Susana Andrade
- rodelu.net |
26 de enero de 2008
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Cibertorturadores
La noticia es insultante. Al parecer, además de tener una cárcel especial donde reunirse y recrear la Doctrina de la Seguridad Nacional y el Plan Cóndor, los procesados por violaciones a los Derechos Humanos y crímenes de lesa humanidad durante la dictadura uruguaya tienen suficiente entretenimiento como para disfrutar el encierro carcelario en un ambiente pleno de descontracción. En cualquier momento y ante el excesivo calor del verano les ponen una piscina.
Susana Andrade Líder religiosa
Su contumaz, oprobioso y delictivo silencio sobre dónde están los desaparecidos, moviliza a arrancarles la verdad a cualquier precio, empero, se les mantiene en establecimientos de detención hechos a la medida de sus necesidades de descanso en retiro.
No deberíamos confundir respetar las leyes y el estado de derecho con negligencia, pues están privados de libertad a la vez que se les brindan ambiente y medios para propagar ideas golpistas tendientes a desestabilizar una sociedad democrática costosísimamente recuperada. Cuidado.
Ahora resulta que tenían computadoras -inexplicable- en las que “trabajaban” haciendo “inteligencia” respecto a la fiscal que actuó legalmente contra muchos de ellos. ¿No es un poco demasiado y encima muy parecido a delinquir?
Los huéspedes de la calle Domingo Arena no son delincuentes ocasionales o alguien que cayó en desgracia. Un Pai de Santo brasilero bastante añoso, dice siempre en sus discursos antes de los rituales: “Cárcel, hospital y cementerio nadie está libre” y es muy cierto. Pero estos no están presos por robar gallinas. Se les acusa de asesinatos en masa con repercusiones en varias partes del mundo, involucrados en desapariciones forzadas, secuestros de niños y homicidios de estudiantes, obreros e intelectuales, causantes del exilio de tantos y tantos compatriotas que ya nunca pudieron volver, obligados a echar raíces en destierro por la traición a la patria del bandidaje uniformado.
Los civiles y milicos responsables del proceso son mala gente. El que se masturbaba mientras torturaba no cumplía una orden de obediencia debida. Difícil que haya Dios que perdone lo que hicieron.
Hoy les sirve hacerse los pobres viejitos enfermos mientras enfrentan juicios, obteniendo beneficios de supuestas dolencias para estar en sus confortables mansiones pagadas con el dinero del saqueo al pueblo u hospitalizados con cuidados médicos, y aunque sus tiempos de poder ya son pretéritos, no deja de ser actual y perenne el sufrimiento por sus infames y bestiales fechorías.
Por encima de ellos y de todas y todos nosotros, lo que trasciende es el vergonzante mensaje directo: en la República Oriental del Uruguay a los dictadores y sus secuaces se les premia con libre acceso a juegos digitales y sistema informatizado de recolección de datos de particulares como en los viejos tiempos, además del privilegio de estar entre colegas de exterminio parodiando épocas de un terrorismo de Estado por ellos añorado.
Si fuera poco, tienen salida al mundo con sus reivindicaciones, mentiras y pretendidos escraches a figuras públicas relevantes y de gobierno, en una página en Internet que debería ser estudiada desde el punto de vista legal, pues entre otras cosas camina al filo de la apología del delito, defendiendo y difundiendo declaraciones de individuos que están siendo actualmente procesados por represión y derrumbamiento de las instituciones estatales.
22 de enero de 2008
Susana Andrade
www.atabaque.com.uy
Federación IFÁ del Uruguay – Grupo ATABAQUE
maesusana@hotmail.com
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