| La
Voz de Galicia - 1 de diciembre de 2004
De viaje
con Che Guevara
Ignacio
Ramonet
EL REPORTERO
italiano Gianni Minà es uno de los más célebres periodistas
especializados en América Latina, continente que lleva recorriendo
desde hace más de treinta años. Es una auténtica leyenda
de la prensa, como otros dos amigos míos: el británico Richard
Gott (el primero que consiguió ver en Vallegrande el cadáver
de Che Guevara el mismo día 8 de octubre de 1967 en que lo mataron)
y el polaco Ryszard Kapuscinski (que conoció y entrevistó
a Che Guevara y está terminando de escribir en Varsovia el gran
relato de sus veinte años de corresponsal por Sudamérica).
La semana pasada, Gianni Minà
vino a París a presentar su nuevo documental, De viaje con
Che Guevara, en el que describe los acontecimientos entre bastidores
del rodaje del espléndido filme realizado por Walter Salles (y producido
por Robert Redford): Diarios de motocicleta. Esta película
formidable -que se está proyectando en las pantallas del planeta
desde el pasado mes de septiembre- es una adaptacion de los dos relatos
que escribieron Ernesto Guevara y Alberto Granado de su viaje en moto por
América del Sur en 1952, cuando eran estudiantes de Medicina.
Son relatos de iniciación,
muy en el tono de la novela picaresca, y que en definitiva cuentan, a través
de decenas de anécdotas cómicas o trágicas, el descubrimiento
de la terrible condición humana en América Latina a mediados
del siglo XX. Se habla poco de política de manera explícita
pero se muestran escenas escandalosas e injustas. Y se entienden los deseos
de cambiar las cosas en esos jóvenes, aun por las vías de
una revolución.
Alberto Granado tiene ahora 82 años
y vive, desde 1961, en Cuba, donde acaba de jubilarse después de
haber dirigido un importante laboratorio de investigaciones biotecnológicas.
Gianni Minà, que era consejero artístico cerca del director
Walter Salles para Diarios de motocicleta , tuvo la idea
de invitar a Granado a asistir al rodaje para mejor aconsejar al actor
(Rodrigo de la Serna) que interpreta su propio papel y también al
realizador dándole indicaciones y precisiones ausentes en los dos
libros. De paso Gianni empezó a rodar su propio documental, el making
off , el cómo se hizo la película.
Pues hay que precisar que Diarios
de motocicleta se rodó en los mismos lugares donde hace
más de cncuenta años aquellos dos jóvenes estudiantes
vivieron sus experiencias: la Patagonia argentina, Temuco, Valparaíso,
las minas de Chuquicamata, Lima, la leprosería de Iquitos en la
Amazonia peruana¿ Gianni reencuentra a muchos testigos de aquella
época que aún conservan el recuerdo, medio siglo después,
de aquellos dos jóvenes. Hay escenas muy emocionantes, cuando estas
personas vuelven a encontrarse por primera vez con Granado después
de tanto tiempo. Éste admite que nunca pensó en poder vivir
tales momentos y, con humor, cita a Violeta Parra: «Gracias
a la vida, que me ha dado tanto¿» . Otro momento intenso
es cuando Granado explica a Gael García Bernal, el joven actor mexicano
que interpreta a Guevara, cómo era la singular voz del Che.
Algunos testigos añaden ante
la cámara de Gianni anécdotas inéditas, como la que
cuenta el hijo del doctor Pesce, aquel médico peruano, amigo de
José Carlos Mariátegui, que acogió a Ernesto y a Alberto
en Lima. Tenía entonces unos nueve años. Se acuerda del día
que llegaron los dos viajeros: «Traían tanta hambre que, a
la hora de la cena, cuando mi madre tendió a Ernesto la fuente con
los espaguetis para que se sirviera y la hiciera circular en torno a la
mesa, él se la puso delante y, sin darse cuenta, aturdido por días
de ayuno, empezó a comer directo en la fuente como si fuera su plato,
con un hambre de fiera». |