estaba como perdido, sumergido. Lo rescatamos, lo publicamos y después tanto las autoridades de turismo como del municipio, lo promovieron y lo usan, son pequeñas satisfacciones y sobre todo aportan a los maestros, la escuela, el turismo; son cosas documentadas que le sirven a todo el mundo

Estás preparando algo en especial ahora, algún libro?
-No. Además colaboro con notas. Con un semanario ecologista que ahora no sale más, con Vamos de Juan Lacaze, con el Eco de Carmelo y también hago fotos. Un tema que estoy trabajando hace tiempo en la recuperación de fotos antiguas que me interesa mucho, hago reproducciones, trato de rescatarlas. Por ejemplo una esquina, le saco una foto ahora y busco como era hace 50 años como eran las plazas, como eran las playas y en eso tengo bastante material y a la gente le gusta, impacta porque es una forma de comparar.

Me acuerdo que allá por lo años 50 alguna vez fuímos juntos al barrio Sur a visitar gente  de avanzada edad, que tenía un montón de cosas para contar.
-Sí, después hablé con quién lamentablemente ha fallecido, gente que nos ensenó mucho. Pablo Acevedo, Enrique Marelli, Benjamín Rossi, Agustín Malnero, que pese a la edad tenían una gran frescura mental de cosas que le habían pasado, por ese mecanismo de está científicamente comprobado que el ser humano recuerda con más precisión datos, acontencimientos más lejanos en el tiempo que de pronto cosas que pasaron ayer. Entonces esta gente nos aportó muchísismo de personas y anécdotas. Salir juntos a recorrer, señalar una puerta y decir "acá mataron a fulano", esto y aquello…
En ese sentido aprendimos mucho y ahora sucede que no hay tanta gente ni tan vieja ni que tenga buena memoria. O sea que los testimonios vivientes han ido desapareciendo.
El último al que recurrimos muy a menudo era Gualberto Casanello, fallecido hace unos meses atrás, que también nos daba muchos datos, pero ya te digo los cuatro primeros que nombré eran los que más aportaron.

El museo Municipal, ha jugado algún papel desde el punto de vista de la investigación histórica?
-Bautista Rebuffo estaba en el montón entre los primeros iniciadores del museo. El Dr Carlos Bernstein, el prof Pastore, el ex director del liceo -un francés que fué a pelear en la primera guerra mundial y volvió- Augusto Teicer, el dr. Rafael Fosalba, Roque Prandi y también Bautista. Bautista fué más que nada el que inició un trabajo de estudios en entomología. Después siguió con los fósiles y varios animales prehistóricos y la taxidermia de aves. En ese sentido el trabajo de él fué de primera magnitud. Pero volviendo al tema de la pregunta si hay documentación, sí, y se ha usado muchísimo 
Yo incluso integro la comisión administradora, pero funciona poco, porque Bautista está muy enfermo, es un cargo honorario y ha pasado un montón de gente.
 

Heroídes (a la izquierda) junto a amigos de Colonia:
Carlos Prandi (al medio) y Sebastián Rivero
Como historiador cómo ves el momento actual de Colonia? 
-Eeconómico y social, muy mal. En la época contemporánea, yo no vivía pero me cuentan los más veteranos de la época del 30 de la depresión, que se pasó bastante mal. Fíjate, que en 1931, Riachuelo era más importante que Colonia; las canteras de piedra, la arena, como que fué el eje de todas las cosas importantes. Aquí lo único que había eran el cuartel y los funcionarios públicos, ni una industria, nada. Pasó. Después se empezó a recuperar, con Ferrando y con Sudamtex como que se cerraba una y se abría otra. Se cerró Ferrando donde trabajaban casi mil personas. 
En los '40 Argentina dejó de comprar la arena y la piedra. En el 46 y en el 51, otra vez ahí se cerraron todos los puertos. Son crisis similares y focales que afectó la industria de la arena y la piedra en Conchillas, Punta Francesa, Martín Chico, Boca de Rosario, Riachuelo. Acá se cerró Ferrando pero apareció Sudamtex. Entre la construcción y la puesta en marcha de la fábrica, le dio trabajo a mucha gente. Vino gente que en la campaña ganaba 25 pesos por mes y acá pasó a ganar 2500 pesos. Transformó la vida de la gente y compró conciencias. Les dió trabajo, les dió seguro de salud, vivienda, préstamos personales, sistemas de vacaciones, muchos aprendieron oficios pero a cambio de no permitir sindicatos, de no tener ningún trato, ni vinculación, ni pensar de otra forma, era la época de la guerra fría. Pero ahora, la crisis está muy generalizada, en las actividades laborales, el comercio, la industria, lo poco que hay, todo viene para menos. Y el turismo en los últimos años es impresionante que eso dio lugar a la aparición y construcción de un montón de hoteles, restaurantes, casas de comida y ahora vino un proceso a la inversa de cierre y falta de rentabilidad

Así que Colonia está en una crisis similar a la que ha estado en otras épocas.
-Ahora los factores son por un lado la situación de Argentina que impide la venida del turismo, y por otro lado a nivel local el cierre de Sudamtex. Son dos factores que inciden para que Colonia entre en una etapa bastante crítica. Hay recesión total. Cuesta mucho vivir en Colonia, está muy difícil a raíz de todo ese boom turístico que yo te contaba, los precios son más caros que en Punta del Este, que Montevideo. Los sevicios, los alquileres, todo es más caro, las comidas... Ahora en estos momentos están empezando a bajar los precios, porque se les acaba el negocio y eso trae como contrapartida la rebaja del salario. Hay gente que está cobrando cifras ridículas. 

Y no será que Colonia se ajusta ahora a la realidad, que haya vivido muy por encima de lo que realmente era?
Vino gente a Colonia a instalarse creyendo que esto era una mina de oro… sumado a todos lo proyectos que no se han cumplido y creo no se cumplirán, empezando por el puente Colonia-Buenos Aires, siguiendo por el puerto de yates, hoteles 5 estrellas, campos de golf, un montón de cosas, que las han tenido engañada a la gente y ahora no la engañan más. Todo eso contribuyó a inflarla e incrementar los alquileres en dólares, se dolarizó la economía, pedían por cualquier casita un disparate y ahora vuelve a la medida, teniendo que bajar. Viste las principales avenidas con cantidad de comercios cerrados o el clásico cartel de se vende o alquila. Es una tristeza impresionante. Después está lo otro, que el otro día hablamos con el cura, el padre Pedro, él decía sabiamente como nos ponen en el camino espejismos e ilusiones con todo el escapismo que hay con la fiesta de la boga, de la uva, del caballo, fiesta de la cerveza, de la primavera, fiesta de Colonia. Me parece que se les está yendo la mano con el tema de las fiestas.

Y el carnaval de este año?
-Muy pobre. Y hay dos fallas grandes: el tema de los baños públicos y el de la iluminación. Colonia es una ciudad obscura, horrible. No se puede creer. La ciudad vieja por ejemplo es un lugar visitado por miles de personas, siempre vienen excursiones de todos lados, ni hablar de cuando vienen los porteños y acá no hay baños, y hasta algunos se han avivado y cobran por entrar al baño y la gente lo paga.

 
PORTADA PERFILES