Ignacio Ramonet - rodelu.net |
20 de enero de 2008
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Le
Monde Diplomatique en español - Enero de 2008
África dice que no
Así que para mal de la arrogante Europa, se ha
producido lo inimaginable: en un impulso de orgullo y rebelión, África, a
la que muchos creían sometida a fuerza de empobrecimiento, ha dicho que
no. No a la camisa de fuerza de los "Acuerdos de Asociación Económica"
(APE, según sus siglas en francés). No a la liberalización salvaje de los
intercambios comerciales. No a esos últimos avatares del Pacto colonial.
Ignacio
Ramonet
Ha sucedido en Lisboa, el pasado mes de diciembre, con
ocasión de la Segunda Cumbre de la Unión Europea y África, cuyo principal
objetivo era obligar a los países africanos a firmar nuevos tratados
comerciales (los famosos APE) antes del 31 de diciembre de 2007, en
aplicación de la Convención de Cotonú (junio de 2000) que prevé el fin de
los acuerdos de Lomé (1975). Según estos acuerdos las mercancías
procedentes de las antiguas colonias de África (y del Caribe y el
Pacífico) entran en la Unión Europea prácticamente sin derechos de aduana,
con excepción de los productos importantes para los productores europeos
como el azúcar, la carne y el plátano. La Organización Mundial del
Comercio (OMC) había exigido el desmantelamiento de estas relaciones
preferenciales, o bien su reemplazo por acuerdos comerciales fundados en
la reciprocidad (1) -único medio, según la OMC, de preservar la diferencia
de tratamiento a favor de los países africanos. La Unión Europea se
inclinó por la segunda opción, el libre cambio integral enmascarado bajo
el nombre de "Acuerdos de Asociación Económica".
En otras palabras, lo que los Veintisiete exigen de los
países de África (y de los del Caribe y el Pacífico) (2) es que acepten
dejar entrar en sus mercados las exportaciones (mercancías y servicios) de
la Unión Europea sin derechos de aduana.
El presidente senegalés, Abdoulaye Wade, denunció esta
coacción y se negó a firmar. El presidente de Sudáfrica, Thabo M'Beki, lo
apoyó de inmediato. Siguiendo esa línea, Namibia también tomó la valerosa
decisión de no firmar, a pesar de que un aumento en los derechos aduaneros
de la Unión Europea sobre su carne bovina marcaría el final de sus
exportaciones y la muerte de ese filón.
Incluso el presidente Nicolas
Sarkozy, que sin embargo tuvo expresiones muy desafortunadas en Dakar en
julio de 2007 (3), aportó su apoyo a los países más opuestos a esos
tratados leoninos: "Estoy a favor de la globalización, a favor de la
libertad, declaró, pero no a favor de la expoliación de países que por
otra parte ya no tienen nada" (4).
Esta rebelión contra los APE, que al sur del Sáhara
suscitan una enorme ola de inquietud popular y una intensa movilización de
los movimientos sociales y las organizaciones sindicales, surtió efecto.
La Cumbre concluyó con la constatación de su fracaso. José Manuel Durao
Barroso, presidente de la Comisión Europea, se vio obligado a ceder y
aceptar la reivindicación de los países africanos de proseguir el debate.
Se comprometió a reanudar las negociaciones en el próximo mes de
febrero.
Esta victoria crucial de África es un signo
suplementario del momento favorable que atraviesa el continente. En el
curso de los últimos años, se han terminado los conflictos más mortíferos
(sólo quedan los de Darfur, Somalia y el este del Congo) y se han
consolidado los avances democráticos. Las economías siguen prosperando,
dirigidas por una nueva generación de jóvenes dirigentes, aunque persisten
las desigualdades sociales.
Por último, otra baza: la presencia de China, que al
invertir masivamente, está a punto de suplantar a la Unión Europea como
principal proveedor del continente africano, y que además a partir de 2010
podría convertirse en su primer cliente, superando a Estados Unidos. Atrás
queda el tiempo en que Europa podía imponer programas ruinosos de ajuste
estructural. Ahora África se resiste. Tanto mejor.
Notas:
(1) Véase Alternatives
économiques, París, diciembre de 2007. (2) El 16 de diciembre de
2007, los países del Caribe aceptaron firmar un Acuerdo de Asociación
Económica con la Unión Europea. (3) En su discurso en la Universidad de
Dakar el 26 de julio de 2007 Sarkozy había declarado: "El drama de África
es que el hombre africano no ha entrado bastante en la historia (...)
nunca se lanza hacia el futuro". Véase Anne-Cécile Robert, "Discurso
controvertido sobre África", en Le Monde diplomatique, edición
española, septiembre de 2007. (4) Le Monde, 15 de diciembre de
2007.
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