Sergio Ramírez S. |
27 de enero
de 2002
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EE.UU.
IGUAL QUE EN LA ALEMANIA NAZISe han conocido las primeras y estremecedoras imágenes de los prisioneros de guerra afganos. Aumenta a cada instante la indignación internacional por el trato inhumano que se les da: Encadenados como animales salvajes y privados de la vista, el oído, el olfato y el tacto, los afganos de Al Qaeda se arrodillan ante los guardianes estadounidenses en el campamento penitenciario de la bahía de Guantánamo. Varias organizaciones de DD.HH, incluída Amnistía Internacional, han comparado el trato que EE.UU da a los prisioneros con el utilizado en los campamentos de concentración de la Alemania nazi. Todos han expresado su preocupación y repudio al hecho de que se somete deliberadamente a los prisioneros de guerra a 24 horas de privación sensorial para confundirlos y desorientarlos antes de encerrarlos en estrechas jaulas a la intemperie. La acción brutal de EE.UU es indignante. Se obliga a los detenidos a llevar antifaces negros que les impiden ver, orejeras que les impiden oír, mascarillas de cirugía que restringen el sentido del olfato y gruesos guantes que les impiden tocar lo que los rodea, a 30 grados bajo un sol abrasador. No tienen ni idea sobre el lugar del mundo en que se encuentran; casi todos están convencidos de que los han llevado a EE.UU. Todo forma parte del siniestro propósito de aniquilarlos física y mentalmente. Jim West, responsable de asuntos médicos de Amnistía Internacional, declaró que estaba conmocionado por las fotografías, que revelaban las terribles condiciones en que se tiene a los prisioneros. La reacción inmediata ante la primera fotografía hace recordar un método parecido que empleaban las dictaduras del Cono Sur como tortura en la década de 1970. Los presos no podían ver, oír ni tocar nada, y los mantenían en posturas dolorosas durante largos periodos. Es una forma de malos tratos que, simplemente, constituye una violación de los DD.HH. Según West, en las estremecedoras fotografías, las primeras que ha hecho públicas el Departamento de Defensa estadounidense, demuestran claramente que los prisioneros están sometidos a privación sensorial. Helen Bamber,
directora de la Fundación Médica para la Atención
a Víctimas de Tortura, declaró que los prisioneros del Campamento
Rayos X (Guantanamo) deben de sentirse desestabilizados y probablemente
se desmoronarán. También estan sufriendo horribles alucinaciones,
perderán el equilibrio y es posible que piensen que se están
volviendo locos. ”Probablemente tendrán ataques de pánico,
cambios de humor, terribles pesadillas y se sentirán muy desequilibrados.
La privación sensorial es un ataque contra la identidad que pone
en peligro la noción de quiénes son”, asegura la especialista.
INTENTO DE EXTERMINIO FISICO Y MENTALEl cinismo, la prepotencia e insensibilidad del gobierno norteamericano ante los actos de torturas e intentos de exterminio de los prisioneros de la guerra que declara unilateralmente contra el pueblo de Afganistán son abismante. El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, justificó los métodos utilizados en Guantánamo: ”Evidentemente, cualquiera se preocuparía si se dice que el trato es inadecuado, pero el hecho es que el trato es adecuado”. Y, en el colmo de la impudicia, subrayó: ”No tengo ninguna duda de que es humano y se ciñe, en su mayor parte, a la Convención de Ginebra”. La síntesis de sus falaces argumentos busca justificar la tortura. Rumsfeld añadió que se trata de ”terroristas duros, incondicionales y bien entrenado”, por lo que es injusto sugerir que se les maltrata.Uno de los últimos prisioneros trasladados al campo de concentración Rayos X tiene la estatura de un niño, pero como los oficiales norteamericanos se han negado a facilitar detalles sobre los 110 prisioneros, no se ha podido confirmar que el de pequeña estatura sea menor de edad. Las fotografías conocidas por la opinión pública mundial fueron tomadas por un suboficial de la Armada estadounidense, el único fotógrafo al que se permitió acercarse a las instalaciones. Los marinos que vigilan las instalaciones carcelarias han rechazado a otros fotógrafos alegando que la exhibición de los prisioneros contraviene la Convención de Ginebra. Pero Michael Lehnert, general de brigada de la Armada que tiene a su cargo a los 900 policías militares, insiste en que est campo de concentración se basa en la Convención de Ginebra, pero no está sujeta a sus directrices. Tal contradicción demuestra el verdadero carácter represivo y violatorio de los DD.HH, que siempre ha caracterizado a EE.UU. El grupo de prisioneros de guerra fotografiado acababa de aterrizar en la base de Guantánamo tras 20 horas de vuelo desde Afganistán, pero seguían en tierra con los antifaces y las mascarillas puestos durante el registro. Visten monos de algodón, de color naranja y con una cremallera en la parte delantera, como los que se usan en forma habitual entre los presidiarios de las penitenciarías federales norteamericanas. Todos están esposados y llevan en los tobillos grilletes unidos por una cadena de 25 centímetros. Otra cadena corta une los grilletes a las esposas; de esta forma, se ven obligados a caminar con grandes dificultades. Antes de salir de Kandahar, los marines estadounidenses afeitaron a los prisioneros y prácticamente los raparon. Según el Pentágono, esto se hace por motivos de higiene y no como humillación. ”Llevaban meses viviendo en cuevas y túneles y estaban infestados de piojos y otros parásitos. El afeitado es necesario”, declaró un oficial. Durante el vuelo desde Kandahar, a 20.000 kilómetros de distancia, les colocan unas pesadas gafas de piloto de goma, con el cristal cubierto con cinta aislante negra, de forma que quedan sumidos en la oscuridad. Las autoridades estadounidenses afirman que se trata de una medida de seguridad destinada a impedir que los prisioneros intenten huir o resistirse. Llevan orejeras
que amortiguan el sonido, porque según los estadounidenses, los
aviones de transporte en los que viajan no están insonorizados.
El resultado es que pasan casi un día en completo silencio.
SUPERANDO LA HERENCIA NAZISTALa mayoría de los detenidos están demasiado delgados y su salud es precaria. Los voceros norteamericanos afirman que es posible que algunos estén aquejados de tuberculosis, por lo que los obligan a llevar mascarillas de cirugía, incluso al aire libre. ”Esta gente nos escupe en la cara en cuanto nos ve”, declaró un alto mando estadounidense. ”No queremos darles la oportunidad de propagar enfermedades entre nuestro personal”. Pero Jim West, de Amnistía Internacional, rechaza tales falaces afirmaciones: ”Los tienen al aire libre, por lo que no representan ninguna amenaza sanitaria para el personal militar, ya que la tuberculosis sólo se transmite en espacios cerrados y llenos de gente, con una circulación de aire insuficiente. Además, si algunos de estos prisioneros tienen tuberculosis, éste (el uso de mascarillas) no es ningún tratamiento médico”.Las manos de los prisioneros están cubiertas con gruesos guantes de lona que les impiden tocar y coger objetos. No pueden sentir lo que los rodea. El atuendo se completa con un par de chanclas. Aunque todos los hombres aparecen arrodillados ante los guardianes, según ridículas declaraciones del Ejército estadounidense sólo se les indicó que se sentaran en el suelo. ”Así es como se sientan estos tipos: de rodilla”. Steve Devereux, antiguo miembro de la unidad especial de las Fuerzas Aéreas británicas que ha combatido el terrorismo y ha capturado prisioneros, explica cómo funcionan las técnicas de privación sensorial: ”No pueden ver, no pueden oír, no pueden tocar nada y para muchos de ellos es el primer viaje en avión. Están desorientados, y los estadounidenses desean tenerlos en ese estado antes de interrogarlos, para averiguar cuáles de ellos son los mandos” ”En un aislamiento
creciente evocarán momentos especiales con la familia y los amigos.
Después, todos sus pensamientos se concentrarán en el futuro.
Para cuando llegue el interrogatorio, la mayoría de sus defensas
psicológicas habrá sido eliminada y se les ofrecerán
alicientes para que obedezcan aún más”, concluye. Los marines
norteamericanos son aventajados alumnos de la gestapo nazi y sus gobernantes
de la Casa Blanca, dignos émulos de los regímenes hitlerianos.
Sergio
Ramírez S.
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