Alberto Piris Alberto Piris - rodelu.net
30 de marzo de 2006

fuhem de España - 26 de marzo de 2006
Centro de Investigación para la Paz (CIP-FUHEM)

El difícil camino hacia la paz

Alberto Piris *
El anuncio efectuado por ETA declarando un alto el fuego permanente presenta ciertas características que permitirían considerarlo, con los datos e indicios existentes en el momento de redactar estas líneas (24 de marzo), como el primer paso de una nueva andadura hacia la paz en el País Vasco y, por ende, en el resto de España.

Convendrá dejar a los analistas especializados en terrorismo etarra que deduzcan, de los detalles en la redacción de los dos documentos publicados en el diario Gara y de la puesta en escena del primer comunicado, si se aprecian o no síntomas de que el talante de los terroristas ha cambiado respecto a anteriores comunicados de no muy distinto contenido, pero que no condujeron a ningún fin positivo.

Una primera impresión parece favorable: las exigencias planteadas en anteriores ofertas de tregua se han atenuado considerablemente en los dos documentos ahora difundidos. No hay en ellos alusiones explícitas ni a la independencia del País Vasco ni a la autodeterminación de sus ciudadanos. Se abre así, en cierta medida, una vía al diálogo y la negociación en terrenos practicables. También los especialistas en este asunto podrán conjeturar cuáles han sido los motivos que hayan conducido a ETA a dar este paso y deducir, de ello, qué estrategia de diálogo le convendrá adoptar al Gobierno para alcanzar ese objetivo en el que encontrará el apoyo de la mayoría del pueblo español: el final del terrorismo etarra.

Pero lo que más importa los ciudadanos - por encima de las averiguaciones de los expertos - y, en consecuencia, también a los que desde el CIP-FUHEM seguimos con gran interés los pasos que puedan conducir a una paz definitiva y a la extinción del terrorismo etarra es, sobre todo, el esfuerzo que todos habremos de hacer para lograr que impere un talante abierto a un futuro mejor, por encima de la estéril y bronca pugna política en la que está enfrentada gran parte de la clase política española (y, tras ella, algunos medios de comunicación y parte de la sociedad) tras el último cambio de Gobierno.

Que el diálogo sostenido y abierto, entre quienes no piensan lo mismo sobre cuestiones de gran importancia para España, sustituya a la violencia. ¡No más insultos denigrantes en el Congreso! Razones y no burlas chabacanas. Que la política, en su mejor sentido, recupere el prestigio que en la sede de la soberanía popular nunca debió perder.

Que el bien común se anteponga a los intereses partidistas y a los cálculos sobre futuros enfrentamientos electorales. No importa quién obtenga el éxito definitivo en la resolución de un conflicto que durante más de cuatro décadas viene dificultando la andadura de los españoles: ese triunfo será de todos nosotros.

El problema político del País Vasco habrá de ser resuelto con las armas limpias de la democracia, para que la paz sea duradera. Entre vascos de distintas tendencias y opiniones, y entre ellos y el resto de los españoles. No más anuncios de catástrofes inminentes, de desastres y desmembraciones, con el solo propósito de entorpecer la acción de gobierno, sino un esfuerzo común para encontrar terrenos de entendimiento, por escasos que éstos puedan ser. El esfuerzo merecerá la pena.

El camino está lleno de obstáculos. Es fácil poner palos en las ruedas del vehículo que lleva a la paz. Lo pueden hacer etarras escindidos, políticos insatisfechos, fanáticos defraudados y todos los que de la supervivencia del terrorismo de raíz vasca obtenían ventajas y veían confirmados sus más negros augurios.

Como ha anticipado el Presidente del Gobierno, ese camino será "largo y difícil". Todos tendremos que ceder en algo en nuestras aspiraciones, porque todos podremos disfrutar, al final del trayecto, de una situación en la que el conjunto de los ciudadanos veamos un horizonte abierto a mejores expectativas que las hasta ayer podíamos esperar..


* General de Artillería en la Reserva
Analista del Centro de Investigación para la Paz (FUHEM)
 
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