Ignacio Ramonet - rodelu.net |
3 de mayo de 2007
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El País
de España - 2 de mayo de 2007
Ría de Ferrol, ¡peligro!
La pretensión de instalar una planta de gas en el interior de la ría de
Ferrol próxima a un complejo petroquímico, esta suscitando una gran alarma
social. Diferentes colectivos, como el Comité Ciudadano de Emergencia de la Ría
de Ferrol (CCE) y la Asociación Socio Cultural Fuco Buxán, vienen denunciando
estos peligros desde hace años. Fuco Buxán ha elaborado un riguroso informe en
el que expone los riesgos, y denuncia los silencios de las administraciones
públicas implicadas. El documento recuerda que la Comisión Europea envió un
apercibimiento a España exhortándola a transponer de manera correcta la
Ley Seveso II. Esta ley es de vital importancia a la hora de
asignar suelo para una instalación de gas natural licuado, como la que se
pretende ubicar dentro de la ría de Ferrol, para evitar catástrofes como la de
Seveso (Italia) en 1976, de Bhopal (India), en 1984, que provocó más de 3.000
victimas, y de San Juan de Ixhautepec (México), que causó más de 500.
Ignacio
Ramonet
La ría de Ferrol posee una configuración especial. Los grandes buques, deben
entrar con la pleamar diurna, dado que el calado en bajamar es de unos 11
metros. Es una de las rías más pequeñas de Galicia. Con una alta densidad de
población en sus costas. En la orilla sur está Punta Promontorio, en Mugardos,
donde se pretende ubicar la planta. En Punta Promontoiro se encuentra ya el
complejo petroquímico de Forestal del Atlántico perteneciente al grupo Tojeiro,
cuyos depósitos tienen capacidad para almacenar 283.000 metros cúbicos de
combustibles, además de otros tanques con sustancias químicas peligrosas, como
metanol, urea y formol. Por la naturaleza de sus actividades, a este complejo
petroquímico le es aplicable la directiva europea Seveso II.
El escaso calado de la ría y la configuración del canal que la comunica con
el océano hace imposible que un buque metanero pueda, en caso de emergencia,
abandonar la ría por sus propios medios y a la mayor rapidez posible.Ante la
imposibilidad de salir el buque hasta que venga la pleamar, habría que evacuar a
toda la población de Ferrol, y tratándose de un accidente con gas no daría
tiempo, por lo cual se produciría una catástrofe con miles de víctimas.Un
estudio del año 1994 realizado por la prestigiosa empresa internacional M.W.
Kellogg definía claramente los riesgos de una planta de gas dentro y fuera de la
ría, descartando expresamente su ubicación en Punta Promontoiro.
Algunos irresponsables han declarado que el gas natural licuado no arde ni
explota y que no es un producto peligroso siempre que se mantenga a 163 grados
bajo cero. Afirmación falsa, pues una fuga de gas natural licuado a la
temperatura de menos 163 grados mataría por congelación instantánea a todo ser
vivo que encuentre, robaría calor del medio ambiente hasta convertirse en un gas
en cuyo momento mezclado con el aire puede arder o explotar. En cuanto al gas
metano, mezclado con el oxígeno del aire da el tristemente célebre gas grisú,
que ha causado miles de muertos en la minería. Si se produjera la
desgasificación rápida de los 135.000 metros cúbicos contenidos en un buque
metanero, la nube tendría varios kilómetros de longitud y un volumen de 81
millones de metros cúbicos.
Por otra parte, al hallarse tan cerca de una instalación militar de la OTAN
-Punta Promontoiro está a 600 metros del Arsenal de Ferrol- se convierte en
objetivo tentador para los terroristas. En una reunión celebrada en marzo del
2006 por los profesionales de emergencias (bomberos, ATS...) de Ferrol, éstos
afirmaron que la ubicación de una planta de gas en Mugardos es un riesgo
innecesario de catástrofe con un elevadísimo y terminante poder destructor,
contra la que no servirían de nada los planes de evacuación o confinamiento de
la población. Por consiguiente, una única solución: desplazar la planta de gas
al puerto exterior.
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