Susana Andrade
- rodelu.net |
30 de enero de 2008
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Nadie resiste un archivo
Luego del mal momento que la señora de Kirchner le hiciera pasar al
Presidente uruguayo, doctor Tabaré Vázquez, siendo locataria y cuando asumió la
presidencia argentina, las codiciadas aguas de la vida rioplatense siguieron su
curso y trajeron a estas orientales tierras a dicha señora para recibir la
dirección semestral del Mercosur de manos nada menos que del propio doctor
Vázquez.
Susana Andrade Líder religiosa
Dada la calidad humana y personal del mismo, era de esperar su correcto y
amable proceder al oficiar como anfitrión de los presidentes reunidos para la
ocasión, entre ellos la recientemente electa primera mandataria del hermano
país, Cristina Fernández de K. Nada de vendettas toscas o subliminales como más
de uno hubiera pensado, querido y hasta sugerido.
Ella le armó un moderno "Salsipuedes" al desprevenido visitante, cuando culpó
a Uruguay frente al mundo del conflicto de la celulosa en la ceremonia de
traspaso de mando, y él, cuando la tuvo aquí, le dio para que tuviera y guardara
de nuestro sincero cariño y votos de armonía con la nación hermana.
Espontáneamente y sin poses, los mensajes fueron de unión y concordia. Incluso
el de la visitante, aunque el tema de las pasteras no se trató
concretamente.
Con el pasar de los días, veremos cuál discurso de Cristina de K se mantiene
hacia Uruguay: si el mercosuriano integrador, conciliante y solidario o el de la
asunción de mando en la Argentina, poco feliz, confrontativo y ríspido, casi de
mal gusto dadas las circunstancias.
También será evidente si hay un doble criterio. Sólo dejar pasar las agujas
del reloj. Ella se redimió en su visita a Montevideo... ¿Estrategia o franqueza?
Por ahora son grandes interrogantes ya que aquel cachetazo moral aún duele, fue
inesperado y el conflicto persiste. Entonces no sabemos por dónde pueda saltar
la liebre porque Haya o no haya, el lío está ahí. También es de tener en cuenta
que el Mercosur y las plantas de celulosa son temas diferentes. Pero diferente
era aquella situación de fiesta histórica argentina -se podría decir hasta
latinoamericana- y sin embargo se aprovechó la bolada y hubo un destrato muy
desubicado para con nuestro Presidente.
Cuál Cristina Fernández es real, el tiempo lo mostrará pues, como dicen:
"nadie resiste un archivo" y está todo registrado.
Él, como un caballero que es, recibió y trató a la destacada mujer como a una
dama representante de los argentinos. Tabaré no se merecía otra
cosa.
23 de diciembre de 2007
Susana Andrade
www.atabaque.com.uy
Federación IFÁ del Uruguay – Grupo ATABAQUE
maesusana@hotmail.com
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