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de Venezuela - 30 de julio de 2004
Uruguay
Breve
historia del Movimiento
de Liberación
Nacional - Tupamaros
Julio
Marenales *
Para comprender
la aparición de una organización clandestina en la década
de los sesenta, es necesario describir brevemente el marco histórico
en el cual se desarrolló.
El Uruguay, por mucho tiempo fue
categorizado como la "Suiza de América". El fundamento objetivo
de esta categorización estaba dado por varias razones. Era un país
con menos de 3 millones de habitantes, con una densidad demográfica
de unos 16 habitantes por kilómetro cuadrado, con población
integrada en su mayor parte por descendientes de inmigrantes europeos.
Eso, además, dio de hecho un peso a los elementos culturales europeizantes,
los cual marcó una gran diferencia con el resto de la América
Latina, de fuertes influencias afro-indígenas. En el Uruguay la
cuestión indígena fue saldada en el siglo pasado con el exterminio
de la población aborigen. Más allá que esa población
revistó en los ejércitos artiguistas y se mixturó
con la población de la campaña, lo que hizo que la influencia
de lo indígena en la nacionalidad se expresara de manera poco ostensible
pero nada despreciable.
La economía del Uruguay tiene
su principal fundamento en el campo. No hay minerales, por lo menos en
cantidad explotable, no hay petróleo, que se sepa, por lo tanto
la única fuente de riqueza es la tierra. En el Uruguay el principal
rubro económico es la ganadería. Esta se sigue practicando
en forma extensiva, con pasturas naturales. De esta manera, el máximo
de animales que puede soportar el campo uruguayo, es de 9 millones de cabezas
de ganado vacuno. La ganadería, desde el tiempo de la colonia hasta
alrededor de 1930, tuvo un desarrollo sostenido. Pero a partir de esa fecha,
cayó en un estancamiento, del cual sólo sería posible
salir con un cambio muy profundo en el modo productivo. Pero está
demostrado que cada terrateniente en particular no está dispuesto
a encarar ese cambio.
Como indicación muy esquemática
podríamos decir lo siguiente: a principios de siglo, cuando el Uruguay
tenía 1 millón de habitantes, en números redondos
teníamos 9 millones de cabezas de ganado vacuno. Quiere decir que
como poder de compra, teníamos 9 cabezas de ganado vacuno por habitante.
Cuando la población se acercó a los 3 millones el poder de
compra en el comercio exterior se redujo a la tercera parte. Dado que la
redistribución de los ingresos ganaderos es lo que ha sostenido
la actividad económica del país, una reducción tan
drástica de los ingresos relativos, trajo graves consecuencias,
en el largo plazo. Las consecuencias económicas del estancamiento
productivo no se notaron en lo inmediato, pues la segunda guerra mundial,
por un lado permitió vender toda la carne disponible tanto vacuna
como ovina, y por otro lado redujo drásticamente las importaciones
de todo tipo, debido a que las potencias centrales volcaron toda su capacidad
productiva al esfuerzo de guerra. O sea, que hubo una especie de ahorro
forzoso. Pero además, comenzó el desarrollo de una industria
de sustitución de importaciones que generó muchos puestos
de trabajo y dinamizó el mercado interno.
Hacia la ruptura
Finalizada la segunda guerra mundial
y cuando sus efectos benéficos para el Uruguay comenzaban a mermar,
la guerra de Corea trajo un cierto respiro. Pero eso no duró mucho.
Se inició entonces una espiral inflacionaria que comenzó
a afectar seriamente el poder de compra de los salarios. La clase obrera,
que con el relativo desarrollo industrial había crecido y se había
fortalecido, se lanzó entonces a la resistencia de las medidas restrictivas
en materia salarial, defendiendo el poder adquisitivo de los salarios logrados
en años de lucha. Al mismo tiempo pelea por organizarse y por niveles
de salarios dignos, al punto de que también en ese aspecto el Uruguay
se destacaba del conjunto de la geografía latinoamericana. Las clases
dirigentes del país acusaban a los trabajadores organizados de ser
los responsables de la inflación, por los continuos aumentos de
salarios que reclamaban. Comenzó una escalada represiva contra los
trabajadores organizados.
En ese marco económico social,
al comienzo de la década de los '60, se organizaron los trabajadores
de la caña de azúcar en el Norte del país. Estos trabajadores
trabajaban y vivían en condiciones infrahumanas. Organizaron marchas
recorriendo el país, caminando, cruzando pueblos y ciudades del
Interior informando de su situación. Primero plantearon el cumplimiento
de las leyes que existían para los trabajadores rurales, que por
cierto eran malas leyes, pero ni esas cumplían las patronales de
las plantaciones de caña de azúcar. Luego plantearon la expropiación
de un latifundio improductivo, que ni tan siquiera era explotado con los
métodos tradicionales. Este latifundio tenía una superficie
de 22.000 hectáreas. En un país en el cual se acusaba a los
trabajadores de ser responsables de la inflación, los trabajadores
cañeros del departamento de Artigas pedían tierras para trabajar.
Los cañeros realizaron cuatro marchas hacia la capital, Montevideo.
Recibieron apoyo solidario de mucha gente. Un grupo de militantes provenientes
de los partidos de izquierda, de los sindicatos y militantes independientes,
resolvieron dar un apoyo decidido a los compañeros cañeros.
En el proceso de trabajo solidario, se fueron haciendo una serie de constataciones.
Una de ellas y muy importante, era que el gobierno, ante las demandas de
gente que quería trabajar, contestaba con dura represión,
violando una legalidad que él, primero que todos, tenía que
respetar. Por otra parte la represión contra los trabajadores era
generalizada.
Habían comenzado a organizarse
bandas fascistas, se atentaba contra los locales de partidos políticos
de izquierda, se atentaba contra personas, en algunos casos se les habían
tatuado con elementos cortantes esvásticas nazis. Incluso fue asaltada
la Universidad de la República por bandas fascistas con la complicidad
del jefe de Policía de Montevideo. En el ambiente político
se manejaba la posibilidad de un golpe militar, al punto que la única
central sindical, la Convención Nacional de Trabajadores (CNT),
en 1964 aprobaba un Plan de resistencia al golpe de Estado.
El coordinador
El apoyo militante al movimiento
de los trabajadores cañeros se agrupó en un organismo que
se denominó Coordinador, que precisamente, coordinaba la acción
de las distintas personas que estaban realizando el trabajo solidario.
Ante el clima de violencia, y reiteradas violaciones a la legalidad de
las bandas fascistas con la complicidad policial muchas veces e incluso
violaciones de la propia Policía, los militantes del Coordinador
resolvieron actuar, llegando a no respetar las leyes vigentes, y si fuera
necesario, utilizando incluso procedimientos violentos. En una de las marchas
cañeras hubo violentos incidentes en Montevideo, donde resultó
muerta una persona por un disparo efectuado contra los trabajadores por
individuos de derecha. Se pretendió inculpar a los trabajadores
y a raíz de ese episodio, Raúl Sendic, que era asesor letrado
del sindicato de los trabajadores cañeros (UTAA) y al cual se le
quiso adjudicar la responsabilidad del hecho, pasó a la clandestinidad.
Los militantes del Coordinador cumplieron un proceso de discusión
política de varios meses. En esa discusión se analizó
la situación de la izquierda, los acontecimientos de la Revolución
Argelina, la Revolución Cubana y los procesos de lucha política
latinoamericana. Respecto a la izquierda uruguaya, se reconoció
su aporte a las luchas sociales del Uruguay, pero se concluyó que
había experimentado un proceso de adaptación al sistema,
de tal modo que ya no generaba en los sectores populares reales ideas de
cambio profundo de un régimen que progresivamente iba extendiendo
la pobreza en más amplias capas de la población.
Debe tenerse presente que la fuerza
más importante de la izquierda era el Partido Comunista, muy supeditado
a la geopolítica de la ex Unión Soviética y por lo
tanto enfocando su accionar político por las necesidades del enfrentamiento
Este-Oeste. En esas discusiones se efectuaron críticas muy duras
contra lo polemista de la izquierda y su fragmentación. También
se analizó el descreimiento de la gente hacia las políticos,
que habían llegado a graves posturas demagógicas. Durante
ese proceso de discusión, en el seno del Coordinador se fueron perfilando
dos tesis, ambas con el fundamento de la necesidad de comenzar a actuar
en política de un modo diferente.
La identidad tupamara
Una tesis sostenía el planteo
clásico del partido político con su aparato armado. La otra
tesis, proponía un planteo estratégico defensivo, y la estructuración
de una organización político-militar, pues desde siempre,
las clases adineradas que han detentado el poder real y el control del
Estado con sus aparatos coercitivos, han recurrido a la violencia, cuando
la resistencia a su opresión, por parte de los pueblos, se ha vuelto
peligrosa para sus intereses y privilegios. Finalmente se arribó
a un Congreso, que se denominó Convención en el cual se definió
la cuestión.
Se aprobó la tesis político-militar,
se estructuró un reglamento, se aprobó una Estrategia Defensiva,
pues la correlación de fuerzas era totalmente desfavorable para
el movimiento popular. Iba a ser una organización clandestina, cuya
primera tarea sería construir las bases materiales para una organización
de este tipo. Sus objetivos políticos serían una paciente
acumulación de fuerzas, más precisamente, una contribución
a la acumulación de fuerzas del campo popular, ya que nunca se pensó
que una sola fuerza política sería capaz de resolver los
problemas de un país.
La organización se definió
como socialista desde el principio. Con esto se quería significar
solamente una sociedad en la cual el centro de la actividad humana fuera
el hombre y no la ganancia. Esa sociedad se iría conformando en
el proceso histórico. El MLN nunca tuvo ni tiene modelo de sociedad.
Se entendió y se sigue pensando así que cada pueblo con su
historia y su idiosincrasia se irá dando las formas sociales necesarias
a su desarrollo. Se salió de la Convención sin nombre, que
se adoptó meses después. La Convención se efectuó
en enero de 1966. La designación de la nueva organización
como Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros tiene como fundamento
la manera cómo el MLN ha entendido y entiende que se darán
los procesos de lucha político- social en nuestros países.
Partimos del reconocimiento de nuestra condición de países
dependientes.
Imposible que un pueblo pueda decidir
sobre su destino si no rompe los férreos lazos de dependencia. Entra
aquí la cuestión nacional. En esta lucha, para el MLN, es
necesario aglutinar todas las fuerzas posibles, aún aquellas que
no se planteen un cambio social profundo, pero que sí estén
dispuestas a enfrentar al Imperialismo, por ser también sus víctimas.
Esta concepción se enfrentó en su momento con la que sostenían
los partidos comunistas, que estaban definidos por la confrontación
Este-Oeste.
La Organización comenzó
a construir las bases materiales que se había propuesto.
El 22 de diciembre
En diciembre de 1966, en la preparación
de una operación de finanzas, hubo un enfrentamiento con la Policía
en el cual resultó muerto un compañero. Comenzaron a realizarse
detenciones de amigos de ese compañero, entre los cuales lógicamente
había integrantes del MLN-T. Su dirección consideró
que desde el punto de vista de la seguridad era necesario que varios compañeros
y compañeras pasaran a la clandestinidad. Este suceso ocurrió
el 22 de diciembre de 1966. A partir de esa fecha en el transcurso de los
días, fueron pasando a la clandestinidad unos 22 compañeros.
La Policía allanó locales, en uno de los cuales en un enfrentamiento
murió otro compañero. Toda la infraestructura montada fue
desmantelada. Hay que agregar la pérdida de las casas de los compañeros
y compañeras que pasaron a la clandestinidad, que aunque sus familias
ignoraban esas actividades, para muchos efectos las casas prestaban utilidad.
Fue un momento muy difícil que se pudo superar gracias a la solidaridad
de gente que no sabían en realidad qué era esa organización
que de pronto aparecía a la luz pública. Antes de este suceso
del 22 de diciembre, había operado incluso utilizando el nombre
de Tupamaros, pero más bien parecía un grupo que una organización
estructurada. La Organización se había venido planteando
un crecimiento muy cuidadoso, atendiendo que para ingresar e integrar una
organización clandestina, es necesario aprender las reglas de funcionamiento
clandestino que son muy estrictas. El acontecimiento de diciembre obligó
a un cambio total en el enfoque. Se vio que era necesario un trabajo político
y un crecimiento, como única manera de asegurar la continuidad de
la Organización. La primera tarea que se hizo necesaria, fue construir
nuevamente una infraestructura mínima, ya que no era correcto comenzar
un trabajo político desde los locales que nos habían brindado
la solidaridad. Se comenzó a construir cabañas en los balnearios
pues era la zona donde existían menores dificultades para adquirir
terrenos. Además, la construcción de las cabañas proveía
la cobertura apropiada para pasar desapercibidos. Comenzó un lento
crecimiento tanto en infraestructura como numérico. Se instaló
una nueva base en la zona denominada Pajas Blancas. Esa base es la conocida
como "Marquetalia".
Posteriormente se instaló
otra base cerca de la ciudad de Pando. Mientras se construía esa
infraestructura, por un tiempo la Organización se mantuvo sin operar.
Había ganado las elecciones el general Gestido, persona con prestigio
de honesto y que había despertado esperanzas en mucha gente. Era
necesario esperar su desgaste. Pero la espera no fue larga pues este hombre
murió y lo sucedió el vicepresidente Pacheco Areco. Pacheco
Areco actuó con mano muy dura. Gobernó con medidas permanentes
de Pronta Seguridad, es decir, Estado de Sitio. Fue una dictadura disfrazada.
Tuvo la habilidad de no disolver el Parlamento, pero lo desconoció
por completo y gobernó por decreto.
La toma de Pando
Ante la nueva situación creada,
el MLN, comenzó una escalada operativa que llega al copamiento de
la ciudad de Pando. En esa operación se toma el cuartelillo de Bomberos,
la central telefónica, dos bancos de los cuales se expropia el dinero
y la Comisaría, en donde hay un enfrentamiento con heridos y un
muerto por parte de la Policía. La operación, bien ejecutada
en su primera parte, por errores cometidos en el repliegue deviene en un
fracaso militar. Mueren tres militantes y son apresados una treintena,
entre ellos un compañero de dirección.
Paradojalmente, con la operación
Pando ocurrió un fenómeno que también se dio el 22
de diciembre de 1966. A una derrota en el plano militar sucedió
un crecimiento político. Ese crecimiento que tuvo lugar después
de Pando, a la larga marcó a la organización y fue uno de
los factores que contribuyó a su derrota posterior. El crecimiento
tan acelerado no permitió la formación adecuada de los militantes
clandestinos. Este no sólo se dio a lo interno, sino también
a lo externo. Comenzaron a surgir los CAT (Comités de Apoyo a los
Tupamaros). Algunos de esos CAT tenían contacto con la Organización,
pero probablemente la mayoría eran "silvestres", que actuaban autónomamente
integrándose intuitivamente en los lineamientos estratégicos
del MLN.
Estrictamente, el Movimiento de
Liberación Nacional-Tupamaros nunca fue una guerrilla. Realizaba
operaciones de pertrechamiento y de propaganda armada. La guerrilla, en
cambio, es una forma de acción militar. Su objetivo es destruir
las fuerzas vivas y materiales del enemigo. El MLN se planteaba una estrategia
de acumulación política. Se diferenciaba del resto de la
izquierda tradicional en su metodología de acción política.
Se realizaron muchas operaciones de copamiento para hablar con los trabajadores
y hacer planteos políticos. El MLN estaba estructurado en columnas,
que integraban alrededor de 100 personas, además de lo que se llamaba"
la periferia de apoyo"de cada columna.
El principio organizativo era de
círculos concéntricos. Al centro, en el núcleo interior,
estaba la organización, hacia fuera los círculos se iban
ampliando y su relación era más laxa. La necesidad de un
trabajo político cada vez mayor obligó a organizar una columna
política. Se le llamó la columna 70. Esta columna, a su vez,
era la que tenía el vínculo con un organismo legal que se
creó y que fue cofundador de la coalición de izquierda Frente
Amplio. Ese organismo se llamó Movimiento de Independientes 26 de
Marzo, por la fecha en la que el Frente Amplio salió a la luz pública.
Los caminos del golpe de Estado
La acción clandestina en territorio
dominado por el enemigo es muy costosa y se tienen grandes pérdidas
humanas y materiales. Ante la necesidad de rescatar de las cárceles
la experiencia acumulada en los militantes que se encontraban en prisión,
la dirección resolvió organizar fugas de prisioneros.
El 8 de marzo de 1970, fugaron de
la cárcel de mujeres 8 compañeras por el portal de la capilla
del establecimiento.Posteriormente, en la noche del 29 al 30 de julio de
1971, 38 militantes fugaron por un túnel realizado desde afuera
por sus compañeros. Finalmente, por otro túnel que se excavó
desde adentro de la cárcel de Punta Carretas, en la madrugada del
6 al 7 de setiembre de ese mismo año se fugaron 111 militantes.
Si bien las dos fugas proporcionaron una militancia experimentada, también
es cierto que recargaron a una organización clandestina con integrantes
también clandestinos. La organización era clandestina pero
sus integrantes en su mayor parte eran personas legales. Ante el intenso
accionar de la organización el gobierno, con el apoyo del Parlamento
decretó el Estado de Guerra Interno. Junto con esta medida se unificaron
las fuerzas represivas. La Policía, que era la que tenía
a su cargo la represión, había sido desbordada. Ahora con
las fuerzas conjuntas ( el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea)
se integraban a la represión con amplios poderes. Se aplicó
la tortura generalizada como medio de obtener información. Hubo
graves violaciones a los derechos humanos, capítulo que aún
hoy, 1997, permanece sin cerrar. Como se había dicho anteriormente,
el crecimiento acelerado que había tenido lugar después de
la derrota de Pando no permitió una transmisión adecuada
de las normas de funcionamiento clandestino, y por lo tanto la compartimentación,
elemento clave de la seguridad, no se mantuvo con rigurosidad. La compartimentación
debía mantener a la Organización dividida en compartimientos
herméticos separados, de modo que si la represión destruía
una parte, las otras no quedaban afectadas. No hubo tiempo de desarrollar
en la nueva militancia la actitud, que es lo esencial en la compartimentación,
el no querer saber más de lo necesario para funcionar. Con la aplicación
generalizada de la tortura, la represión pudo lograr elementos informativos
suficientes como para desarticular al MLN. No fueron apresados todos los
integrantes y colaboradores pero sí una cantidad tal que el conjunto
perdió toda capacidad operativa. La mayor parte de los dirigentes
de los distintos niveles fueron apresados o muertos, y se perdió
la capacidad de regeneración, pues acto seguido de la derrota se
instauró la dictadura militar, que barrió con el conjunto
del movimiento popular, partidos políticos de izquierda, sindicatos,
etcétera. Muchos militantes y simpatizantes del MLN pudieron irse
al exilio, contribuyeron de manera importante a la solidaridad, pero no
lograron reorganizar al MLN. Tal vez la consecuencia más dramática
de esta desarticulación , en el año 1972 fue que se constituyó
en condición necesaria para el golpe de Estado del 27 de junio de
1973. La respuesta del movimiento obrero y popular fue una formidable huelga
general con ocupación de los lugares de trabajo que duró
quince días. Pero la fuerza del movimiento obrero ya estaba desprovista
del apoyo militar que representaba el MLN, por lo que la dictadura cumplió
con el diseño estratégico de su ofensiva, que jerarquizó
el enfrentamiento con éste en un primer tramo de su avance, para
luego caer sobre un movimiento popular inerme y carente de respaldo armado.
Durante todo el primer período
de la dictadura, ninguna fuerza política tuvo presencia real -porque
no fueron permitidos los partidos políticos, ni tan siquiera los
de los representantes de la burguesía, los dos partidos conservadores
del país, el Nacional y el Colorado-. La dictadura cívico-militar
se fue desgastando, y además dejó de contar con el beneplácito
de los Estados Unidos, agregado esto a que comenzó a gestarse, desde
el comienzo de la década del '80, una resistencia sorda por parte
del pueblo, todo lo cual hizo que los militares resolvieran replegarse
en orden hacia los cuarteles. Hicieron un pacto con personeros de los partidos
políticos y permitieron la realización de elecciones, que
llevaron al gobierno nuevamente a uno de los partidos conservadores tradicionales
del país, el Partido Colorado.
La reorganización
Por la presión popular, el
nuevo Parlamento aprobó una ley de amnistía, por la cual
salieron en libertad todos los presos políticos. Los integrantes
del antiguo Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, fueron
convocados por los viejos dirigentes para discutir la pertinencia o no
de la reorganización del MLN. Se realizaron tres plenarios consultivos
que reunieron a unos 500 militantes. Esos plenarios facultaron a estas
cabezas dirigentes a constituirse en una dirección provisoria, para
convocar a todos los antiguos integrantes y simpatizantes para discutir
los nuevos lineamientos políticos y resolver en una nueva Convención.
Los presos habían sido liberados en marzo de 1985.
Transcurrieron varios meses y en
diciembre de ese año se reunió la Tercera Convención
Nacional del MLN. En ella se establecieron acuerdos básicos, pero
se hizo evidente que sería necesario un largo proceso de discusión
y práctica social, para llegar a un conjunto de definiciones que
sintetizaran las muy diferentes experiencias vividas por los militantes,
en la cárcel, en los diferentes exilios y en el propio Uruguay.
La Convención ratificó algunas definiciones establecidas
en un encuentro clandestino realizado en 1968, que se le denominó
Simposio. Esas definiciones se refieren a la utilización del Materialismo
Dialéctico como herramienta científica para el conocimiento
y transformación de la sociedad. Funcionamiento en el Centralismo
Democrático, esto es, organismos de decisiones colectivas, responsabilidades
individuales, supeditación de las minorías a las decisiones
de las mayorías, distintos niveles de organismos con responsabilidad
de dirección y, como elemento esencial, total democracia y participación
en las instancias de toma de decisiones fundamentales y funcionamiento
jerarquizado en las instancias de ejecución de tareas.
Se ratificó la concepción
de continentalidad de la lucha, entendiendo que la liberación nacional
de cada país dependiente será imposible sin una acción
de conjunto por parte de los países dependientes. Entre otras resoluciones,
también se aprobó un nuevo reglamento para el ordenamiento
del funcionamiento político del MLN.
En general, los dirigentes de los
partidos conservadores del Uruguay vaticinaron una corta vida a esta nueva
aparición del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros.
Este comenzó a desarrollar su tarea política. Hacia 1987,
se iniciaron conversaciones con distintas personas y organismos políticos
para ver si sería posible llegar a algunos acuerdos para un trabajo
político conjunto.
Esas conversaciones se prolongaron
por espacio de más de dos años. Al final se lograron acuerdos
que permitieron la conformación de un organismo político
que se denominó Movimiento de Participación Popular (MPP),
y que se definió como un movimiento de lucha por la liberación
y el socialismo. Quiere decir que este movimiento no sería solamente
de carácter electoral, sino de lucha política en todos los
ámbitos posibles, también incluido el electoral. El Movimiento
se presentó en las elecciones de 1989 logrando dos diputados. Actualmente,
1997, cuenta con dos diputados en la Cámara baja y un senador en
la Cámara alta.
* Dirigente del Movimiento de
Liberación Nacional – Tupamaros de la República Oriental
del Uruguay |