Sergio Ramírez S.
23 de noviembre de 2001
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Cuba
POSICION DE PRINCIPIOS
CONTRA LA GUERRA
Es conocida la posición de Cuba contra toda acción terrorista. El Gobierno cubano ha rechazado los ataques contra instalaciones civiles y oficiales en la ciudad de Nueva York y Washington, que provocaron numerosas víctimas. No es posible olvidar que su pueblo ha sido víctima durante más de 40 años de tales acciones promovidas desde el propio territorio de EE.UU. Una consecuente actitud respalda tal posición.

Tanto por razones históricas como por principios éticos, el Gobierno cubano rechazó los ataques contra las mencionadas instalaciones y expresó sus condolencias al pueblo norteamericano. Además, manifestó su disposición a cooperar, en la medida de sus posibilidades, con las instituciones sanitarias y con cualquier otra institución de carácter médico o humanitario de ese país en la atención, cuidado y rehabilitación de las víctimas.

El pensamiento del pueblo cubano sobre estos hechos, ha sido expresado por Fidel Castro. El esfuerzo general de la comunidad internacional es poner fin a una serie de conflictos que andan por el mundo, poner fin al terrorismo mundial, tener una conciencia mundial contra el terrorismo, expresó Fidel Castro, en el acto de reinauguración de la Escuela Salvador Allende en la capital cubana, refiriéndose a la catástrofe de tipo político y humana que se había producido en EE.UU. Más adelante señaló que este hecho insólito debía servir para crear una internacional contra el terrorismo, problema que se resuelve poniendo fin al terrorismo de Estado, poniendo fin a los genocidios, siguiendo una política de paz, pues el mundo no tiene salvación si no se sigue una política de paz y de cooperación internacional. 

Búsquese la paz en todas partes para proteger a los pueblos de esa plaga que es el terrorismo, los líderes de las naciones están obligados a buscar soluciones a situaciones que cada vez agobian más y citó, entre otras plagas que asolan, el SIDA, el hambre, las enfermedades, la falta de medicamentos, la crisis económica y el poder cada vez mayor de las transnacionales frente al cual son débiles los gobiernos.

Al iniciar su discurso, Fidel dijo que era un día de tragedia para EE.UU, y que en Cuba jamás se ha sentido odio hacia ese país, al sentirse completamente libres con Patria y sin amos. Además, se refirió a que Cuba ha soportado más de 40 años de terrorismo y puso algunos ejemplos, desde los secuestros aéreos hasta los más recientes ataques de bombas en instalaciones turísticas, y de cómo fueron comunicados varios casos al propio gobierno de los Estados Unidos. 

Expresó las formas en que el país se ha defendido, así como la ayuda recibida también de amigos, para más adelante señalar que EE.UU es el país que tiene mayor número de grupos extremistas organizados, cientos de ellos armados, violentos, proclives a la fuerza, lo cual lo convierte en el país más vulnerable al terrorismo. Y, que EE.UU. tendrá que comprender que en parte esta tragedia es consecuencia de haber aplicado métodos terroristas. 

Fidel, anticipando lo que está sucediendo, alertó sobre la reacción del gobierno de EE.UU. Dijo que vendrán días peligrosos para el mundo, no para Cuba. Además, ratificó la ausencia total de temores del pueblo cubano, que nada les inquieta, nada los intimida, y que Cuba no es hoy cualquier cosa en el mundo: ”tenemos una posición moral muy grande y una posición política muy sólida en el mundo”. No obstante, reiteró que habrá situaciones de tensiones y riesgos en dependencia de cómo reaccione el gobierno de Estados Unidos. También enfatizó que el adversario sabe que ”somos duros, que resistimos, que no somos bobos y hay un poquito de respeto hacia nuestro país”.

Al referirse a que si pudiera sugerir a EE.UU y en aras del bienestar del pueblo norteamericano, le indicaría a quienes dirigen el imperio que sean serenos, actúen con ecuanimidad, que no se dejen arrastrar por actos de ira o de odio, y reiteró que ninguno de los problemas del mundo se pueden resolver a la fuerza.
 

GUERRA A FAVOR DEL TERRORISMO
Pero, el imperio inició la guerra en Afganistán. Más que la guerra, el ataque militar contra ese país. La palabra guerra sugiere una contienda entre partes más o menos iguales, en que la más débil posea al menos un mínimo de recursos técnicos, financieros y económicos con que defenderse. En este caso, la nación agredida no posee absolutamente nada. Quien ordenó las operaciones militares la denominó guerra. Un tipo de guerra sui géneris. Un país entero es convertido en campo de prueba de las más modernas armas que se hayan inventado nunca. Los especialistas que en los centros de investigaciones militares invirtieron decenas de miles de millones de dólares para crear instrumentos de muerte, seguirán en pantallas de TV los detalle del comportamiento de sus siniestras creaciones. Por lo cual, es una guerra de la tecnología más sofisticada contra los que no saben leer ni escribir; de 20 millones de millones de dólares de Producto Interno Bruto cada año contra un país que produce aproximadamente mil veces menos, que se transformará, por razones económicas, culturales y religiosas, en una guerra de los antiguos colonizadores contra los antiguos colonizados, de los más ricos contra los más pobres; de los que se autotitulan civilizados contra los que ellos consideran atrasados y bárbaros. Por lo cual, no es una guerra contra el terrorismo, es una guerra a favor del terrorismo, cuyas operaciones militares lo harán mucho más complicado y difícil de erradicar.

Llueven noticias sobre bombas, misiles, ataques aéreos, avance de blindados con tropas de aliadas a los invasores, desembarcos aéreos o avances por tierra de fuerzas elites de los países atacantes; ciudades destruídas; imágenes por televisión de cuanto permita la censura o escape de la manipulación norteamericana. Los combates serán contra los naturales del país y no contra los terroristas. No hay batallones ni ejércitos de terroristas. Este constituye un método, un concepto de lucha. Los hechos mencionados irán acompañados de exaltaciones chovinistas, jactancias y otras expresiones de arrogancia y de espíritu de superioridad cultural y racial. Después vendrá la gran incógnita: ¿cesará la resistencia, desaparecerán todas las contradicciones o comenzará la verdadera guerra, aquella que fue definida como larga e interminable? Esa es la mayor interrogante de los que hoy se ufanan de haberse lanzado a esa guerra aventurera. Mientras tanto, millones de refugiados se esparcen por todas partes y las dificultades mayores están por presentarse.

En contraste, el pueblo cubano es informado con la máxima objetividad de cada hecho que va sucediendo, sin alterar el ritmo de sus actividades y programas normales de información y recreación, ni mucho menos descuidar los enormes esfuerzos de desarrollo social y cultural que lleva adelante, ni la atención cuidadosade todas las actividades productivas y los servicios, lo que hoy es más importante que nunca, dadas las consecuencias que los acontecimientos que se desarrollan pueden ocasionar a la ya deteriorada economía mundial, de cuyos efectos no podría escapar ningún país, aunque no hay otro más preparado, organizado y consciente que el cubano para enfrentarse a cualquier dificultad que sobrevenga. Tampoco dejará de prestar nuestra atención a la defensa, como nunca han dejado de hacerlo. 
 

CUBA HA SIDO VICTIMA DEL TERRORISMO
De nuevo se ha visto en el mundo vacilaciones y pánico. La Revolución cubana piensa que después, a medida que se vayan presentando los problemas previsibles, vendrán la toma de conciencia y el rechazo universal a la guerra que acaba de iniciarse. Hasta los propios norteamericanos, hoy impactados por la  tragedia, más tarde o más temprano lo comprenderán. 

Aun cuando la oposición y condena al terrorismo y a la guerra, que ha sido la esencia de la posición cubana, ha sufrido el esperado golpe del inicio de las operaciones militares, ha persistido en la lucha con todas sus fuerzas por la única solución posible: el cese de las operaciones militares y la erradicación del terrorismo mediante la cooperación y el apoyo de todos los países, el repudio y la condena unánimes de la opinión pública internacional, bajo la dirección de la ONU.

En un discurso reciente, ante cien mil cubanos, Fidel Castro declaró: "El terror fue siempre instrumento de los peores enemigos de la humanidad para aplastar y reprimir la lucha de los pueblos por su liberación. No puede ser nunca instrumento de una causa verdaderamente noble y justa.". Más adelante añade: "Ninguno de los actuales problemas del mundo se puede resolver por la fuerza. [...] La comunidad internacional debe crear una conciencia mundial contra el terrorismo. [...] Solo la política inteligente de buscar la fuerza del consenso y la opinión pública internacional puede arrancar de raíz el problema. [...] Este hecho tan insólito pudiera servir para crear la lucha internacional contra el terrorismo. [...] El mundo no tiene salvación si no sigue una línea de paz y de cooperación internacional". Por lo cual, agregó: ”Debo declarar categóricamente que Cuba no participará en ninguna acción de carácter militar”.

En la memoria del pueblo cubano están las 3478 víctimas cubanas que murieron como consecuencia de agresiones y actos terroristas, y el reclamo de justicia de 2 099 cubanos incapacitados a causa de ellos. Entre otros, Félix García, diplomático de Cuba ante la NU, asesinado en Nueva York, un 11 de septiembre en 1980. Su asesino fue detenido en noviembre pasado en Panamá, durante una Cumbre Iberoamericana, junto a Posada Carriles cuando, con el objetivo de asesinar a Fidel Castro, intentaba volar el Paraninfo de una Universidad donde se encontraban reunidos miles de estudiantes. Posada Carriles y su grupo no han sido extraditados ni sancionados. La agresión terrorista contra la Isla de Martí ha sido permanente. Sólo en los años 90 se produjeron 68 actos terroristas contra ella, de ellos 33 en los últimos cinco años. Por lo cual, Cuba habla con la autoridad moral de no haber realizado jamás un acto terrorista, ni siquiera el intento de eliminar físicamente en acto de legítima defensa a los autores directos o intelectuales de abominables crímenes contra su pueblo que financiaron y llevaron a cabo la Fundación Nacional Cubano-Americana y otros grupos de la mafia terrorista de Miami. Ante la impunidad, Cuba tiene todo el derecho de defenderse contra el terrorismo. Los cinco jóvenes cubanos que sufren encarcelamiento injusto y tratos degradantes en la Florida no se arrepienten de haber salvado con su heroísmo vidas de ciudadanos cubanos y norteamericanos.

Fidel Castro, afirmó recientemente que aún es posible una solución pacifica contra el terrorismo, algo que podría resolverse -indicó- con sólo devolverle a la ONU las prerrogativas arrebatadas. Por lo cual, llamó a que sea la Asamblea General de la ONU, el centro de esa lucha por la paz y contra el terrorismo.

El gobernante cubano aseveró que la conmoción que causó el ataque del 11 de septiembre contra EE.UU creó las condiciones para erradicar el terrorismo sin desatar una inútil y tal vez interminable guerra. Sin embargo, enfatizó, el obstáculo fundamental es que los dirigentes políticos y militares de EE.UU no quieren escuchar una palabra que descarte el empleo de las armas y busque una solución verdadera y efectiva al preocupante problema. Además, destacó que quienes toman las decisiones solo apuestan a las acciones bélicas y han asociado honor y guerra, e incluso hablan del empleo de armas nucleares, cual si fuese algo tan sencillo como tomarse un vaso de agua. Se preguntó ¿por qué empecinarse en iniciar una complicada e interminable guerra? y ¿por qué la arrogancia de los líderes de EEUU, si su enorme poder les otorga el privilegio de mostrar un poco de moderación?. Por lo cual, dijo que nadie se haga, sin embargo, la ilusión de que los pueblos y muchos dirigentes políticos honestos dejarán de reaccionar tan pronto las acciones de guerra sean una realidad y sus horribles imágenes comiencen a conocerse.

Sostuvo que en la solución pacifica de la actual crisis que vive el mundo a Cuba no la mueve ningún interés económico, ni ningún oportunismo, ni mucho menos temor alguno por amenazas, peligros y riesgos. Por haber resistido con honor más de 40 años de guerra económica, bloqueo y terrorismo, reclamó el derecho de Cuba a exponer sus puntos de vista y precisó que "no vacilará en hacerlo hasta el último minuto". El gobernante resaltó que "estamos y estaremos contra el terrorismo y contra la guerra, y nada de lo que pase nos hará apartar de esa linea". Y, expresando el sentimiento unánime de su pueblo, afirmó: "¡Nuestra independencia, nuestros principios y nuestras conquistas sociales los defenderemos con honor hasta la última gota de sangre, si somos agredidos!"
 
 

Sergio Ramírez S.
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